¿Está preparada la industria de la automoción para la introducción del coche autónomo? Es difícil tomar conciencia sobre una tecnología que a veces parece ser inminente y otras, en cambio, da la sensación que está a años luz por falta de soluciones. ¿En qué momento nos encontramos en la actualidad?

Lo único que podemos hacer, dejando a un lado las proyecciones, es observar cómo ha sucedido la tendencia en los últimos años. Haciendo un rápido resumen de lo vivido en los últimos años, podría enfocarse que solamente un puñado de compañías, con sus correspondientes proveedores, cuenta con una fortaleza en torno a la autonomía en la conducción.

Un reducido grupo de compañías está innovando en materia autónoma

Tesla mediante su Autopilot, compañías como Uber o Lyft mediante la apuesta por empresas externas, así como Apple o Alphabet, entre otras, podrían ser los principales actores de una industria que modelarán la movilidad del mañana. Todavía se antoja algo que no es palpable, pero solo faltan unos años para poder equipar nuestros futuros coches con esta innovación.

No obstante, aún quedan por hacerse muchas preguntas sobre cómo se integrará el piloto automático en la conducción. Una de ellas bien podría estar relacionada con la seguridad, bueno, más bien con la ciberseguridad. Sí, el coche autónomo requerirá obtener información suministrada por otros vehículos, por lo que es importante valorar si habrá riesgo de hackeo.

¿Podemos estar seguros de que cualquier extraño no pueda ser capaz de evitar acceder al sistema informático de nuestro vehículo? Esto podría acarrear riesgos que arruinarían esta tecnología por unos cuantos años. Fujitsu sabe que este problema es prioritario para contar con una solución, por lo que se ha puesto manos a la obra.

Quién iba a decir que Fujitsu haría el coche infranqueable

Una compañía que es completamente ajena a la automoción podría haber conseguido el programa más hermético en relación a la conducción autónoma. Según se puede leer en Europa Press, la compañía especializada en informática y ciberseguridad habría logrado una protección perfecta para evitar intrusos.

El hackeo del automóvil conectado es uno de los peligros de la conducción autónoma en el futuro. Fujitsu

La plataforma Mobility IoT es una sección especial dentro de los planes estratégicos de la compañía que tiene como misión especial la reducción de las probabilidades de que una centralita de un coche conectado sea hackeada. La tecnología empleada para desechar las opciones de entrada se basan en un mapeo continuo de la información compartida con los demás vehículos.

En un futuro los coches autónomos compartirán información para mejorar la seguridad

En un futuro, por ejemplo, cuando se circule en carretera, el coche al que precedemos nos informará sobre cuál es su velocidad en tiempo real, lo que permitirá a nuestro vehículo tomar una respuesta inmediata. Esto se sabrá mediante un lenguaje específico que solamente debería poder ser controlado por las máquinas.

Ahora bien, ¿cómo saber que es la centralita del otro automóvil y no un ser humano la persona que envía la información? Según se puede leer en el medio citado, la clave para descubrirlo estará relacionada con el ciclo de recepción de mensajes. La prueba y error ha permitido fijar una serie de parámetros para detectar si se está enviando señales de forma remota.

La seguridad es el principal miedo de los fabricantes

El Autopilot y un accidente en el que falleció una persona sacudió, hace ya un tiempo, los cimientos de las compañías que ya estaban ideando sus sistemas de conducción autónoma. No obstante, es importante destacar que este y otros proyectos que están llevándose a cabo en la actualidad no cuentan con la información proporcionada por otros vehículos.

El coche conectado tendrá que comunicarse con los demás para ser más eficiente. Bez

Los actuales automóviles que salen al mercado cuentan con sistemas operativos propios de los terminales más destacados del mercado. Android (Android Auto) y Apple (Apple Car) son 2 alternativas que ya están presentes en los modelos más generalistas, por lo que ha llegado el momento de focalizar más aún la importancia de que estos software sean seguros.

¿Imaginas que de repente se activase el freno o el acelerador sin que tú pudieses hacer nada por evitarlo? En la red circulan vídeos de algunos automóviles que han sido, en el pasado, hackeados.

La prueba y error podría traducirse en situaciones de riesgo y accidentes

Sí, es cierto que con nuevos parches de seguridad el problema de soluciona, pero disponer de la posibilidad de saltarse todas las medidas de protección puede dar lugar a situaciones surrealistas. Por ello, es necesario que se popularice un sistema que cuente con la protección con un margen de error muy próximo a 0.

Solo de esta forma será posible no llevarse alguna que otra desagradable sorpresa. Es, por ello, que quizás todavía no existe el automóvil que comparta información con los demás, aunque sean con otras unidades del mismo. Evitar el riesgo de hackeo, en este sentido, es primordial, ya que los fabricantes tienen mucho que perder y poco que ganar.