El coche eléctrico está siendo un elemento fundamental para entender cómo se presenta el futuro de la industria del automóvil. Desde hace un tiempo se está observando una nueva corriente consumidora en el que las baterías están obteniendo un gran peso en el poder de decisión de compra. ¿Están preparadas las empresas para afrontar esta nueva situación?

Seguir apostando por una postura basada en la mejora de los motores de combustión interna parece que está abocado al fracaso, tal y como se está comenzando a ver en las cifras de ventas de algunos fabricantes. La determinación por las mecánicas sostenibles parece que, por tanto, se asoma como la única opción real para entender este nuevo escenario en el que vivimos.

El Tesla Model 3 se ha convertido en un ejemplo de rotura con el segmento convencional

Y bien, ¿en qué punto se encuentra actualmente el sector? La llegada de Tesla, sin duda, ha sido clave para entender un cambio de criterio en los planes estratégicos de algunas marcas. Si lo que comenzó en 2012 parecía un proyecto fallido al comercializar únicamente un sedán con un precio poco competitivo, la llegada del Model 3 sí ha sacudido la industria convencional.

Ante esta situación, firmas del calibre de Volkswagen han tenido que rediseñar su modelo de innovación y producción. En Urban Tecno te mostramos, desde el Salón del Automóvil de Frankfurt en 2017, la presentación de la nueva estrategia de la firma alemana. Ahora, poco más de 2 años más tarde, puede decirse que se mantendrá un margen de beneficio intacto tras la llegada de la producción de coches eléctricos.

¿Cómo se ha conseguido este logro? ¿Está el grupo Volkswagen mejor preparado que la mayoría de competidores en esta transición tecnológica? Su implicación en el desarrollo de una cadena de suministro y producción dedicada a baterías parece que servirá como núcleo de acción para encarar esta revolución en el transporte privado.

Volkswagen o cómo hacer el trabajo con una cierta anticipación

Escuchar las demandas del mercado antes que el resto de fabricantes tiene premio, al menos sí en esta industria. El mejor ejemplo de ello nos lo muestra el coche eléctrico. La firma cuyo máximo exponente es Herbet Diess ha realizado una serie de declaraciones que definen a la perfección lo preparada que se encuentra el conglomerado alemán para hacer frente a esta transformación.

El inicio de la producción del e-Golf en Dresde arranca con la llegada de la carrocería.

El diseño de una plataforma MEB para poder ser utilizada en varios modelos completamente eléctricos y la disposición de una serie de contratos fijados al margen de la volatilidad de la cotización del litio y demás elementos clave ha sido fundamental. A ello, además, hay que sumar las ingentes inversiones que se están realizando en esta materia para mejorar el desempeño de la tecnología eléctrica.

Volkswagen dice estar preparada para estandarizar el coche eléctrico

En su conjunto, Volkswagen dice estar preparada para afrontar una de las revoluciones más esperadas en aras de la reducción de la contaminación en los grandes núcleos de población. El alto volumen de reservas del I.D 3 sirve para explicar lo rápido que puede crecer el segmento alternativo tras la participación de una de las principales empresas del mercado.

Otra de las herramientas del gigante germano es la posibilidad de introducir sus variantes eléctricas en las múltiples empresas que conforman el holding empresarial. El primer movimiento estrella, sin duda, ha sido la introducción del Porsche Taycan, una estrategia para generar confianza en un producto que todavía tiene toda una serie de detractores por su mecánica.

Nuevos actores en la industria con los que afrontar la transición

El denominado Gigante Dormido, China, parece que está despertando de su letargo en la industria de la automoción. Basta con ver cómo era la producción de vehículos hace una década para entender lo rápido que ha crecido en este ámbito de la economía manufacturera. Como es lógico, esto implica un nuevo factor en el mercado; la internacionalización de los productos asiáticos de calidad.

Factoría de Volkswagen en Dresde donde se fabrica el e-Golf.

Desde hace años, el coche eléctrico ha cambiado el modelo de fabricación. El mejor ejemplo de ello nos lo muestra Dresde, espacio en el que Volkswagen dispone de la fábrica denominada Factoría de Cristal. Allí, tras el descalabro del Phaeton, se produce el e-Golf eléctrico de forma prácticamente artesanal. Sacar unas pocas decenas de unidades al día no es sostenible, algo que han entendido en la empresa.

El conocido como Dieselgate dañó la imagen de Volkswagen por la emisión de contaminación

Por ello, se espera que en los próximos años, la línea I.D adquiera una nueva dimensión dentro del catálogo de la marca. Al fin y al cabo, el denominado Dieselgate sigue siendo uno de los lastres de la marca por lo acontecido en los últimos años respecto a las emisiones.

¿Y si estamos más cerca de la movilidad sostenible gracias al cambio de rumbo de compañías de este tamaño? Es importante destacar, como bien destaca Reuters, que esto únicamente ocurre debido a que no produce caídas en el beneficio a medio plazo.