China busca incorporar camiones eléctricos casi al 100% para garantizar la seguridad energética
Los camiones son vehículos altamente contaminantes por el tipo de combustible que utilizan
De todos los países que hay en el mundo (concretamente, 195: los 193 Estados miembros de la ONU y los dos Estados observadores permanentes, que son la Ciudad del Vaticano y Palestina), el que tiene más coches eléctricos es China. Esto no debería sorprender a nadie, ya que firmas como MG y BYD (Build Your Dreams, por sus siglas en inglés) se han expendido internacionalmente con mucho éxito debido a los precios ajustados de sus propuestas.
Con más de la mitad del mercado global (el 60 %, aproximadamente), China no tiene rival actualmente. BYD superó a Tesla como el mayor fabricante del mundo de vehículos eléctricos a principios de 2026 gracias al crecimiento de las ventas y a su amplia gama de modelos a precios altamente competitivos. Por ello, el gigante asiático ahora tiene un nuevo objetivo muy ambicioso: electrificar los camiones.
Estos vehículos son esenciales porque mueven la inmensa mayoría de mercancías del mundo (alimentos, materias primas y productos finales) de manera más o menos rápida. Sostienen la economía (solo hay que ver lo que pasa cuando hay una huelga o se bloquean los accesos), y sin ellos las tiendas y muchas industrias no podrían abastecerse. Debido a su elevado consumo de combustible contaminante, electrificarlos es tan interesante como importante.
China busca lograr la independencia energética total en el futuro
Los expertos indican que la contaminación atmosférica producida por los vehículos pesados de transporte de mercancías, como los camiones, cuesta a los Estados miembros de la Unión Europea entre 43 mil y 46 mil millones de euros al año, según un análisis de la Agencia Europea de Medio Ambiente (AEMA).
El gasóleo, que es el combustible que utiliza la mayoría de vehículos pesados, es más contaminante que la gasolina. Por ello, electrificando los camiones se ayudaría a reducir la contaminación causante del calentamiento global y el efecto invernadero. Los líderes industriales de China creen que el país está en camino de reemplazar su flota de camiones de carga pesada con vehículos eléctricos, lo que reduciría las emisiones del sector hasta en un 50 %.
Según South China Morning Post (SCMP), unos costes de transporte muchos más bajos impulsarían la penetración en el mercado hasta un punto "que podría incluso acercarse al 100 %, dejando poco margen para los camiones diésel". Actualmente, pocas naciones que no fueran China podrían conseguirlo. Prácticamente ninguna.
El país asiático ha dedicado décadas a desarrollar una gran capacidad logística interna, y los camiones son una parte fundamental de ello. Ha investido masivamente en tecnología de vehículos eléctricos, y algunas de las mayores empresas, como BYD, ya dominan el suministro mundial de baterías y vehículos.
Para conseguir la sustitución total de los vehículos con motor de combustión interna, será fundamental encontrar una manera de fabricar baterías más económicas. Tiene pinta de que el intercambio de baterías probablemente desempeñará un papel crucial. En lugar de tener que esperar horas para que se recargue la batería, sería cuestión de minutos con el reemplazo.
Además de contaminante, el combustible también es sensible o delicado, económicamente hablando. El cierre del estrecho de Ormuz por parte de Irán ha provocado que su precio se haya disparado en todo el mundo. Por lo tanto, para China, la electrificación de los camiones no solo se trata de costes, sino también de lograr la independencia energética en el futuro.