La batería de ion litio que equipan la inmensa mayoría de los coches eléctricos es la principal fuente de encarecimiento de esta tecnología. Si se equiparan 2 vehículos del mismo segmento, a igualdad de equipamiento, es muy probable que la opción eléctrica sea notablemente más cara para el consumidor.

Es aquí cuando pensarás que el fabricante no tiene ningún interés en ofrecer vehículos eléctricos. Lo cierto es que esta posibilidad podría contar con legitimidad, ya que una motorización alternativa es mucho más fiable que una de combustión interna. El mantenimiento es extremadamente inferior por disponer de una mecánica muy simple, la cual dispone de muchos menos componentes.

Algunos fabricantes no han encontrado suficientes motivos para pasarse a lo eléctrico

¿Dónde está el principal problema? El retorno de la inversión para la marca que ha confiado en las motorizaciones libres de humos se produce al muy largo plazo. Si a ello sumamos el menor coste de mantenimiento, lo cierto es que no resulta atractivo para la mayoría de las marcas producir este tipo de vehículos.

Ahora bien, ¿y si el precio de las baterías, el principal componente que sube el precio de lo eléctrico, se redujese? En los últimos años han aflorado multitud de nuevas empresas destinadas a la producción y adecuación de baterías eléctricas. ¿Por qué no disminuir los precios para ser más competitivas?

Esto es precisamente lo que ha ocurrido. Un estudio elaborado por Bloomberg, el coste de este material se ha reducido de manera exponencial en los últimos años. De seguir esta tendencia, podríamos estar ante la revolución que cambiaría el parque automovilístico en tan solo unos meses.

Una reducción del coste que muestra una tendencia vertical

El estudio introducido por el medio de comunicación Bloomberg incluyó hasta un total de 50 compañías que se dedicaban a la extracción y la transformación del litio, y la comercialización para terceros. ¿Cuáles han sido las primeras conclusiones? A continuación lo puedes ver en un gráfico diseñado al efecto.

El gráfico muestra cuál es el coste en dólares del kilovatio hora. Bloomberg

La imagen anterior muestra una clara tendencia bajista en relación al precio por cada kilovatio hora. Según los datos recopilados por el medio de investigación, la reducción ha mostrado diferentes etapas de caída, pero el patrón se ha mantenido firme desde el comienzo de la serie histórica.

El gráfico muestra información desde 2010, momento en el que se dio a conocer el Nissan LEAF de primera generación, el que posteriormente ha conseguido colarse como el coche eléctrico más vendido de la historia. Desde aquel momento, la reducción en el precio no ha parado de disminuir hasta alcanzar los poco más de 200 dólares por kilovatio hora.

Nissan ha conseguido sacar mucho más rendimiento al LEAF de segunda generación

¿Sería posible comparar para un fabricante como Nissan lo que le costaba producir un LEAF de primera generación con el actual de segunda generación? Estamos ante un porcentaje que podría rondar el 80% de reducción solamente gracias a la reducción del precio de mercado.

Contando con esta información, no nos extraña en exceso que los precios del restyle no difieran demasiado de los del primer modelo pese a contar con un nivel de equipamiento mucho mayor. Esto nos hace plantearnos una sencilla pregunta, ¿aprovecharán los fabricantes para ganar más margen por unidad de producto o repercutirán este menor coste al público?

Unos datos que defienden el auge de lo eléctrico

Los coches eléctricos serán una realidad muy pronto, pero esto solo será posible si los fabricantes deciden producirlos en masa. Algunos fabricantes como Volvo ya han puesto fecha al pistoletazo de las mecánicas eléctricas, pero la reducción de costes debería anticipar, aún más si cabe, la transformación de las estrategias.

El BMW es la única alternativa eléctrico que dispone la firma alemana en la actualidad. Sueddeutsche

El gráfico protagonista del estudio, mirando con un mayor énfasis, delata una reducción del coste que seguirá produciéndose en los próximos años. En relación con el último dato disponible nos muestra que 2017 mejoró, respecto al año anterior, hasta en un 24%, lo cual refleja que todavía se producirá un margen de mejora en el futuro.

La tecnología de ion litio seguirá siendo la principal fuente de movimiento de los coches eléctricos, pero es muy probable que en el medio plazo se incluyan nuevas variantes creadas en base al grafeno u otras diseñadas a partir del electrolito sólido.