Una de las virtudes de Tesla más destacadas es que ha sabido interceder en varios mercados de la cadena de valor del coche eléctrico. Esto, además, se ha realizado creando un valor añadido de primer nivel, hasta el punto de posicionarse como una alternativa a las compañías que por su naturaleza deberían contar con una mayor productividad.

Además de la producción de las baterías gracias a fabricantes como Panasonic o LG Chem, la compañía de Palo Alto lleva varios años apostando por la instalación de una red de carga rápida en aquellos mercados en los que compite. Esta estrategia, pese a las grandes dosis de inversión que requiere, está sirviendo para entender cómo la movilidad sostenible tiene sentido en la actualidad.

Tesla es especialmente competitiva en países como Estados Unidos

La red Supercharger en países como Estados Unidos es muy eficiente, hasta el punto de cubrir la mayor parte de las distancias a recorrer por los usuarios que cuentan con algún modelo de la marca. No obstante, este rátio no es igual en todos los puntos en los que opera, por lo que e pretende alcanzar el 100% de eficiencia.

Este plan de inversiones marcará un nuevo hito el próximo año. En 2019 se ha establecido un objetivo de instalación de postas que lograría duplicar el número de las estaciones ya implantadas en todo el mundo. Como es lógico, para entender esta medida, es necesario dirigir todas las miradas al mercado chino, ya que se espera que en el próximo trimestre comiencen allí las entregas del Model 3.

¿Qué podemos esperar en los próximos meses en Tesla? ¿Seguirá siendo esta solución una de las señas de identidad de la marca pese al alto coste que supone producir esta tecnología y su correspondiente instalación? Veamos cómo, de la mano de Elon Musk, se ha anunciado la competitividad del coche eléctrico con el logo de Tesla.

Un nuevo paso para electrificar la movilidad por parte de Tesla

La firma de coches eléctricos más destacada del mercado es consciente de que la llegada del Model 3 ha supuesto la conversión de su modelo de negocio. Tesla ya no es un fabricante que solamente produce automóviles con precios enmarcados en el segmento premium. Desde hace casi año y medio, el sedán de acceso ha atraído todas las miradas del sector.

Tesla pretende duplicar en 2019 el número de instalaciones Supercharger que ya operan en el mercado. Engadget

La red Supercharger, en este sentido, debe sumar nuevas estaciones con el objetivo de adaptarse al mayor número de usuarios de estos puntos de carga. Por ello, tal y como se puede leer en las informaciones difundidas por el propio magnate sudafricano en Twitter, se espera que cualquier propietario de un modelo de la marca pueda contar con un puesto de carga rápida a su alcance.

No obstante, es importante hace especial hincapié en que esta solución solo llegará, de cumplirse, a aquellos mercados en los que la firma expresamente cuenta con, al menos, un establecimiento. Por ello, el propietario que ha decidido importar un vehículo de un país extranjero podría seguir sin estar dentro de los planes de la marca a la hora de ofrecer la red Supercharger.

Ahora bien, ¿por qué este no es el principal punto que merece realizar un mayor énfasis? La potencia de carga del coche eléctrico será una de las prioridades de Tesla en los próximos años. La conocida como red V3, la cual cuenta con una mayor potencia, incrementará su despliegue en el próximo año con el objetivo de mejorar la calidad del servicio.

La potencia de carga como principal incentivo de mejora

La firma de Palo Alto es consciente de que los coches eléctricos que llegarán en el corto plazo serán compatibles con potencias de carga superiores a los actuales 120 kW que ofrece la red Supercharger. En este sentido, cabe destacar una matización, ya que Tesla limita esta potencia para evitar posibles deterioros de la batería de los Model S, Model X y Model 3.

Los Supercharger se convertirán en una línea que reportará beneficios a la compañía de Palo Alto. Electrek

Sin ir más lejos, el Audi e-tron verá incrementada la potencia de transferencia hasta 140-150 kW, lo cual repercutirá en un menor tiempo de espera. La red Supercharger de tercera generación, la V3, podría lograr niveles de potencia parecidos a los que ofrecerá la IONITY, la principal competidora en Europa.

La red Supercharger mejorará su tecnología en los próximos meses

No obstante, lo más probable es que tales niveles no sean los adecuados en función de la tecnología actual. En su defecto, Elon Musk ha dejado entrever en otras ocasiones que se podría alcanzar volúmenes de hasta 200-250 kW, una solución que reduciría de forma muy notable el tiempo de carga necesario para disfrutar de grandes dotes de autonomía.

Habrá que esperar todavía un tiempo para ver si este modelo de negocio se sitúa como una de las principales señas de identidad de la marca. No hay duda, por otra parte, de los altos riesgos que ha corrido el fabricante al incurrir en un alto coste fijo.