Porsche ha demostrado en los últimos años una gran capacidad para amoldarse a las situaciones que en cada momento tienen repercusión en la industria. El primer salto llegó de la mano de la movilidad híbrida, pero la estrategia de la firma de Stuttgart no es nada conformista, así lo ha querido dejar claro Oliver Blume, el máximo exponente de la firma.

La compañía con destacados rasgos deportivos no quiere perder un ápice de lo que siempre ha caracterizado a la firma en el sector; la velocidad de todos y cada uno de sus modelos. Sea cual sea el segmento en el que disponen de una opción, se cuela en los primeros puestos en cuanto a aceleración y prestaciones.

El Porsche 918 Spyder fue el precursor de la hibridación en el segmento comercial

Y te preguntarás, ¿qué relación tiene todo ello con la movilidad sostenible? Las motorizaciones eléctricas disponen, entre sus múltiples cualidades, la tenencia del máximo par desde que se clava el pie en el pedal del aceleración. Esto es lo que provocó que modelos tan exclusivos como el 918 Spyder incluyesen las primeras mecánicas híbridas.

A tenor por los resultados, la filial del grupo Volkswagen decidió incorporar motorizaciones combinadas a los 2 principales referentes en cuanto a ingresos se refiere, es decir, al Panamera y al Cayenne. Visto el éxito de estas mecánicas en relación al resto de la gama, la compañía decidió ir un paso más allá, una electrificación que partiría de la producción del Mission E.

Su llegada se espera para la primera mitad de 2019, pero no será un movimiento en falso. En Stuttgart cuentan con la confianza del resto del holding, cuyo principal objetivo también se centra en la tenencia de toda una serie de modelos eléctricos en el catálogo. ¿Qué podemos afirmar del proyecto eléctrico de Porsche?

La revolución de Porsche ya ha comenzado

¿Quién diría hace un par de años que veríamos un 911 híbrido en el medio plazo? Las principales informaciones, tal y como te contamos hace un tiempo, datan del año 2023 como el momento en el que podría tener lugar la llegada de esta alternativa. No obstante, para entonces, el Mission E podría ya estar recibiendo el primer lavado de cara tras 4 años en el mercado.

El Porsche Mission E comenzará su producción durante la segunda mitad de 2018. Digital Trends

Según se ha podido saber gracias al medio de comunicación InsideEVs, el CEO de la histórica firma, Oliver Blume, ha querido ir más allá de lo que se intuía a tenor por las informaciones vertidas durante todo el año pasado y parte de 2018. El propósito estaría centrado especialmente en una electrificación de la gama para 2030, es decir, justo a finales de la década que comenzaremos en 2 años.

Hace más de un año, adaptamos todas nuestras plantas a fuentes de electricidad 100% naturales, lo que subraya lo serio que es para nosotros la sostenibilidad. El Misión E no solo redefinirá el segmento de alto rendimiento del vehículo eléctrico, sino que también impulsará a Alemania como productor de tecnología y, por lo tanto, a las posibilidades que ofrece la electromovilidad en general.

Estas declaraciones no hacen más que subrayar la apuesta que se ha realizado desde principios del 2017, momento que coincidió con el anuncio de la comercialización del Tesla Model 3. En este sentido, es importante destacar cómo el Mission E ya está mirando de frente al fabricante de Palo Alto en relación al Model S. ¿Estará a la altura? Ya queda menos para saberlo.

Unos planes de futuro chocantes con el rendimiento actual

La tecnología de combustión interna todavía seguirá anclada a la firma durante unos años. No obstante, si hace escasamente unos meses se rechazaba la hipótesis sobre un posible 911 completamente eléctrico, el modelo más importante por historia, hoy ya se apunta a un posible cambio de estrategia. Sí, podría haber un nueveonce con mecánica completamente alternativa.

El Porsche 911 R es una de las versiones del clásico más pasionales de las muchas que han sido producidas. Porsche

La compañía de modelos aspiracionales y deportivos seguirá contando con los atributos que siempre se han identificado con la marca, pero todo ello se hará desde una premisa completamente eléctrica. ¿Cómo lo harán? He aquí el misterio. No obstante, ya sabemos las ventajas de las motorizaciones eléctricas respecto a las de combustión interna.

Porsche ha renunciado a algunos factores clave que siempre se habían respetado

Tan solo hace falta, por tanto, que la compañía de Stuttgart sepa sacar provecho a un cambio de modelo de comercialización tan diferente. Por un lado, se perderá parte de las emociones que siempre han destacado en un Porsche, pero por otro, es importante tener en cuenta que dichas modificaciones ya se están produciendo.

La principal seña de identidad de la marca, las motorizaciones con el apellido bóxer, ya han hecho un hueco a las turboalimentadas, lo cual supone la rotura con el tradicionalismo que siempre había caracterizado a la firma. Por ello, podemos estar seguros de que un cambio tendencial en las mecánicas servirá para no chocar contra la negativa de los clientes más puristas.