Tanto si hablamos de tu propio caso personal como el de cualquier conocido que haya comprado un automóvil, la situación más lógica que ha podido darse es el pago en concepto de reserva a modo de asegurar una venta cierta, es decir, con contrato de por medio.

Sin embargo, una nueva tendencia, impulsada principalmente por el Model 3, ha calado en el mercado del automóvil. ¿Recuerdas cuando tan solo 15 días después de la presentación del sedán, según se podía leer en La Vanguardia, ya se habían materializado 400.000 reservas del mismo?

Solo se puede adquirir un Model 3 por el método de reserva

Es importante destacar que, según se puede observar en la página web de la compañía, para hacer un encargo debe depositarse un total de 1.000 dólares/euros. Esta cantidad quedará fuera de tu alcance hasta que se materialice el pago completo, el cual se prolongará, como mínimo un año más.

Y bien, ¿es justo? Es cierto que dicha cantidad se puede recuperar si se cancela el pedido, acción que se podrá dar hasta el momento justo anterior al que se recibe la notificación de entrada en la cadena de producción por parte de Tesla.

Podríamos hablar de un caso aislado, pero el Bollinger B1, el primer todoterreno puramente eléctrico, también ha tomado esta modalidad de financiación. ¿Por qué algunos fabricantes están apostando por estas fórmulas cuando podrían seguir los cauces tradicionales? Veamos cuáles son las causas.

Una jugosa entrada de fondos sin aumentar capital

Los fabricantes, gracias a este sistema, obtienen una fuente de financiación mucho más barata que el resto de las alternativas tradicionales. De hecho, podría verse por parte de los potenciales clientes como una disposición de una inversión a fondo perdido.

Tanto es así que el cliente podría haber mantenido su riqueza en el banco o en otros activos obteniendo una rentabilidad. Sin embargo, es el fabricante el que obtiene dicha entrada de capital con sus múltiples posibilidades de financiación.

Tesla comenzó a comercializar en concepto de reserva el Model 3 a principios del segundo trimestre de 2016. Movilidad Eléctrica

Pese a que ya habíamos visto esta fórmula en el pasado, no fue hasta la llegada de Tesla cuando descubrimos el filón que podría tener en modelos venideros.

Haciendo un rápido análisis, valorando una paridad euro/dólar igual a la unidad por simplificar, se puede obtener que en tan solo 2 semanas Elon Musk contó en Tesla con una entrada de capitales por valor de 400 millones de dólares/euros, lo suficiente como para invertir en la propia producción del automóvil.

La firma de Palo Alto vivió unos días de euforia tras las reservas del Model 3

A su vez, el propio impulso de la empresa en términos de caja y pedidos del Model 3, catapultó a la firma de Palo Alto en bolsa, lo dio lugar a una nueva entrada de fondos de capital.

Como ves, la jugada fue redonda. ¿Qué tenemos ahora? La producción del Model 3 no ha alcanzado las unidades producidas previstas, pero, en cambio, ha disfrutado de mucho dinero en efectivo durante todo este tiempo.

Teniendo en cuenta que durante este tiempo ha logrado diferentes acuerdos relacionados con las energías renovables, es fácil pronosticar que las futuras inversiones no habrían sido posibles, al menos no en tales dimensiones. Un buen ejemplo de ello es el acuerdo con Vestas, la mayor compañía en energía eólica. ¿Podrían haber realizado la misma inversión de no haber contado con tal respaldo financiero?

Las primeras unidades del Tesla Model 3 fueron entregadas en julio. Tesla

Otro de los motivos por los que Tesla ha revolucionado el concepto de la comercialización está relacionado con los costes de producción. Si el Model 3, pese haber sido objeto de inversión en diseño y creación de modelos para la presentación, no hubiese sido un éxito en pre-venta, ¿por qué producirlo?

Este fue, quizás, el mejor análisis de mercado que pudo llevar a cabo la compañía de Palo Alto. Tras ver el altísimo volumen de reservas, la expectación generada (al fin y al cabo es publicidad gratuita) y contar en la cuenta Bancos con más de 400 millones de dólares, ¿quién no iba a continuar con la producción?

Bollinger, la empresa que hace un copia y pega de la misma estrategia

Es cierto que para lograr la financiación se debe presentar un proyecto que llame la atención, pero, ¿debería ser suficiente? El acceso al crédito, en pleno ciclo expansivo de la economía, está comenzando a crecer.

Sin embargo, el tipo de interés de la banca para incentivar el desarrollo industrial está muy caro. ¿Por qué no ‘asegurarse’ una venta cuando aún no hemos comenzado la producción? Esto es lo que debió pensar la firma estadounidense con sede en Nueva York.

El Bollinger B1 ha acaparado todos los focos por ser un referente eléctrico en la conducción todoterreno. 95octane

Mantener más cercano al potencial cliente cuando se es una empresa recién nacida también contribuye a la consolidación de un vehículo que cumpla de manera más eficiente con las exigencias del público.

Entonces, ¿reserva o comercialización tras su inicio de producción?

Los fabricantes más tradicionales siguen apostando por su modelo de negocio, el cual no se ha visto modificado por la aparición de fabricantes como Tesla. Se invierte en diseño, se presenta como prototipo y si tiene aceptación, se lanza al mercado sin saber si finalmente se convierte en un éxito en ventas.

Los proveedores preferirían la apuesta de Tesla o Bollinger

Los fabricantes inmaduros del sector están llevando a cabo una estrategia completamente adversa. Se mueven por reservas debido a que les genera liquidez para poder pagar a sus proveedores en el corto plazo. Esto genera confianza en toda la cadena de valor, pero inseguridad en el cliente potencial.

¿Qué modelo es el más rentable? Al fin y al cabo, el pago del vehículo es el fin común de ambas alternativas. Eso sí, siempre es mejor tener el dinero en mano para poder hacer con él lo que se quiera. Teniendo en cuenta lo fácil que es hoy invertir, es fácil encaminarse por optar por una rentabilidad hasta el día del pago.