Lo primero que solemos hacer a la hora de valorar la adquisición de un coche nuevo es el modelo, el equipamiento que lleva consigo y las diferentes ofertas que se pueden agregar. El precio o variantes como número de asientos o estilo de carrocería son algunos de los muchos factores que tienen cabida en la ecuación de compra.

Desde hace unos años, el servicio postventa se ha convertido en uno de los servicios accesorios que está cobrando un mayor protagonismo. ¿Comprarías un automóvil nuevo a sabiendas que no podrías pasar mantenimiento en el concesionario al año? Es posible que no y, por ello, Tesla todavía sufre en varios mercados.

Tesla todavía está en una clara fase de crecimiento en países como España

El fabricante de Palo Alto, todavía en plena expansión de su línea de negocio eléctrica, no cuenta con emplazamientos fijos en todas las principales ciudades europeas. Poniendo como ejemplo el caso español, llama la atención cómo solamente se dispone de concesionarios oficiales en Madrid o Barcelona, habiendo otras ciudades como Valencia o Bilbao con altas probabilidades de demanda.

Imaginemos por un momento que adquirimos un Model S y vivimos en Cádiz. ¿Viajaríamos a la capital cada vez que se realizase el mantenimiento? El fabricante de Palo Alto es el primero que ha pensado en estas incongruencias, por lo que ha decidido apostar por un servicio que le hace más competitivo.

La utilización de una serie de talleres con homologación de la firma son los que ofrecen mantenimientos y servicios de reparaciones con la confianza ofrecida por Tesla. ¿Tiene cabida esta línea de negocio en España? Su crecimiento en mercados como este avala la apuesta por un concepto diferente al que utiliza el resto de compañías.

Un modelo de negocio que apuesta por la ausencia de costes

Los fabricantes tradicionales, en los últimos años, han ofrecido soluciones oficiales para que los clientes pasen los mantenimientos y revisiones si así lo desean. Esto suele implicar un mayor coste, pero ofrece una mayor confianza al saber que los empleados están especialmente formados para realizar intervenciones en una selecta gama de modelos de la marca.

La gran mayoría de los Tesla Model S han sabido soportar muy bien el paso del tiempo. Autocasión

En el caso de Tesla, esto se delega a una serie de talleres especializados que cuentan con todo el instrumental necesario para practicar las revisiones. No obstante, donde mayor implicación tiene la reducción de costes es en el servicio de reparaciones, donde hasta el 80% de las mismas se puede realizar enviando personal especializado al lugar donde se encuentra el vehículo, tal y como indica Tesla.

Principalmente en Estados Unidos, estos servicios de reparación, hasta la fecha, estaba formada furgonetas que funcionaban con mecánicas de combustión interna. No obstante, dada la flexibilidad que ofrecen los propios modelos de Tesla, la flota está sirviéndose de unidades salidas de Freemont, las cuales se desplazan para dar cobertura a cualquier problema.

El fabricante de Palo Alto suele arreglar vía OTA sus fallos

Las actualizaciones del software vía OTA, una fuente de ventaja competitiva en el fabricante, permiten lanzar parches ante cualquier posible problema que haya podido surgir, ¡hasta opciones contempladas por los usuarios se tienen en cuenta para mejorar el sistema!

El servicio de reparaciones flexible del fabricante ha comenzado a añadir unidades del Model S. Twitter John VanderMyde

Entre ellas, llama la atención cómo las pruebas realizadas por un medio de comunicación derivaron en una actualización que ponía fin a un fallo del algoritmo utilizado. Consumer Reports, hace solamente unos días, detectó un fallo de seguridad bastante serio. Tesla lo detectó e introdujo un parche a nivel mundial en tan solo unas horas.

¿Hay algún otro fabricante que pueda ofrecer una cobertura tan rápida? En tiempos en los que está de moda hablar de la transformación del parque automovilístico, toca echar más leña al fuego. El sector tradicional continuará ofreciendo llamadas a revisión para solucionar en taller problemas que el fabricante americano realiza a través del software a distancia.

Sin lugar a dudas, las economías de escala se consiguen a través de esta vía, un modelo que cuenta con todas las papeletas para ser copiado por sus rivales en el medio plazo. La electrificación de las gamas comenzará a llegar a principios de la próxima década, momento en el que para entonces Tesla ya habrá lanzado posiblemente su Model Y.