Desde hace muchos años, en la industria de la automoción se ha utilizado la aceleración como uno de los factores desencadenantes en la compra de un coche con aspiraciones deportivas. Puede parecer absurdo, ya que la conducción en curvas y el confort de marcha podrían ser algunas otras variables que deberían ser más importantes.

En los últimos ejercicios, no obstante, esta métrica ha tenido una repercusión todavía mayor. Atendiendo a los resultados ofrecidos por los superdeportivos que han dominado la industria, podemos observar cómo cada vez lo tienen más difícil los fabricantes para arañar unas décimas al podio.

Mejorar en términos de aceleración se ha vuelto un desafío para los fabricantes

Una décima menos en el 0-100 km/h podría significar tener que realizar un esfuerzo millonario para reducir peso o penalizarlo en aras de incrementar el caballaje. Las mecánicas tradicionales, para romper con sus limitaciones, debían ser sometidas a modificaciones de inversiones desproporcionadas. Lo eléctrico, ahora, ha supuesto una revolución al respecto.

El mejor ejemplo de ello nos lo muestra el Tesla Roadster de segunda generación, el cual fue presentado junto al camión Semi en un evento exclusivo celebrado durante la segunda mitad de 2017. Sus 1,9 segundos en esta medición dejó a toda la industria descolocada, hasta el punto de hacer dudar a Ferrari y Mercedes por la posibilidad de que contraataquen con otros superdeportivos con motorizaciones eléctricas.

En su momento, creímos que pasarían unos años antes de que viésemos algún otro candidato que podría mejorar las cifras del biplaza norteamericano. Ahora, no obstante, ya podemos afirmar que hay un serio candidato a destronarlo. Su nombre es Aspark Owl y lograría mejorar el registro anterior en 3 décimas. ¿Cómo lo consigue? Este hiperdeportivo esconde un pequeño truco.

Aspark Owl, así supera la aceleración del Tesla Roadster

El Tesla Roadster es un superdeportivo único, capaz de dejar escapar sus 10.000 Nm de par máximo. Es, gracias a ello, que consigue alcanzar los 100 km/h desde parado en menos de 2 segundos, un registro inalcanzable para alternativas tan destacadas como el Bugatti Chiron o el trío formado por el Porsche 918 Spyder, Ferrari LaFerrari o McLaren P1, los 3 con mecánicas híbridas.

Las imágenes anteriores muestran una unidad, todavía bajo el paraguas del prototipo, del Aspark Owl, el cual ha conseguido alcanzar las velocidades indicadas anteriormente en solo 1,6 segundos, unas cifras que mejoran notablemente al biplaza de segunda generación del Roadster. ¿Cómo es posible? Tiene algún que otro truco que han ayudado bastante.

Tal y como se puede leer en Motor Trend, este nuevo hiperdeportivo cuenta con una autonomía muy inferior a la de la mayoría de automóviles con mecánicas eléctricas. De hecho, contaría con la posibilidad de realizar en torno a 150 kilómetros con cada ciclo de carga. ¿Estamos ante un bólido diseñado únicamente para demostrar su valía en pista en las modalidades de aceleración?

El Aspark Owl es un hiperdeportivo que no llega a la tonelada de peso

A la vista por sus números, bien podría decirse que sí. Su configuración, completamente distinta a la que ofrece el Tesla Roadster, está especialmente diseñada para su desempeño en línea recta. Tanto es así que una de sus principales cualidades es su peso, 860 kilogramos.

Del mismo modo, para las pruebas de homologación de la aceleración se utilizaron calentadores para los neumáticos y la disposición de unas gomas sin dibujo, prohibidas para su circulación por las vías públicas. ¿Estamos ante un fraude? Habrá que esperar a ver cómo se las ingenian en los próximos meses, pero todo parece indicar que esto solo ha podido darse con trampas.

Un registro basado en la publicidad y notoriedad de marca

Este hiperdeportivo es el enésimo que se fabrica con el objetivo de alcanzar cotas desmesuradas en la industria sin saber muy bien cómo vender el producto. Teniendo en cuenta la información que se dispone por el momento, ¿quién pagaría en torno a 4 millones de euros por una unidad?

El Aspark Owl ha conseguido acelerar de 0 a 100 km/h en tan solo 1,6 segundos, mejorando la cifra del Tesla Roadster. MotorTrend

Está claro que, ante economías de escala en la producción nulas, poco mercado tendrá. Aquellos que todavía valoren la compra de un hiperdeportivo con tecnología turbo podrán hacerse con un Chiron por la mitad de precio, mientras que aquellos que sean ecofriendly podrán optar por Roadster de Tesla por unos 200.000 euros, una ganga viendo su relación calidad-precio.

Este tipo de proyectos no sirven para expandir la movilidad eléctrica en masa

Es posible que esta alternativa haya servido para visibilizar, de nuevo, cómo la movilidad eléctrica puede ser muy eficiente, pero lo cierto no servirá para que el mercado vea, con buenos ojos, una mejora del mismo en torno a la comercialización de este tipo de variante tecnológica.

El Aspark Owl puede que llegue al mercado algún día, incluyendo un precio desorbitado, pero lo verdaderamente interesante se producirá muchos escalones por debajo en coste para el consumidor. De hecho, lo que necesita esta industria alternativa es la llegada de modelos eléctricos con precios competitivos en relación a los que incorporan motorizaciones de combustión interna.