El Nissan LEAF, ha sido tradicionalmente un éxito en ventas. Es cierto que la cuota de mercado de los coches eléctricos es ínfimo en relación con los de combustión interna, pero su proyección desde el lanzamiento en 2010 le ha valido posicionarse como una de las alternativas más destacadas del segmento eléctrico.

Fue todo un referente en su primera generación y, de nuevo, lo ha vuelto a ser tras la renovación profunda a la que se vio sometido en 2017. Desde septiembre, momento en el que se dio a conocer el diseño y especificaciones técnicas oficiales, ha conseguido desmarcarse de su competencia de nuevo.

La segunda generación del Nissan LEAF ha experimentado un crecimiento en su demanda

De hecho, su nivel de reservas acumuladas nos recuerda, a una escala mucho menor, al fenómeno ocurrido con el Model 3, opción que ha llegado a contar con más de 450.000 pedidos al mismo tiempo. En el caso del compacto, este acumula en torno a unas 10.000 reservas, un registro que serviría para explicar su popularidad en auge en áreas como la europea.

Esta segunda generación incluye toda una serie de novedades, tales como un asistente de conducción autónoma a la altura de las expectativas o soluciones destinadas a la comodidad, como el e-Pedal que ha dado tanto que hablar durante estos meses. Ahora bien, ¿podemos esperar nuevas versiones en los próximos meses?

Según se puede leer en Motor1, podría producirse un futuro Nissan LEAF descapotable, una opción que rompería con todos los esquemas de la movilidad alternativa. ¿Por qué se habría valorado la inclusión de un estilo de carrocería tan disruptivo? Veamos cómo se anticiparía la llegada de este curioso modelo.

Una variante de carrocería que jamás habríamos imaginado

Tanto la primera como la segunda generación del Nissan LEAF nacieron tomando como base la eficiencia energética. Son modelos especialmente diseñados para contar con una baja resistencia a la rodadura y al aire para aprovechar unos kilómetros extra con cada ciclo de carga. Nissan, produciendo esta variante, caería en un error que rompería con el enfoque tradicional del modelo.

El Nissan LEAF acaba de estrenar una opción convertible para conmemorar una cifra de ventas histórica en Japón. Motor1

Este concepto nuevo, no obstante, recuerda al que introdujo la firma japonesa en el Murano. Hace unos años, la compañía llamó la atención del mercado al aprovechar la carrocería de un SUV para producir un descapotable. Este nuevo ejemplo refleja cómo cada vez más se le da una prioridad más destacada a las fórmulas de movilidad alternativa. Eso sí, ¿con acierto?

El Nissan LEAF podría incluir una versión descapotable en el futuro

Un poco más arriba hemos destacado cómo este coche eléctrico fue concebido para ser ahorrativo. ¿Qué sentido tendría ofrecer una carrocería tan ineficiente como lo es la de un descapotable? Para encontrar sentido a esta solución, la compañía ha decidido no prescindir de la zona alta en su parte trasera. De esta forma, gran parte del aire seguirá circulando por encima del coche.

Aun así, esta solución podría contar con más detractores que defensores por un único motivo, el mayor peso de esta versión. A falta de conocer qué cifras serían las que caracterizarían a esta curiosa versión, es importante destacar que todos los mecanismos que requiere la capota deberían adherir unos kilogramos extra al total del vehículo.

Todo parece indicar que finalmente no pasaría a producción

Todavía no hay confirmación oficial, pero teniendo en cuenta cuáles son los objetivos en el corto y medio plazo para un consumidor de este automóvil, lo lógico sería pensar que no contaría con un público objetivo de gran calado. Ello, unido a un diseño peculiar y mayor precio que la versión de la que precede, terminarían por abocar al abandono esta modalidad.

Una propuesta descapotable del Nissan LEAF podría no cuajar en el corto plazo. Electrek

El concepto cabrio, a todas luces, no parece que vaya a llegar en el corto plazo al mercado. Las baterías de los coches eléctricos todavía no son lo suficientemente eficientes como para que los fabricantes puedan permitirse el lujo de introducir diseños con coeficientes aerodinámicos de menor desarrollo.

El segmento eléctrico todavía no tendrá versiones de capota rígida o de lona

De hecho, los fabricantes que ya han incluido variantes completamente eléctricas han hecho especial mención a la carrocería para contrarrestar los efectos de baterías que todavía tienen mucho que mejorar. Es más, a colación de ello deberíamos hacernos una pregunta, ¿cuándo veríamos el primer modelo sin capota que no emitiese partículas contaminantes?

Sin lugar a dudas, todas las miradas están centradas en el Tesla Roadster, el prototipo que el fabricante de Palo Alto llevará a producción para 2020. Su batería le permitirá al pequeño eléctrico disponer de una capota, algo que podría abrir un nuevo espacio en la movilidad futurista.