Los coches eléctricos disponen de toda una serie de beneficios y ventajas respecto a los que equipan mecánicas de combustión interna. Esto es así por ser más fiables, ser más baratos de mantener y, por supuesto, no contaminar en exceso. Ahora bien, ¿podría decirse lo mismo una década después de comprarlo?

El mejor ejemplo para entender qué ocurre pasados unos años es observar los gráficos de algunas unidades del Tesla Model S. El fabricante de Palo Alto, ya en 2012, garantizaba que las pérdidas de autonomía serían, cuanto menos, irrisorias. Esta afirmación se correspondía con las muchas pruebas que se realizaron antes de sacar al mercado la berlina premium.

Los coches eléctricos ofrecen menor autonomía con el paso del tiempo

Ahora, aquellas primeras unidades ya están contando con hasta 6 cifras en la pestaña del odómetro, lo cual sí que puede servir para explicar cómo se produce el deterioro de las baterías de los coches eléctricos. ¿Estamos ante la demostración definitiva de la superioridad de esta alternativa para situarse como referencia en la movilidad?

Los coches de combustión interna también sufren pérdidas de autonomía derivadas del paso del tiempo y del paso de los kilómetros. Al comienzo de la vida útil, estas cifras se reducen a consecuencia del rodaje, pero con el paso del tiempo se produce una reducción de la autonomía con cada repostaje. ¿Por qué? el desgaste de las piezas juega un papel fundamental.

Y te preguntarás, ¿por qué, entonces, el coche eléctrico sufre una pérdida de eficiencia si no dispone, ni siquiera, de la mitad de los componentes mecánicos? La respuesta está en el ciclo de carga utilizado y otras variables que explicamos a continuación.

Por qué se degradan las baterías de los coches eléctricos

Las mecánicas eléctricas, en comparación con sus homólogas de combustión interna, son mucho más sencillas. Disponen de una cantidad mucho menor de componentes y, aún así, se produce una disminución de la autonomía real con el paso del tiempo. ¿A qué se debe? En primer lugar, la capacidad de las baterías requiere un trato especial por parte del propietario.

El Tesla Model S es el máximo exponente de la movilidad alternativa actual. Solidstatemotoring.com

Tal y como ocurre con nuestro smartphone, se recomienda que siempre esté por encima del 15-20% del grado de la capacidad. Por debajo de dichos porcentajes, la degradación puede afectar más seriamente a la batería. Según Electrek, tampoco se recomienda la carga de las mismas hasta el máximo de su capacidad, algo que debería hacerse solamente con frecuencias esporádicas para recorrer largas distancias.

La carga rápida puede reducir la capacidad de los conjuntos de baterías

Tampoco se recomienda abusar de los ciclos de carga rápida. Es cierto que se obtiene una mayor carga en un menor periodo de tiempo conectado a la red eléctrica, pero puede penalizar en el medio plazo a la autonomía del vehículo. Por ello, se recomienda practicar esta opción solamente cuando sea imprescindible.

Quizás duela decirlo, pero lo cierto es que las inversiones en esta materia todavía tienen un largo camino por delante. El mercado eléctrico no está, ni mucho menos, en una de sus etapas de mayor extensión, lo cual dice mucho del potencial de crecimiento que se espera en los próximos años.

Se espera más velocidad de carga sin penalizar la eficiencia

Las baterías de los coches eléctricos todavía deben mejorar de manera exponencial para situarse como una seria alternativa a las mecánicas tradicionales de combustión interna. La sociedad todavía no está preparada para cambiar sus rutinas con el objetivo de poder disponer de una autonomía considerable con cada ciclo de carga.

El Nissan LEAF es considerado como el coche eléctrico más vendido del mundo. Coches.com

¿Cuándo veremos, por tanto, ciclos de carga más destacados? El ion litio, posiblemente, sea una solución acorde a los estándares actuales, pero insuficiente si se espera un crecimiento sostenible en la automoción alternativa. Como principal aspirante a la disrupción que está a punto de producirse hay que situar a la opción de electrolito sólido, una tecnología experimental.

Las opciones eléctricas se multiplicarán en los próximos años en el mercado

El coche eléctrico será la mecánica más utilizada en los próximos años, pero sin lugar a dudas, es obvio que debe realizarse un mayor esfuerzo por la hibridación y electrificación por parte de los fabricantes actuales. Las baterías deben mejorar todavía más de las que ya equipan el Model 3, el actual modelo eléctrico con la mejor densidad de las mismas.

Las alternativas sostenibles conllevan un periodo de adaptación. Todavía no es posible conseguir ciclos de autonomía eficientes en apenas unos minutos, pero es necesario tener paciencia. El ahorro en combustibles y mantenimientos, la reducción de las emisiones contaminantes y la eficiencia de las mecánicas eléctricas hará que nos olvidemos de las épocas pasadas.