El coche eléctrico debe llevar unido el apellido Tesla para entender el auge de esta tecnología en los últimos años. Los Model S y Model X han servido para comprender que la conducción alternativa tiene sentido para seguir comandando la revolución en la movilidad.

Del mismo modo, en los últimos años, Tesla ha contado con mucho escepticismo por parte de fabricantes y consumidores. En relación con los primeros, es lógico pensarlo teniendo en cuenta que las compañías tradicionales han formado durante tantos años sistemas basados en la competencia monopolística.

El coche eléctrico ha estado sumido en el anonimato durante muchos años

¿Y por parte de los consumidores? Esta tecnología no ha contado con los medios necesarios para difundir campañas de publicidad favorables, lo que ha contribuido a la demonización de lo disruptivo y desconocido. ¿Cómo iba a ser algo bueno y fiable si apenas se consumía? Este tipo de preguntas son las que de verdad han provocado que apenas contase con demanda y esfuerzos por impulsarla.

El impecable crecimiento que ha tenido la compañía en apenas unos años ha provocado que muchos fabricantes hayan visto cómo podrían correr riesgos sus estrategias fijadas para los próximos años. Su llegada ha provocado que se tengan que inyectar miles de millones de euros en inversiones eléctricas sin que fuesen estas sus prioridades iniciales.

¿Acababa todo aquí? Lo cierto es que no. Gigantescos holdings como General Motors han criticado la celeridad de Tesla para cambiar el mundo. Sin embargo, lo que nadie esperaba era que este grupo empresarial pudiese llegar a destacar la posible quiebra de la compañía. De hecho, la sorpresa ha sido haciéndolo de lo más sutil con Bob Lutz, vicepresidente de GM, a la cabeza.

Nunca una cualidad había servido para menospreciar tanto

General Motors dispone de una pequeña gama de modelos eléctricos donde el Bolt es la opción más destacada. No obstante, son conscientes de que no disponen de una motorización que pueda, ni siquiera, acercarse a los números que registran automóviles como los Model S y Model X.

Elon Musk durante uno de los eventos relacionados con la promoción del Model S. The Detroit Bureau

Ante esta situación, lo más lógico sería esperar una crítica vertida por algún miembro destacado de la compañía. La firma de Palo Alto liderada por Elon Musk, lo cierto es que está más que acostumbrada a recibir críticas de las marcas a las que les ha afectado de pleno su competencia, pero no se había producido un ataque anterior como el que ha tenido lugar ahora.

Según se ha podido saber gracias a Jalopnik, Bob Lutz, vicepresidente del grupo General Motors ha afirmado que Tesla podría estar cerca del desastre económico. Para ello, ha empleado muy buenas palabras sobre el Model S, haciendo creer a los presentes durante la entrevista que podría ser un objeto de colección próximamente.

Dichas declaraciones, además, las realizó frente a una serie de coleccionistas relacionados con el mundo de la automoción, lo que cobra aún un mayor entusiasmo. ¿Qué es lo que destacó una de las personalidades más famosas del mundo de la movilidad?

Un Model S, especialmente con las actualizaciones de rendimiento, es una de las berlinas más rápidas y confortables que se pueden comprar en el mundo a día de hoy. Los tiempos de aceleración superarán cualquier otro coche europeo de 350.000 dólares. Dentro de 25 años, el Model S será recordado como el primer automóvil eléctrico realmente atractivo y eficiente. La gente dirá ‘Lástima que se arruinaron’.

Con ello, el alto ejecutivo destaca y asume que los Tesla son la actual referencia del coche eléctrico. No obstante, afirma que en un futuro tendrán una mayor cotización por haber desaparecido la firma que tiene fábrica en Freemont. ¿Terminará acertando Bob Lutz?

Este lenguaje no es nuevo cuando se habla de Tesla

El fabricante de Palo Alto está más que acostumbrado a escuchar este tipo de afrentas por parte de otras compañías del sector. Es cierto que no todo son alegrías en el fabricante, pero siempre han cumplido con su palabra. Vale, de acuerdo, quizás no en el tiempo planificado, pero sí poco después.

Bob Lutz ha criticado la política de Tesla en diversas ocasiones. Motor Authority

Si echamos un vistazo al momento actual, comprobaremos cómo el Model 3 aún está teniendo problemas para seguir adelante con la producción. No obstante, los cuellos de botella están desapareciendo, por lo que cada día se incrementa el número de unidades completadas.

Aun así, el todos los fabricantes contrarios a la estrategia de Tesla, han basado su fuente de alegaciones contra el modelo más aventajado, el Model S. Al parecer, los grupos empresariales es aquí donde ven la competencia y mayor foco de peligro.

Bob Lutz cree que el final de Tesla está más pronto que tarde de producirse

Basan sus teorías en la imposibilidad de alcanzar márgenes de beneficios por unidad de producto, pero lo cierto es que la compañía californiana está en continuo desarrollo de mejoras que les podrían permitir contar con una reducción de costes en los próximos meses.

¿Cómo sabremos si personalidades de la talla de Bob Lutz tenían razón? El tiempo será la variable que mejor defina la situación actual y potencial de Tesla. Mientras tanto, continuaremos viendo cómo incluyen nuevas novedades y mejoras relacionadas con el desarrollo del coche eléctrico y la tecnología autónoma.