En los últimos años, estamos asistiendo a un escenario en el que los coches eléctricos están abriéndose paso en la industria. ¿Podría decirse lo mismo en otras áreas fundamentales de la movilidad? Los recursos fósiles parece que seguirán teniendo especial protagonismo en áreas como la marítima o la aérea, pese a algunos propósitos dispersos.

En anteriores ocasiones te hemos mostrado cómo el Yara Birkeland o Wright Electric se han convertido en los mejores estandartes en la búsqueda de soluciones alternativas. Aun así, la competitividad eléctrica en estos mercados hace inviable, a día de hoy, este tipo de tecnología. Ahora bien, ¿será el proyecto de Rolls-Royce el definitivo?

El proyecto ACCEL de Rolls-Royce se materializará en 2020

ACCEL, estas son las letras que mejor definen cuál podría ser el futuro de la movilidad aérea sin emisiones contaminantes. Ni queroseno ni otras fuentes de energía contaminantes, el clásico fabricante de automóviles y motores de aviación estaría produciendo un avión completamente eléctrico. Gracias, en parte, a la contribución del Estado de Gran Bretaña.

Se especula con que las primeras pruebas podrían producirse en 2020. Para entonces, debería lograr una velocidad máxima muy superior a la que actualmente continúa contando con el récord, los 337 km/h. ¿Cómo lo conseguirá? ¿Estaríamos en el paso inmediatamente anterior a la estandarización de las mecánicas eléctricas en materia de movilidad aérea? Muchas preguntas acontecen al momento.

El inicio de la próxima década está a la vuelta de la esquina, por lo que ya se están dando a conocer algunas de las cifras que mejor definirían un proyecto mantenido en secreto durante varios meses. Esto es lo que se conocer del avión eléctrico de Rolls-Royce, la firma que también está pensando en electrificar su gama de vehículos de manera paulatina en los próximos años.

Un cambio generacional también en la aviación

Todos los mercados relacionados con el transporte y uso de recursos fósiles tendrán modificaciones en los próximos años. Los fabricantes de motores, entre los cuales se incluye a Rolls-Royce, también verán cómo las Administraciones incluirán restricciones para que los bloques consuman menos carburante y, por tanto, contaminen más.

Es importante destacar que, por el momento, deberá tratarse de una avioneta. La aviación comercial completamente eléctrica podría no llegar en la década que comenzamos en el próximo año. Dicho lo cual, llama la atención cómo 3 serán los motores encargados de batir varios récords relacionados con el sector, según se puede leer en Futurism.

Esta tecnología continuaría ofreciendo un rendimiento menor respecto al actual

Tal y como se puede observar en las imágenes anteriores, el avión eléctrico que ya está siendo diseñado contaría con una velocidad máxima que se aproximaría a los 500 km/h. Estos datos, en relación con las cifras que manejan las aeronaves convencionales, parecen irrisorios, pero el potencial de mejora podría servir como fuente para reducir el margen que todavía les separaría.

En relación con la autonomía, gracias a la inclusión de un paquete de baterías todavía por determinar, podría lograrse superar la cifra de las 200 millas por recorrido, es decir, los 320 kilómetros teóricos. Para vuelos de corta distancia, podría cumplir con su cometido en caso de extrapolarse esta solución a la aviación comercial, algo que no llegaría, no obstante, hasta la década de 2030.

Una solución con un gran margen de mejora por delante

En los próximos años, dado el éxito que están teniendo fabricantes como Tesla en la automoción, podría incentivarse el desarrollo de soluciones válidas para el transporte aéreo. Aún es pronto para especular sobre cifras relativas a las prestaciones y especificaciones técnicas, pero proyectos como el de Rolls-Royce sirven como ejemplo para entender este interés del mercado.

El avión eléctrico de Rolls-Royce podría echar el vuelo en 2020. Robb Report

Rolls-Royce, principal valedor en la aviación, ha decidido ir un paso más allá y anticiparse a la posible futura generación de vehículos eléctricos. Suministradora de motores para este mercado y el tráfico marítimo, está viendo cómo el futuro del transporte está íntimamente relacionado con el uso de fuentes de energía renovables. ¿Casualidad? Todo parece indicar que no.

Ya son varias las compañías que están relacionadas con la aviación sostenible

Pese a que existe toda una serie de limitaciones prácticas, lo cierto es que ha llegado el momento en el que las Autoridades públicas de los Estados muestren una proactividad en el mercado. Al fin y al cabo, la disposición de soluciones alternativas terminarán teniendo una implicaciones directas en el mercado. ¿Pagarías algo más por volar sin emitir partículas contaminantes?

He aquí el foco de la cuestión. Fabricantes como Rolls-Royce están especialmente interesados en conocer este tipo de opiniones para saber si ha llegado el momento de evitar o reducir de forma sustancial la contaminación derivada del transporte. La inclusión de estos debates podría incentivar la participación de más planes de actuación para ir revirtiendo el uso de mecánicas tradicionales en el sector.