Poco después de lanzar al mercado el Model S, Tesla anunció, allá por el año 2012, que crearía una red de supercargadores capaces de dotar en una media hora hasta el 80% de la capacidad de sus baterías. Con ello, por aquel entonces, ya serían capaces de recorrer en torno a unos 300 kilómetros.

Como podrás imaginar, el coche eléctrico, de repente, experimentó un desarrollo que jamás antes habíamos vivido. El Nissan LEAF de primera generación ya llevaba en el mercado 2 años, pero era muy residual entre tantas mecánicas tradicionales. Tras la comercialización de una gran cantidad de unidades del Model S, la firma de Palo Alto decidió introducir su red de estaciones de carga.

Las estaciones Supercharger seguirán creciendo en los próximos años

Desde entonces, es muy posible que te hayas cruzado con alguno o que lo tengas en un radio inferior a los 100 kilómetros desde donde te ubicas actualmente. En los próximos años, de hecho, se espera que esta conexión se expanda, mejorando las instalaciones como si de espacios futuristas se tratase.

Ahora bien, ¿cuál es el principal problema? Tesla, creando la red de supercargadores, busca incentivar el coche eléctrico para los desplazamientos de larga distancia. Sin embargo, han aparecido compañías que han aprovechado esta estrategia para lucrarse. ¿Por qué? El coche eléctrico puede suponer un gran ahorro y, ciertas empresas, lo han aprovechado.

Algunos ejemplos de ello son Tesloop o las flotas de taxis que están utilizándose en Ámsterdam y que, curiosamente, están poniendo en venta actualmente con unos suculentos precios en el mercado de ocasión. ¿Cuál ha sido la decisión de la firma de coches eléctricos por antonomasia? Ya no permitirá que recarguen en sus estaciones a este tipo de firmas.

El mayor golpe al servicio de transporte sostenible llega desde Tesla

Según se puede leer en el comunicado difundido por la compañía, la nueva política de uso de la red Supercharger incluye la cláusula Supercharger Fair Use, que no es otra cosa que el uso justo de este servicio.

Tesloop es una compañía de coche compartido que basa su flota en unidades de los Model S y Model X. TechCrunch

El motivo principal de esta polémica está relacionado con las quejas de muchos usuarios que tienen una unidad sin fines lucrativos. Al parecer, algunos usuarios que sí que basaban su Model S o Model X como herramienta de trabajo se ‘apropiaban’ de los Supercharger, llegando a dejar sus vehículos durante toda la noche como si de su propia plaza de garaje se tratase.

Así pues, tal y como ha dejado claro la compañía de coches eléctricos, desde ahora en adelante, las nuevas unidades que se entreguen para un uso comercial no podrán utilizar las postas de recarga más famosas del mundo. Tanto es así que la compañía ha emitido una lista que muestra aquellos vehículos que no podrán utilizar ya este servicio:

  • El sector del taxi

  • Servicios de transporte compartido

  • Servicio para las Administraciones Públicas

  • Servicio para cualquier otra empresa comercial

¿Qué implicaciones tiene esta última medida introducida por la firma de Palo Alto? ¿Conseguirán acabar con la competencia desleal en que este tipo de compañías podría incurrir aprovechando las ventajas que Tesla ofrece a todo aquel que carga en los Supercharger?

La medida solo afectará a las ventas a futuro

Tesla acaba de imponer esta restricción, pero solamente afectará a los nuevos modelos que se comercialicen desde este momento. Aun así, esta acción demuestra cómo la compañía busca, con esta estrategia, ha decidido dejar a un lado su flexibilidad para controlar el uso que se le da a los vehículos.

Tesloop compite en el mercado con una flota exclusivamente formada por Model S y Model X de Tesla. Tesloop

Y tú, ¿crees que esta nueva estrategia tiene base en su fundamento o más bien ha cruzado la línea del desarrollo de la conducción sostenible? La empresa capitaneada por Elon Musk fijó su estrategia para combatir las mecánicas tradicionales. Para él, la competencia no está en otros modelos eléctricos, pero por primera vez, ha impuesto restricciones al uso de una parte fundamental de la berlina y crossover de lujo.

Es cierto que el servicio público de transporte, en general, se verá afectado, pero particularmente será Tesloop la compañía más perjudicada. Basa su diferenciación en el transporte por solo utilizar modelos de la firma de Palo Alto, compitiendo principalmente en el Estado de California.

Tesloop ofrece tarifas muy económicas por su competitividad en el mercado del transporte

Aprovechando que este es uno de los Estados que más cantidad de Superchargers dispone, ha sido donde más ha desarrollado su actividad. Ofrece transportes con tarifas muy económicas, debido, principalmente a su mayor competitividad respecto al resto de empresas que operan en dicho ámbito geográfico.

Desde Palo Alto parece ser que esto no ha gustado mucho, pese a que ofrezcan publicidad gratuita por el uso exclusivo de sus modelos. ¿Seguirá este tipo de empresas operando como hasta ahora? El hecho de no poder utilizar la red Supercharger limitará su capacidad para prestar el servicio, de eso no hay duda.