El mes de marzo ha sido, quizás, el más lamentable para Tesla en términos económicos, financieros y, sobre todo, reputacionales. A la ya difícil situación de la compañía por el incremento de la producción del Model 3, hay que sumar la reducción de la calificación del rating de deuda, la mayor competitividad de otros fabricantes y las dudas que entraña el Autopilot.

El Tesla Model X accidentado ha sido la gota que ha colmado el vaso para que la firma haya perdido casi un tercio de su capitalización en tan solo unas sesiones en en Nasdaq. La compañía de Palo Alto se enfrenta estas semanas a su momento más crítico de los últimos años, por lo que se espera que el crecimiento de producción del sedán de acceso no haga más que aumentar en el futuro.

El suceso del 23 de marzo ha contribuido al desplome de Tesla en bolsa

Aun así, el centro de la polémica lo ha protagonizado la muerte de Walter Hyuang, el conductor de un Tesla Model X que sufrió un aparatoso accidente el pasado 23 de marzo, costándole la vida en el hospital tras las graves heridas sufridas. Ahora, tras la confirmación de Tesla en relación a la conexión del asistente de conducción interna, los conductores están más que preocupados por el Autopilot.

De hecho, las ayudas a la conducción podrían enfrentarse a nuevas limitaciones si las Administraciones deciden introducir medidas para reducir su utilización en las vías públicas. La opción que maneja Tesla es de las más fructíferas en cuanto a tecnología, pero las dudas vuelven a surgir por vídeos cómo el que podrás ver a continuación.

¿Por qué el Autopilot continúa mostrando fallos difíciles de entender cuando cuentan con la colaboración de decenas de miles de colaboradores por todo el mundo? La propia marca ya anunció que por el lugar en el que tuvieron lugar los hechos habían pasado miles de vehículos Tesla con el asistente conectado, no habiéndose registrado un solo fallo en el pasado.

Un Tesla Model S muestra qué pudo haber pasado

Las imágenes, según se pueden ver en Electrek, muestran cómo una unidad del Model S se enfrenta, tras el suceso del pasado mes de marzo, a una situación parecida a la que podría haber tenido lugar en el accidente que involucró al Tesla Model X. ¿Estamos ante una negligencia generalizada?

Tal y como se puede apreciar en el vídeo publicado por el canal de YouTube cpddan el pasado 1 de abril, algo más de una semana después del siniestro que tanto ha dado que hablar, el Model S con el Autopilot conectado se enfrentó a una polémica situación y, sobre todo, que ha puesto de nuevo en entredicho la tecnología de conducción autónoma promovida por Tesla.

En la grabación se observa cómo el conductor, en una bifurcación, opta por la salida de la derecha, empleando los 2 carriles que se pueden escoger al efecto. No obstante, llama la atención que se mantenga en uno central, en vez de posicionarse en el de la derecha del todo.

El Autopilot se guió por la línea continua que separaba la bifurcación

Aun así, lo más destacable del mismo es ver cómo en última instancia, mientras el Model S circula a 59 mph (94 km/h), el Autopilot parece corregir la dirección. Si se observa la superficie del asfalto, se puede observar cómo las imperfecciones del mismo podrían haber confundido a los sensores que emplea la centralita.

No obstante, todo hace pensar que el sistema, en este caso, se guió principalmente por la línea continua que marcaba la separación del trazado, confundiendo al asistente hasta el punto de poder haber causado un accidente de proporciones importantes.

Unas imágenes que causarán revuelo estos días

El Tesla Model S del que se graban las imágenes tuvo que reducir su velocidad drásticamente para evitar colisionar con el muro que separa ambas vías. Esta vez, gracias a la intervención del conductor, se pudo frenar a tiempo, algo que no ocurrió el pasado 23 de marzo.

El Autopilot cuenta con una actualización que mejora el confort de marcha del coche con el sistema conectado. Teslarati

La propia compañía de coches eléctricos destacó que el Model X que fue objeto del accidente no recibió intervención alguna por parte del conductor. De hecho, se registraron alertas visuales y sonoras durante varios segundos, disponiendo el propio Walter, además, de una distancia superior a unos 100 metros antes de colisionar.

El Autopilot ha despertado algunas dudas sobre el futuro de la conducción autónoma

¿Qué es lo que ocurrió para que este no recibiese notificación alguna de tomar las riendas del vehículo? ¿Sirve este nuevo ejemplo para explicar cómo el sistema autónomo podría no ser tan seguro como nos han hecho creer?

Las dudas que levantan este tipo de sucesos chocan de frente, valga la redundancia, con los análisis que maneja el propio Elon Musk, quien a segura que a finales de 2019 los Tesla disfrutarán de una conducción completamente autónoma. ¿Podemos creerle viendo las expectativas actuales?