El coche eléctrico será una realidad muy pronto en el mercado generalista. No obstante, para que se dé esta situación, primero tendrá que ser viable en el mercado. Este paso requiere, principalmente, tiempo y, sobre todo, una ardua negociación en relación al suministro de materias primas.

Como bien sabrás, la tecnología que incorpora una mecánica eléctrica es completamente diferente a la que dispone un automóvil con mecánica tradicional, ya sea de gasolina o diésel. A fin de cuentas, estamos ante un motor mucho más sencillo, pero sus baterías son las que se lo ponen difícil a nuestro bolsillo. De no ser por el precio, apenas habría coches convencionales ya.

Las baterías suponen un alto porcentaje del coste del coche eléctrico

Cada conjunto de baterías supone la parte que abulta la factura del coche eléctrico. Es su talón de Aquiles, por lo que lo fácil suele ser recurrir a las mecánicas tradicionales. Ahora, no obstante, el mercado parece estar enviando señales sobre unas posibles economías de escala que podrían reducir su precio en el futuro.

Sea como fuere, ¿de qué depende el precio de esta tecnología disruptiva? La fuerza de negociación de las compañías es algo básico para mejorar la productividad, pero hay un problema añadido, los mercados financieros. La cotización de elementos como el cobalto o el litio se ha disparado en los últimos meses, volviendo las mecánicas alternativas más caras.

¿Cómo combatir el auge del precio? Firmando acuerdos de abastecimiento con los productores para el suministro a un precio acordado por ambas partes. El grupo BMW, en este sentido, ya está sentando las bases de cómo operará en los próximos años según las palabras de parte de la cúpula de la compañía.

Una estrategia que pasa por la firma de los acuerdos ahora

Todo parece indicar que, ante la explosión de las mecánicas alternativas en los países desarrollados, en los próximos años podremos estar hablando de unos precios muy altos en elementos como el cobalto, el níquel o el litio. La compañía alemana, la cual ya mostró cómo operaría en el mercado, acaba de destacar la inminente firma de los acuerdos para el suministro de estos minerales.

El BMW i3 se ha convertido en una de las opciones más lógicas del mercado alternativo. BMW Blog

Según se puede leer en Electrek, el holding europeo podría estar culminando los últimos detalles de una serie de contratos que permitirá a la firma contar con un abastecimiento continuo de cobalto y litio, esenciales para la producción de los conjuntos de baterías.

Esta decisión habría contado con el visto bueno de la compañía ante la inminente puesta en producción de la gama eléctrica del MINI, una variante que será comercializada principalmente en Estados Unidos para incrementar las ventas de la filial tras unos años de números rojos.

Es el propio Markus Duesmann, el máximo exponente del grupo en materia de suministro, la persona encarga de depositar su confianza en la futura gama de coches eléctricos que involucrará sus 3 principales compañías, la propia BMW, MINI y Rolls-Royce.

El objetivo es asegurar el suministro durante 10 años. Los contratos están listos para ser firmados.

Con esta estrategia, se buscaría, principalmente, contener la inflación que se está produciendo en torno a un mercado que tradicionalmente no había vivido oscilaciones tan abruptas como las que están viviéndose desde hace unos meses.

La competición del mañana ya está viviéndose ahora

El futuro de la movilidad es algo que dependerá, en gran parte, de lo que los fabricantes realicen en la actualidad. Es cierto que el coche eléctrico sigue siendo la asignatura pendiente de la gran mayoría de los fabricantes, pero pronto comenzará a ser viable. Es más, solamente con el incremento de las ventas se focalizarán en esta tecnología.

BMW será uno de los principales competidores en el segmento eléctrico en los próximos años. Drivemag

El mejor ejemplo para entender el fenómeno eléctrico se puede ver en Noruega. Este caso particular rompe todas las lógicas en relación a las políticas llevadas a cabo, pero si buscamos un horizonte temporal más alejado en el tiempo, comprenderemos que todo lo que se está realizando a día de hoy tendrá repercusión en el futuro para la productividad del país.

La autonomía dejará de ser uno de los problemas del coche eléctrico en el futuro

Los fabricantes deben comenzar a popularizar la tecnología eléctrica. Es cierto que todavía sigue sin ofrecer su máximo rendimiento en apartados como la autonomía, pero esto es algo que podría pasar a un segundo plano analizando cuántos desplazamientos realizamos de largas distancias cada día.

Así pues, todo hace indicar que en el plazo de 5 años quedará descartado la disposición de una única variante eléctrica como el actual i3. Se rumorean diferentes segmentos que podrían servir de base para estandarizar una tecnología que ya se ha asentado como la opción que predominará en la automoción en los próximos años.