El CO₂ ya no se soltará a la atmosfera: será procesado para extraer este elemento
Las tecnologías actuales de captura y conversión de carbono requieren, por lo general, varios pasos por separado. EL nuevo electrodo unifica el proceso
El CO₂ es imprescindible para nuestra existencia. De hecho, se le llama el gas de la vida. Gracias a él, las plantas pueden realizar la fotosíntesis, que es el proceso por el que lo absorben y, mediante la luz solar, lo convierten en oxígeno y glucosa. También actúa como una «manta» que retiene el calor en la Tierra para que la temperatura media no sea de unos -18 ºC y, por tanto, que el agua sea líquida.
Sin embargo, en exceso, el CO₂ es malo. Empezó a ser un problema con la Revolución Industrial (1760-1840, aproximadamente), ya que la quema de combustibles fósiles (carbón, petróleo y gas) se inyectó más CO₂ a la atmósfera del que el ciclo natural puede absorber. Como consecuencia, la «manta» que nos protege se ha vuelto más gruesa de lo deseado, reteniendo demasiado calor y, por tanto, elevando la temperatura global.
Para evitar soltar a la atmósfera tanto CO₂, un grupo de investigadores en Corea del Sur han creado un nuevo tipo de electrodo que captura el dióxido de carbono de los gases de escape y lo convierte directamente en ácido fórmico, lo que supone un paso más cerca hacia la reutilización industrial del carbono.
El electrodo consta de tres capas y su funcionamiento supera con creces a las tecnologías actuales
El innovador dispositivo desarrollado por los investigadores en el país surcoreano permite transformar el dióxido de carbono procedente de hornos domésticos, chimeneas e instalaciones industriales, el cual contribuye significativamente a la contaminación del aire, para transformarlo en ácido fórmico. Este ácido orgánico de un solo átomo de carbono se puede encontrar en la naturaleza, como en muchas plantas, animales e insectos, véase las hormigas.
Este químico, incoloro y con cierto olor picante, tiene múltiples aplicaciones en diversas industrias, como la del cuero (desgrasar y remover el pelo de los cueros), pesticidas (preservar el pasto) y la veterinaria (alimentar al ganado, ayudando a preservar los gases intestinales). Además, se puede emplear en la industria farmacéutica, la química, la textil y la de la goma. Incluso tiene función desinfectante en la producción de acero.
Las tecnologías actuales de captura y conversión de carbono normalmente requieren pasos separados, en los que el CO₂ se concentra antes de poder convertirse en productos químicos útiles. Wonyong Choi, autor correspondiente del estudio, afirmó que "Este trabajo demuestra que la captura y la conversión de carbono no necesitan tratarse como pasos separados".
Al integrar ambas funciones en un solo electrodo, demostramos una vía más sencilla para la utilización del CO₂ en condiciones reales de gas
El innovador electrodo puede funcionar eficientemente en gases mixtos similares a los que se encuentran en las emisiones de humos industriales, incluidos el nitrógeno y el oxígeno. También funciona en concentraciones de CO₂ comparables al aire ambiente, lo que lo hace versátil para múltiples aplicaciones.
El electrodo consta de tres capas: un material absorbente de CO₂, una lámina de papel de carbono permeable a los gases y una capa catalítica de óxido de estaño (IV). Esta configuración permite que el gas pase a través del electrodo, atrapando el dióxido de carbono y convirtiéndolo simultáneamente en ácido fórmico. En las pruebas, el electrodo superó las tecnologías existentes. Al exponerlo a CO₂ puro, mostró una eficiencia aproximadamente un 40 % superior a la de los electrodos tradicionales.