BMW ha demostrado en multitud de ocasiones haber sido valiente en lo referente a lo eléctrico. En el año 2013, un año después de que irrumpiese el fenómeno Tesla en el mercado, sacaron el i3, un modelo con un diseño llamativo y con aires futuristas.

El diseño es, por supuesto, una cuestión de gustos, pero lo que no se puede obviar es el increíble esfuerzo que llevaron a cabo hace ya 4 años. A ello le siguió el espectacular i8 y algunas versiones híbridas durante los años siguientes.

BMW seguirá una estrategia basada en la electrificación pausada de su gama

De hecho, es un fabricante que ha optado por la diversificación. Llegar a un concesionario de la marca debe ser algo así como elegir, en primer lugar, qué tipo de tecnología se quiere. Actualmente, conviven modelos eléctricos, de combustión interna (gasolina y diésel) e híbridos enchufables.

¿Qué peligros puede entrañar mantener en el medio plazo una política de estas características? Es una compañía que llama la atención por su calidad, pero… ¿Puede pasarle factura disponer de tantas alternativas? Veamos qué ocurre y por qué debería replantearse su estrategia.

Acaparar todas las opciones no es lo mejor que puede hacer el fabricante

Viendo a los competidores, uno se extraña porque, casualmente, no siguen el patrón de la firma bávara, al menos no en su política a futuro. Hace unas semanas vimos cómo Mercedes claudicaba y dejaba morir el Clase B eléctrico. ¿Por qué? Porque sabe que debe pulir su tecnología eléctrica.

Mirando hacia ‎Ingolstadt, uno puede ver que ha seguido una estrategia parecida, disponiendo Audi de modelos híbridos, eléctricos bajo la denominación e-tron y tradicionales que todos conocemos. Entonces, ¿dónde podría estar el error? En la política que se seguiría en el medio plazo y que anunciaron recientemente.

El nuevo BMW i3 acaba de estrenar algunas modificaciones externas en la carrocería. Cosas de coches.com

Fuentes como ForoCochesEléctricos afirman que analistas alemanes no están viendo con buenos ojos los anuncios publicados desde la base de operaciones de la compañía.

Al parecer, la estrategia a seguir en los próximos años estaría basada en una continua electrificación de la gama, es decir, irían agregándose versiones eléctricas de forma paulatina para que no se produjese una disrupción tecnológica demasiado estridente.

Analizando esta estrategia a grandes rasgos puede verse cómo prefieren ser cautelosos con todo lo relacionado con los conceptos de movilidad alternativos.

A qué se enfrenta BMW siguiendo esta estrategia

La demanda, es decir, el cliente, es el que elegirá la versión en función de sus necesidades. En muchas ocasiones, esto se basa también en una idea general que tiene en cuenta hacia dónde mira el sector o sino, ¡que se lo digan al diésel!

Pongamos un ejemplo para verlo con más detalle. Hace unas semanas que ha comenzado la entrega de las primeras unidades del Tesla Model 3. ¿Qué debería hacer BMW sabiendo que hay miles y miles de reservas registradas? Priorizar la producción y mejora de la futura gama del BMW Serie 3 eléctrico, el cual ya está en proceso de desarrollo según se podía leer en Motorpasión hace 2 meses.

La aparición de Tesla ha movido los cimientos de fabricantes premium tradicionales

Esto no quiere decir que en BMW vayan a dejar de lado las versiones híbridas o de combustión interna. Lo que en un principio puede parecer una buena estrategia para mejorar la oferta, puede acabar suponiendo un excesivo coste para la compañía.

Si extrapolamos esto al resto de la gama, nos encontramos que en el plazo de un lustro podremos ver versiones de diferente tecnología conviviendo en la gama, algo que disparará los costes internos.

Lección número 1 de economía, vigila tus costes de producción

Tanto los costes de mantenimiento como los de producción se dispararán al tener que hacer frente a una demanda que actualmente no sabe muy bien qué es lo que quiere.

El diseño de esta propuesta ha coincidido, quizás, con un momento en el que los fabricantes no disponen de la información suficiente como para mantener inversiones en motorizaciones tradicionales o adentrarse de lleno en lo eléctrico.

eDrive es el distintivo que utiliza BMW en su división orientada a lo eléctrico. DiarioRenovables

Mientras esto ocurre, fabricantes como Tesla, competidor puro y duro de la firma germana, están consiguiendo rangos de autonomía cada vez más extensos, ¡llegando a conseguir auténticos récords de kilómetros recorridos!

Esto nos lleva, obligatoriamente, a preguntarnos cómo se gestionarán los recursos en los próximos años en aquellas compañías que sigan este tipo de estrategias.

El último restyle del BMW i3 no mejora en exceso a la anterior generación

Según se puede apreciar en los datos que han sido publicados por km77 respecto a la actualización del BMW i3, se observa que apenas se mejorarán los registros de su homólogo de 2013. Potencias semejantes, diseño apenas renovado y autonomías calcadas son algo que no ayuda.

¿Conseguirán revertir la situación en BMW para no verse en dificultades en la próxima década? Después de este rapapolvo, lo único que podemos hacer es echar una mirada al pasado y recordar cómo fardaban en las citas internacionales cuando el i8 era, por aquel entonces, tan solo un concept. ¡Cuánto ha llovido desde entonces!