El impulso al coche eléctrico podría venir por la puesta en marcha de cuotas mínimas
La Unión Europea es consciente de los obstáculos que está habiendo en el impulso del coche eléctrico. El mercado asiático, no obstante, está incrementando su desarrollo. ¿Conclusión? Mirar a China.
El coche eléctrico ocupará el primer plano de la movilidad cuando los fabricantes, consumidores e instituciones públicas decidan apostar por la no emisión de partículas contaminantes en la conducción. En relación a los 3 pilares de su desarrollo, se comienzan a ver brotes verdes en la mayoría de países desarrollados, pero este esfuerzo es insuficiente.
Basta con ver el ejemplo que supone Noruega para entender cómo esto solo se consigue en el medio y largo plazo. Las mecánicas alternativas requieren de la contribución de los medios públicos para hacerlas mucho más atractivas. Sin este tipo de ayudas públicas, su estandarización en la industria será una utopía.
El coqueteo de la industria en cuanto a movilidad sostenible viene de lejos. ¿Quién no recuerda el Jet Electrica 007 de la década de los setenta o el General Motors EV1 que causó tanta polémica? Como podrás imaginar, el lobby de los recursos fósiles siempre se ha posicionado en contra de estos productos.
La Unión Europea copiaría en el futuro el modelo de China respecto al coche eléctrico
Ahora, ante el avance tan descarado de las nuevas maneras de desplazarnos sin emitir contaminación alguna, cada vez son más los fabricantes que apuestan por esta modalidad. Aun así, son los organismos públicos los que deben incentivar el uso de este tipo de productos. ¿Cómo? China, el país más contaminante del mundo, servirá de ejemplo para áreas geográficas como la Unión Europea.
Según se puede leer en el artículo elaborado por el medio de comunicación The Irish Times, la organización supranacional más destacada en Europa podría seguir la fórmula planteada por China en su propio mercado interior. ¿En qué consiste esta nueva estrategia que podría cambiar los pilares de la fabricación de automóviles?
Al parecer, tal y como informa el medio citado, la inclusión de cuotas mínimas podría ser el recurso que se habría designado como alternativa para estimular el segmento eléctrico. Esto solo sería posible, no obstante, aplicando una política gradual con el objetivo de dar un margen a los fabricantes para adaptar la fabricación de las opciones completamente disruptivas.
Incentivos al coche eléctrico para liderar la movilidad del mañana
Todo el mundo es consciente del liderazgo potencial de la movilidad basada en la movilidad eléctrica. Sin embargo, los planes estratégicos de los fabricantes continúan viendo a esta alternativa como una opción de futuro, solo válida para el largo plazo. En la Unión Europea, basándose en la expectativa china, quieren cambiar las tornas.
Una de las medidas más destacadas que se pretendería llevar a cabo está relacionada con la imposición de cuotas mínimas porcentuales de ventas de automóviles que no requieran del uso de recursos fósiles en los desplazamientos. Este mínimo, como es lógico, se incrementaría de manera continua con el paso de los años para exigir una mayor conversión del parque automovilístico.
En 2019, cada fabricante en China deberá vender coches eléctricos en un 10% del total
En relación con la situación del país más poblado del mundo, el Gobierno estableció que para el año 2019, todos los fabricantes deberán haber sido capaces de colorar en el mercado un mínimo del 10% de sus ventas con mecánicas eléctricas. Dicho objetivo se incrementará en 2020 un 2% extra, y así, sucesivamente.
De confirmarse este tipo de políticas en Europa, la cuota de mercado de coches eléctricos podría dispararse en relación con la experiencia de años anteriores. Este producto requiere de ayudas públicas para su crecimiento. Todavía necesita un empujón por parte del ente público, al menos, hasta que el consumidor despierte un interés legítimo sin contribuciones ajenas.
Una competitividad que no solo se estimulará en la comercialización
Desde hace un tiempo venimos viendo cómo las principales potencias del mundo se han posicionado de una manera u otra en cuanto a la movilidad sostenible. Algunas han aplicado restricciones en las zonas urbanas y otras han apostado la comercialización de estas opciones a través de subvenciones o reducciones de impuestos. Ahora bien, ¿qué decir en cuanto a la producción?

En Noruega, se está haciendo un fuerte impulso por las tecnologías eléctricas en la movilidad. Edición Motor El País
En este sentido, hacerse con el mercado de producción de baterías eléctricas podría ser esencial para garantizarse una diferenciación en la industria. Al fin y al cabo, el desarrollo de este tipo de conjuntos hará crecer al coche que más ventas poseerá en el futuro. Los mercados asiáticos están haciéndose con este mercado, algo la Unión Europea no ve con buenos ojos.
Las economías de escala en la producción de coches eléctricos tendrán lugar en unos años
Desde hace un tiempo, el organismo público está observando la dinámica del sector sabiendo que es fundamental crear una alianza supranacional para la fabricación de estos productos. El éxito del coche eléctrico dependerá de las economías de escala que se consigan en la producción de estos conjuntos. ¿Por qué no apropiarse de su futuro?
Los próximos años serán testigos del mayor desarrollo llevado a cabo en cuanto a movilidad sostenible. Las mayores inversiones en materia eléctrica están realizándose en la actualidad, por lo que el retorno de las mismas se conseguirá próximamente. ¿Será el mercado asiático el que se llevará el gato a al agua o la Unión Europea ganará competitividad?