Ha quedado comprobado hasta este momento, el tirón del coche eléctrico solo será posible con la participación de los diferentes agentes económicos de la economía. La transformación del parque automovilístico hacia uno más económico y menos contaminante necesita de acciones efectivas por parte de consumidores, fabricantes y, por supuesto, del Estado.

En este sentido, Reino Unido podría haber copiado el modelo que está siendo de aplicación en Noruega desde hace un tiempo. El país nórdico ha visto, cómo en los últimos años, las mecánicas eléctricas e híbridas han conseguido hacerse con más de la mitad de las ventas, algo que ya está teniendo un particular efecto en el consumo de petróleo.

Road to Zero está especialmente centrado en la mejora de la infraestructura de carga

Road to Zero, que es como así se ha denominado el plan para favorecer a esta tecnología, llegará progresivamente con sendos objetivos principales, reducir la dependencia de los recursos fósiles en materia energética y, por supuesto, reducir los altos índices de contaminación.

La ejecutiva de Theresa May, según se puede leer en Automotiva News es consciente de la importancia del auge del coche no contaminante como solución al futuro problema de escasez. Por este motivo, ya han anunciado una batería de medidas en esta dirección. ¿Cómo se producirá una transición que busca como eje vertebrador la llegada de esta tecnología al público privado?

Veamos, por tanto, sobre qué pilares se sostendrá el plan Road to Zero, una solución para hacer atractiva una mecánica que en los últimos años ha visto cómo su demanda se ha intensificado de manera exponencial.

Así es el plan Road to Zero, un incentivo al coche eléctrico

Para el Gobierno liderado por Theresa May, el coche eléctrico cuenta con unos frenos tecnológicos y económicos. La escasa autonomía que ofrece la alternativa a los combustibles fósiles hace que la infraestructura de carga deba ser eficiente. Al fin y al cabo, cada vehículo sostenible deberá conectarse con más frecuencia que usar la tradicional gasolinera.

MINI sacará su primer coche eléctrico al mercado en algún momento de 2019. Motor1

Por este motivo, según la información ofrecida por el medio británico, el Road to Zero contará con hasta 400 millones de libras esterlinas, casi 450 millones de euros al cambio, para instalar, principalmente, postas en diferentes puntos estratégicos y básicos para el desarrollo del coche eléctrico.

La principal fuente de inversión tendrá como objetivo incentivar la instalación de cargadores privados a propietarios de automóviles sin emisiones contaminantes. Esta medida tiene como principal objetivo que el consumidor valore la sustitución de su vehículo tradicional por uno no contaminante con el uso.

El plan de incentivos Road to Zero tendrá diferentes partidas de presupuesto

No obstante, el plan también recoge otra serie de medidas para aprovechar la infraestructura pública. De esta forma, se garantizarán fondos para que dichas instalaciones se ofrezcan en estaciones de servicio y en el propio alumbrado público, una solución que no siempre será completamente viable.

Ciudades como Londres ya están adaptando parte de las farolas para convertirse, de manera adicional, en socorridos puntos de carga para los coches eléctricos. Todavía es pronto para especular qué otras ciudades se adherirán a esta estrategia, pero lo que sí puede uno estar seguro es de que esto está enclaustrado dentro de un plan para facilitar la transformación del parque automovilístico.

Unos incentivos que no serán de sencilla aplicación

El mercado de la automoción posee un ciclo de explotación mucho más lento que otros de la economía. La introducción de políticas solo pueden valorarse en el largo plazo, ya que el periodo de consumo de este tipo de productos es muy lento. Ahora bien, ¿estamos ante un proyecto especialmente remarcado?

Road to Zero es un plan para favorecer la llegada del coche eléctrico. Electromovilidad

En plena crisis del Brexit, esta política busca, sobre todo, garantizarse una menor dependencia en cuanto a los recursos fósiles. Las Islas Británicas no cuentan con una gran abundancia de reservas de crudo, lo cual convierte a esta economía en una gran importadora de petróleo.

Noruega ya está experimentando un menor consumo de petróleo

Siguiendo el modelo noruego, lo que se busca es ir potenciando el uso de energías alternativas, lo cual ya podría producirse en el corto plazo de la mano de planes estratégicos de estas características. ¿Cuándo se verán los primeros resultados en relación a las medidas aplicadas?

Tal y como ya hemos valorado un poco más arriba, en unos años se podrá valorar si, finalmente, se observa un deterioro progresivo del consumo de hidrocarburos con un destino relacionado con la movilidad o si, por el contrario, el volumen de presupuesto fijado ha resultado ser insuficiente en relación con la demanda asumida por los diferentes agentes económicos.