Estamos ante la noticia de la semana. Si hace unos días era Tesla la compañía que ocupaba todas las portadas con los detalles de su camión eléctrico Semi y el biplaza que ha roto todos los registros, el Roadster, ahora es el turno de Volvo y Uber, 2 compañías que acaban de firmar un acuerdo histórico.

Todos los medios y prensa dedicada al motor está enfrascada analizando qué es lo que puede derivarse del anuncio realizado por la aplicación del servicio de transporte Uber. La empresa que es odiada y amada a partes iguales cree que el coche autónomo será la próxima revolución en la industria. No extraña a nadie que la cúpula de la firma piense de esta forma, ¿verdad?

Uber basa su principal línea de coste en los conductores de su flota de vehículos

Es importante destacar que el principal núcleo de costes de la firma estadounidense está focalizado en el pago a los colaboradores que participan y se lucran trabajando como conductores. ¿Qué ocurriría si se pudiese prescindir de ellos algún día? Los beneficios, como es lógico pensar, se dispararían.

Observando lo avanzados que van algunos proyectos, en Uber ya están frotándose las manos. En los próximos años podrían sustituir, en un momento, la gran mayoría de su plantilla. De hecho, esto no supondría coste alguna para la empresa, debido a que estos no son trabajadores contratados.

Ante este futuro prometedor, Uber ha dado el paso definitivo, firmando con Volvo un pedido que, según se puede leer en Electrek, podría superar las 24.000 unidades para mediados de la década de viene, siendo entregadas las primeras en tan solo 2 años. ¿Qué condiciones pueden desprenderse del acuerdo? Veámoslo.

Uber y Volvo, el porqué del acuerdo definitivo del coche autónomo

La compañía escandinava, filial del grupo chino Geely, está realizando importantes pasos en su camino para lograr una sostenibilidad para el medio plazo. Si hace unos días descubríamos con asombro cómo el holding chino compraba Terrafugia, hoy vemos cómo se prevé un pedido de decenas de miles de automóviles de manos de una compañía surgida hace menos de una década.

Volvo ha llegado a un acuerdo con Uber para fabricar hasta 24.000 coches autónomos. Electrek

El transporte de los próximos años podría estar fuertemente encaminado al carsharing o coche compartido. Servicios como los que ofrecen plataformas de la talla de Uber, Cabify o Lyft no paran de incrementar número de servicios, por lo que los fabricantes no son ajenos a los cambios de tendencia.

De hecho, hace unas semanas Volvo ya llamó la atención de los presentes cuando, en la presentación del Volvo XC40, se defendía una futura venta mediante una suscripción mensual sin desembolso íntegro de la factura del coche. ¿Está Volvo siendo la compañía que mejor está detectando las pautas de consumo del futuro?

Uber habría preferido utilizar la plataforma del XC90 para el contrato

Volviendo de nuevo a la noticia que acontece en las últimas horas, es importante destacar que el XC90 como el que se muestra en la imagen anterior sería la alternativa que utilizará la plataforma Uber en los próximos años bajo la firma Volvo.

Según se ha podido saber, no es la tecnología autónoma del fabricante sueco lo que ha determinado el acuerdo. De hecho, pese a que Volvo ha llevado a cabo sus propias investigaciones respecto al piloto automático, será la propia Uber quien incorpore soluciones relacionadas con la ausencia del conductor.

Un acuerdo que acelerará la transición al coche compartido

Compartir coche mediante fórmulas autónomas será una de las bases de la movilidad sostenible en unos años. Se reducirá el número de coches en circulación debido a que en muchos casos dejará de tener sentido la tenencia de un coche privado.

Uber tiene como principal estrategia la disposición de una flota de coches autónomos allá donde opere. Diariomotor

Uber busca precisamente eso, ofrecer una alternativa económica para que ya no sea necesario depender de un coche en propiedad que resulte excesivamente caro teniendo en cuenta todos los costes que derivan de esta fórmula.

Uber se ha mostrado muy satisfactoria con el acuerdo alcanzado con el fabricante de automóviles vanguardistas. Tanto es así que Jeff Miller, máxima autoridad de la firma en la cooperación con otras compañías, ha defendido el acuerdo que llevaba gestándose en la últimas semanas.

Este nuevo acuerdo nos coloca en el camino hacia la fabricación a gran escala de vehículos autónomos. Cuantas más personas trabajen en esta nueva manera de desplazarnos, llegaremos más rápido y con sistemas mejores, más seguros y que denoten más confianza al cliente.

Aún es pronto para saber cómo se realizarán las entregas y cómo sorteará los vacíos legales la compañía en muchos de los países en los que opere, pero pensándolo bien, ¿acaso no han seguido actuando en muchas regiones pese haber sido prohibida la aplicación oficial?

En tan solo 2 años podrían estar las primeras unidades producidas por el fabricante y adaptadas con toda la tecnología para hacer de los XC90 unidades completamente autónomas sin necesidad de recibir orden alguna por parte del conductor.