La conducción autónoma avanza a pasos agigantados. Hace unos años, si nos hubiesen preguntado, diríamos que habría una decena de empresas desconocidas trabajando en un proyecto que se antojaba muy muy lejano. Ahora, ¿qué podemos decir de ello?

Algunas de las principales compañías del mundo tecnológico han centrado sus esfuerzos para conseguir que en el medio plazo contemos con auténticos sistemas de conducción autopilotada. Podría decirse que seguiremos pudiendo optar por ponerlos al volante siempre que queramos, pero quizás, para la década de 2030, esto pueda acabarse.

En un futuro aún lejano es probable que no podamos conducir por cuestiones de seguridad

¿Llegará a prohibirse la conducción por medios humanos? Es muy probable que, para entonces, las máquinas nos hayan vuelto a jugar una mala pasada, no permitiéndonos controlar los pedales y el volante en aras de reducir las probabilidades de sufrir un accidente. Esto, aunque parezca mentira, cada vez está más cerca de ocurrir.

Podría ocurrir, no obstante, que en el corto plazo se comenzase a producir una estandarización de la tecnología autónoma en modelos generalistas. Ya existen vehículos que, por debajo de los 30.000 euros, son capaces de aparcar y asistir al aparcamiento sin necesidad de coger el volante. ¿Por qué no imaginar que tu próximo coche no requiera de tu pericia en la conducción?

A colación de todo ello, una empresa denominada Velodyne, acaba de dar con una innovación que podría revolucionar el mercado. Si hace unas semanas Apple era la que podría haber dado con la tecla que necesitaba esta tecnología, ahora cuenta con una novedosa competidora. El nuevo sistema LiDAR, base de cualquier proyecto eléctrico, cuenta con una mejora que abarataría su precio.

Velodyne mejorará la introducción de la innovación autónoma

El fabricante de sensores Velodyne es el que, quizás, dispone de la tecnología más destacada del mercado. Para que te hagas a la idea de su eficiencia, uno de sus principales clientes es Waymo, compañía subsidiaria de Alphabet y que contará en los próximos meses con la flota de coches autónomos más grande del mundo.

El nuevo sensor LIDAR de Velodyne podría reducir hasta en un 50% la llegada de la tecnología autónoma. Business Wire

Alcanzar el nivel 5 de autonomía en la conducción es un objetivo que se antoja todavía un tanto optimista. No obstante, se espera que en los próximos años se consumen las etapas que aún quedan para alcanzar la calificación más alta al respecto.

El modelo VLS-128 mejoraría las aspiraciones del coche autónoma de forma exponencial

Una vía para conseguido podría trazarse a partir del VLS-128, tal y como se puede leer en el portal Foro Coches Eléctricos. Esta nueva versión mejorada del que actualmente equipan algunas de las compañías que están desarrollando su propio sistema de conducción autónoma permitiría a la centralita contar con la información de un radio más amplio.

Desde la compañía se afirma que se ha conseguido reducir el coste a la mitad, pero todavía sigue siendo inviable. Tanto es así que, a tenor por las informaciones vertidas, aún contaría con un precio total situado en torno a los 68.000 euros. ¿Podría tener mercado? Sí, pero estaría reducido solamente a aquellos automóviles que basan sus precios a partir de las 6 cifras.

Por qué el VLS-128 sería mucho más eficiente que la tecnología actual

El sistema de conducción autónoma más estandarizado está formado por unos 64 rayos láser que ofrecen información a una distancia de unos 120 metros. Circulando a una velocidad inferior a los 50 km/h, podría tener mercado, puesto que la centralita tendría información y tiempo como para ejecutar las órdenes con seguridad.

El LiDAR es uno de los sensores más importantes de cualquier coche autónomo. Tech Crunch

Ahora bien, ¿qué ocurre a una velocidad mayor? El sistema debería contar con un mayor alcance de los rayos láser, algo que consigue esta nueva versión mejorada. El VLS-128 consigue rebotar los cuerpos de los objetos hasta una distancia total de unos 300 metros, lo cual permitiría que el software ejecutase la acción más recomendable en vísperas de cada situación.

Teniendo en cuenta que la tecnología más eficiente ya podría ejecutarse, podemos determinar que su implementación no se ha producido todavía debido al coste de la misma. ¿Cuándo dispondremos de esta innovación a gran escala? Todo parece indicar que el problema está relacionado con una reducción de los costes de producción.