Seguro que has escuchado decir a tu cuñado o vecino que los eléctricos son algo para otra época, para el futuro. Es muy probable, además, que te lo diga cuando en su plaza de garaje tiene un coche que suena como un tractor.

Pues bien, este tipo de comentarios están completamente sesgados. Es cierto que la conducción eléctrica supone un cambio en nuestra forma de disponer de un coche pero, acostumbrándose, no tiene por qué volverse una tortura.

Simplemente, basta con fijar una rutina y horario para que no coincida la necesidad urgente de realizar un desplazamiento con el mero hecho de recargar sus baterías.

La adquisición de un eléctrico supone fijarse un horario de recargas

El tiempo de espera, pese a que en los últimos años se ha reducido bastante, sigue siendo el principal lastre para su estandarización. ¿Es cierto que se necesitan hasta 8 horas de espera para completar un ciclo de carga entero? Es posible, pero no tiene por qué ser así.

Tipos de conectores empleados, intensidad de la corriente, la presencia de un wallbox o punto de acceso convencional, etc. Como ves, muchas de estas variables inciden en la simple conexión de nuestro automóvil eléctrico con la corriente eléctrica.

Así pues, como ya te mostramos hace unos días los diferentes tipos de conectores que existen en el mercado y los modos de recarga que existen, hoy toca analizar las diferentes tipologías de carga que hay.

De la lenta a las experimentales hay horas de ahorro de recarga

Tal y como podrás imaginar, la velocidad de carga depende de muchas variables. Sin embargo, lo principal es contar con una instalación opcional que suelen facilitar las compañías.

Los llamados wallbox, según Recarga Coches Eléctricos, proporcionan corriente eléctrica al vehículo enchufado mediante un cable conectado a cualquier red eléctrica doméstica.

Los sistemas wallbox ocuparán las paredes de los garajes en el futuro

Como es lógico, la tenencia a mano de uno de estos sistemas puede reducir generosamente los tiempos de carga. Sin embargo, los fabricantes suelen cobrar precios holgados por la entrega e instalación de este tipo de aparatos.

Ahora bien, ¿cómo podemos saber de manera fiable si vamos a tener que esperar varias horas para tener la autonomía completa en nuestro automóvil? Es muy sencillo, comprobando la intensidad de corriente que se transfiere por el cable que conecta el vehículo con la red eléctrica.

Recarga lenta, el paso que lógicamente nos puede sacar de quicio

Si eres una persona ordenada y sin necesidad de disponer del coche en un momento determinado, de repente, podrías utilizar esta modalidad.

No requiere instalación alguna, pero el problema que nos encontraremos será la lentitud con la que se recarga el coche. Así es, tardará en torno a las 8 horas para alcanzar la plenitud al transferir la corriente a 16A. Según Autofácil, los Schuko, es decir, los que verás en los electrodomésticos de tu casa, son los más comunes.

Debido a la infraestructura que hay actualmente en España, también se les denomina convencional. De cara al futuro de la conducción eléctrica, esta forma de recarga pasará a ser testimonial en unos años; solo así significará que el parque automovilístico ha migrado hacia tecnologías más sostenibles.

Velocidad de carga semi-rápida, la que podría comenzar a ser viable

Este nivel superior ofrece una reducción de los tiempos de carga al incrementar la intensidad de carga hasta los 32A. Esto supone que el tiempo de carga estimado sea la mitad que el que debe emplearse en el primer tipo analizado.

El Renault ZOE es la apuesta más interesante de la gama eléctrica de la firma francesa. km77

Un buen ejemplo de esta solución se ofrece como opción en el Renault ZOE, el utilitario que la marca francesa ofrece como modalidad eléctrica más lógica. Según Motorpasión, este wallbox denominado Camaleón es capaz de transmitir potencias en torno a los 22 kW a 25 kW a la hora.

Teniendo en cuenta la autonomía del ZOE, podríamos estar hablando de tener cargadas completamente las baterías en tan solo una hora y media aproximadamente, una solución que podría cumplir perfectamente las necesidades de los demandantes de la conducción limpia.

Velocidad de carga rápida, la disponible solamente gracias al Estado

No es sorprendente pensar que el sector público se incluya en esta lista. Teniendo en cuenta que cada una de estas postas puede costar varias decenas de miles de euros, no es de extrañar que se subvencionen con hasta 15.000 euros, según se detalla en el Plan MOVEA de este año.

Este tipo de infraestructura es, por ejemplo, la que está implementando Tesla por todo el mundo. Los llamados Superchargers están instalándose a un ritmo vertiginoso, tal y como se puede observar en el espacio dedicado en Tesla España.

Así es la infraestructura de carga compatible con los modelos de Tesla. Tesla España

Sin embargo, aún deben instalarse muchas más estaciones para lograr que cada vez haya un menor número de detractores de la conducción eléctrica.

Velocidad de carga ultra-rápida, al menos en el día de hoy un deseo más que una solución

Las compañías están trabajando para lograr crear infraestructura capaz de cargar los coches eléctricos en apenas unos minutos, ¡casi como lo que tardamos en repostar en la gasolinera!

Aún parece un poco pronto para lograrlo, pero algunos proyectos nos tienen en ascuas al haber conseguido algunos éxitos en las investigaciones realizadas.

El mejor ejemplo, quizás, es el de Porsche con el Mission E y su proyecto de recarga, una innovación realmente sorprendente. ¿Sabes que podría ser capaz de cargar una autonomía en torno a los 500 kilómetros solamente estando conectado 15 minutos?

El tiempo de carga será el punto de inflexión para expandir la oferta eléctrica

Es pronto para saber cómo madura el mercado de los vehículos eléctricos en España en el corto plazo. Sin embargo, sí que puede anticiparse que se necesitará del tirón del Estado para incrementar el número de estaciones de carga rápida, la principal manera de estandarizar el coche eléctrico.

La inversión de los fabricantes vendrá acompañada de un aumento de los modelos eléctricos, pero deberán ser capaces de ofrecer mayores autonomía e intervalos de carga más cortos.

Mientras esto no se produzca, aquellos haters de lo eléctrico seguirán encontrándose cómodos cada vez que salga este tema a relucir. ¿Deberán callarse algún día? Lo mejor de todo es que cuando se compren uno solamente verán lo positivo, ¡al menos eso es lo que te dirán!