Nadie, absolutamente nadie, puede poner en duda lo mucho que ha hecho Tesla por la conducción sostenible. La llegada del Model S en el año 2012 supuso un antes y un después en la movilidad alternativa. Es cierto que el Nissan LEAF ya estaba en el mercado desde hacía 2 años, pero su diseño no había atraído a muchas personas.

El Model X consiguió acercar el producto eléctrico a un público objetivo más familiar, mientras que el Model 3 es el que verdaderamente le otorgará sostenibilidad y liderazgo a la marca fundada por Elon Musk. Los inicios del sedán de acceso de la firma fueron escandalosos, tal y como te mostramos a continuación.

En marzo de 2016 se desató la euforia en la presentación del Tesla Model 3

Nada más y nada menos que 400.000 reservas fueron las que se inscribieron en el programa lanzado por el fabricante estadounidense, tal y como informó por aquellas fechas el diario El Mundo. Lo más espectacular fue que solo se necesitó una quincena para alcanzar tal volumen de pedidos, ¡lo nunca visto en la industria!

Todo parecía ir como viento en popa hasta que hace poco más de un mes, los datos de producción decepcionaron a inversores y seguidores de la marca. En los datos trimestrales, cuando se esperaba un volumen de producción de 1.500 unidades, tan solo se había cumplido la culminación de 260 unidades, un dato muy pobre.

Tesla, tras ver cómo la confianza caía, decidió achacar a los proveedores, al complejo sistema de robots de la cadena de ensamblaje y finalmente, tuvo que aceptar que el objetivo de producción debía retrasarse por un periodo de 3 meses. Lo que no esperábamos era leer noticias como la que ha sido publicada por el medio Jalopnik en relación a un artículo difundido por The Financial Times.

Problemas con cinturones de seguridad y pantallas de salpicadero

Tesla, ante el infierno en la producción que está viviendo estas semanas (así lo denomina el propio Elon Musk), podría haber enviado una serie de unidades a los concesionarios, también llamados tiendas para la compañía, sin piezas tan importantes como cinturones de seguridad o pantallas que están presentes en los salpicaderos de todos ellos.

El Tesla Model 3 es la apuesta más esperanzadora del fabricante de Palo Alto. Motor Trend

Al parecer, la cadena de producción podría finalizar, podría decirse de esta forma, en los mismos puestos de venta. Sería precisamente en estos establecimientos donde terminaría el proceso de adaptación de este sistema de seguridad primordial y la pantalla que tantos ríos de tinta ha provocado a lo largo de estos meses.

Según se podía leer en el documento original del diario estadounidense:

Estas nuevas informaciones plantean dudas sobre si los vehículos fueron adecuadamente revisados ​​y calibrados antes de ser entregados a los clientes.

Este es un nuevo golpe para la firma de Palo Alto, puesto que pese a que no hay legislación que impida la realización de esta polémica acción, sí que sirve para hacernos a la idea de cómo el fabricante podría estar tomando cartas en el asunto para acelerar los ritmos de producción del Model 3.

Al parecer, una persona que no ha querido perder el anonimato habría sido la que habría filtrado estas informaciones. Como es lógico, al menos hasta los últimos días, habría estado en contacto directo con alguno de los concesionarios que la compañía posee en Estados Unidos.

Del mismo modo, el propio artículo anunciado en el medio estadounidense advertía del elevado ritmo de trabajo que está produciéndose en la planta de Freemont, la única fábrica que posee Tesla para la fabricación completa de sus automóviles.

Inspeccionó plantas de automóviles en todo el mundo y recientemente visitó la planta de Freemont de Tesla. Afirmó nunca haber visto tanto trabajo manual en una línea.

Una práctica que no debería demonizar a la empresa

Es importante recalcar que esto no es algo que no ocurra en ninguna otra compañía. Los fabricantes deciden culminar algún que otro aspecto fuera de la línea de montaje sobre sus automóviles con el objetivo de acelerar el ritmo de producción.

Una pantalla característica de Tesla preside el Model 3. Electrek

Sin embargo, estos días, con la que está cayendo sobre el fabricante americano, da la sensación de que hay licencia para decir todo aquello que pueda dar juego a la polémica.

Tesla es un fabricante que ha dejado claro en varias ocasiones cómo le gusta competir en los mercados. El fabricante de coches eléctricos siempre ha preferido comercializar sus automóviles sin intermediarios de por medio.

Si tenemos en cuenta este factor, podemos pensar que puede estar legitimado a llevar a cabo este tipo de estrategias. Al fin y al cabo, es personal propio de la marca el que acaba de ensamblar las pantallas que equipa el Model 3 y comprobar que los cinturones de seguridad están perfectamente instalados. ¿Qué problema habría con ello?

Pese a ello, siempre habrá alguien que intente desmontar la idea del concepto alternativo de la movilidad.