Tras meses y meses de conducción autónoma, Uber ha sido la compañía que desgraciadamente pasará a la historia por haber sido testigo directo del fallecimiento de un peatón. Todavía es pronto para afirmar con rotundidad qué parte de culpa tiene la compañía de transportes, pero lo cierto es que las principales hipótesis apuntan a la persona fallecida como principal culpable del suceso.

Ahora bien, si todavía no sabemos de lo que hablamos, quizás sea mejor hacer un breve resumen de lo ocurrido. Todo ocurría de noche, sobre las 22:00 horas. Una mujer que caminaba junto a su bicicleta por el arcén en una avenida de Tempe, Arizona, fue arrollada por una de las unidades del Volvo XC90 de la compañía digital.

El coche autónomo ya cuenta con una víctima mortal en su historial

En apenas unas horas, la noticia ya estaba dando la vuelta al mundo. Elaine Herzberg, de 49 años, se había convertido en la primera víctima mortal en la que un coche autónomo se veía implicado. ¿Podemos culpar a la tecnología futurista del lamentable suceso? ¿Podría haberse evitado el accidente?

Según se puede leer en Reuters, ni los asistentes de emergencia del automóvil ni la persona que estaba en el asiento del conductor pudieron hacer nada por evitar el atropello. Tras un análisis concienzudo por parte de las Autoridades, las primeras conclusiones afirman que fue la mujer la que no circulaba correctamente.

Lo ocurrido pone en riesgo el desarrollo de la autonomía

El proyecto de Uber está en una fase destacada de desarrollo. De hecho, otras compañías como Waymo o Apple también disponen de tecnologías punteras en este sentido. ¿Se pondrá coto en los próximos días por parte del estamento público? Este accidente podría marcar un antes y un después.

El Volvo XC90 es uno de los modelos más utilizados por la aplicación móvil. CNET

Tal y como se puede leer en el medio citado, tanto Volvo como Uber han reconocido que en el momento exacto del suceso el vehículo estaba siendo objeto de pruebas en conducción autónoma, por lo que el conductor no pudo accionar, en ningún momento, una medida preventiva para evitar el impacto.

Ahora bien, ¿por qué están tan seguras las empresas involucradas sobre su no culpabilidad? Este tipo de sistemas están especialmente monitorizados, tanto a nivel de datos como por inclusión de imágenes de las cámaras que incorpora cada vehículo.

El accidente mortal se produjo por un descuido del peatón al intentar cruzar

La unidad del Volvo XC90, una de las que podrían fundamentar un pedido histórico en los próximos años, impactó con la señora Herzberg, causándole múltiples traumatismos que le provocarían la muerte en el hospital minutos después. El automóvil, pese a estar especialmente producido para mejorar la seguridad de cualquier usuario, no pudo evitar la muerte tras el golpe.

El accidente pudo haberse evitado por parte de la víctima, así lo ha confirmado la firma Volvo. Al parecer, la mujer decidió cruzar la carretera sin darse cuenta de que un automóvil circulaba a solo unos metros, no pudiendo hacer uso este del conocido sistema City Safety. A fin de cuentas, circulaba a una velocidad en torno a los 65 km/h.

Un accidente que hará recapacitar a las compañías

Este accidente ha puesto de nuevo en el foco de debate la idoneidad de la permisividad sobre el uso de sistemas de conducción autónoma en tráfico real. ¿Debería prohibirse este tipo de prácticas? Es importante recordar que la obtención de información veraz servirá para mejorar la eficiencia de la conducción autónoma.

Uber ha paralizado su proyecto de coche autónomo hasta que se esclarezcan las causas que provocaron el atropello mortal. Forbes

El suceso actual nos hace preguntarnos si todavía deberían seguir siendo probados en lugares como GoMentum Station, un espacio en el que se somete a pruebas de todo tipo a los modelos que utilizan sistemas de autonomía y ausencia del conductor. Sabemos que, en este caso, el sistema parece no haber sido el culpable, pero, ¿y si esta dinámica cambia en los próximos meses?

Volvo decidió dejar para más adelante la inclusión de su propia tecnología autónoma

Teniendo en cuenta que el accidente producido esta semana tiene como protagonista a un Volvo XC90, es importante destacar cómo hace solamente unos meses decidió posponer la llegada de su propio sistema autónomo por no contar con una tecnología completamente segura.

Dicho esto, cabe recordar, por supuesto, que Volvo solamente suministra los vehículos a Uber. La firma que basa su principal línea de negocio en el transporte es la que se encarga de incluir todas y cada una de las soluciones inteligentes.