Elon Musk está que no para. Además del exitoso lanzamiento del SpaceX Falcon Heavy que posibilitó que un Tesla Roadster vague por el universo y comenzar su proyecto para lograr un internet barato y de gran velocidad a escala planetaria, el sudafricano sigue intentando revolucionar el mundo con algo largamente esperado, a juzgar por el enorme documento gráfico que podemos encontrar en museos, universidades e incluso literatura de ciencia ficción. Hablamos del Hyperloop.

El Hyperloop lleva siglos en la cabeza de inventores y escritores

Y es que si Elon Musk quiere democratizar los vuelos espaciales, logrando que los ciudadanos de a pie podamos desplazarnos de una punta a otra del mundo en menos de una hora, Musk no se detiene aquí y su siguiente gran proyecto para mejorar el transporte estaría más cerca que nunca, teniendo en cuenta que acaba de recibir permiso para iniciar la construcción de su Hyperloop entre Washington y Nueva York, como podemos leer en laSexta.

Otro hito más de The Boring Company, la firma de Musk responsable de logros tan variopintos como convertir un lanzallamas en un accesorio best seller para fiestas.

Elon Musk no tiene techo y la prueba es que se atreve a ir donde el resto del mundo ha fracasado. No es suerte, sino duro trabajo. No obstante, la idea del Hyperloop lleva en su cabeza desde 2013, cuando publicó un paper y llegó a un acuerdo con las startups Hyperloop One y Hyperloop Transportation Technologies para hacerlo realidad.

Pero como decimos, el Hyperloop es un proyecto que lleva siglos en la cabeza de los científicos. Y es que el primer concepto data del siglo XVII, con la invención del primer transporte empleando el vacío gracias a sistemas neumáticos, como podemos leer en Business Insider.

Este es un breve repaso en imágenes a la historia del hyperloop en el desarrollo tecnológico de nuestra civilización, el próximo gran proyecto de Elon Musk.

Historia del Hyperloop en imágenes

En 1799, el inventor George Medhurst propuso la idea de transportar mercancía a través de tuberías de hierro empleando diferencias de presión. Casi medio siglo después, Medhurst construyó una estación de tren para pasajeros en Londres que empleaba sistemas neumáticos. Tres años duraron las obras.

Estación de bombeo del primer proyecto de Hyperloop en 1845. iO9

En los años 1850, se construyeron otros ferrocarriles neumáticos en ciudades como Dublín, Londres y París. Aunque el de Londres solo transportaba paquetería, era lo suficientemente potente como para mover personas. De hecho, el Duque de Buckingham lo probó en 1865.

El transporte neumático causaba sorpresa, tanto es así que el célebre escritor francés Julio Verne ya se imaginaba cómo sería emplearlo para atravesar el océano Atlántico en su novela "París en el siglo XX".

Ilustración de un Hyperloop en una novela de Julio Verne. Business Insider

En 1860, se construyó el ferrocarril atmosférico de Crystal Palace, en el sur de Londres. Este tren era impulsado gracias a un ventilador de más de 7 metros de diámetro. Obviamente, había que tener mucho cuidado con sus aspas y la succión.

Tren atmosférico del sur de Londres. Business Insider

Cruzamos el charco y nos vamos a Manhattan, donde el Tránsito neumático de la playa estuvo en funcionamiento de 1870 a 1873, siendo en antecesor del mítico metro neoyorkino. Fue diseñado por Alfred Ely Beach, solo tenía una parada y un vagón lanzadera que movía todo el sistema con aire comprimido.

Proyecto de tránsito neumático en Nueva York. The Atlantic

A finales del siglo XIX, las grandes ciudades ya usaban sistemas neumáticos para transportar paquetes, de hecho algunas todavía existen en bancos, hospitales o empresas.

Sistema de tubos postal de Nueva York. Business Insider

Incluso la NASA comenzó a usar un sistema de tubos neumáticos para comunicaciones internas en los años sesenta y también el restaurante de comida rápida McDonald’s, que repartía sus pedidos del McAuto. El último sistema neumático de McDonald’s se encontraba en Minnesota y dejó de estar operativo en 2011.

En 1910, el inventor especializado en tecnología aeroespacial Robert Goddard diseñó un tren que iba de Boston a Nueva York en solo 12 minutos. Desgraciadamente nunca se construyó, pero empleaba electromagnetismo dentro de un túnel sellado al vacío.

Diseño de Robert Goddard. Business Insider

Durante el siglo XX, tanto los científicos como los escritores de ciencia ficción han ideado sistemas de tránsito que funcionaban de manera similar al Hyperloop. Para muestra, un botón: la historia Double Star de Robert Heinlein escrita en 1956 hacía referencia a unos "vacutubos".

Las referencias a los hyperloops en la literatura de ciencia ficción son frecuentes. Flikr

Incluso el mismísimo Instituto tecnológico de Massachussets diseñó en los años 90 un sistema de trenes al vacío para viajar de Boston a Nueva York en 45 minutos.

Diseño del MIT. Business Insider

Ya en el siglo XXI, la startup de transporte ET3 diseñó un sistema neumático y magnético con vagones similar a vehículos utilitarios que viajarían a través de los tubos.

Proyecto de la Startup ET3. Business Insider

El proyecto Foodtube (que por cierto, no tiene nada que ver con un canal de tecnología de YouTube) se desarrolló en 2010 y era exclusivo para transportar comida por debajo de la superficie.

Las latas viajarían a casi 100 km/hora a través del sistema y costaría 8 millones de dólares con milla construida (una milla son aproximadamente 1,6 kilómetros) en el Reino Unido. De momento, es solo un concepto.

Proyecto Foodtubes. Ars Technica

Solo tres años después, Elon Musk publicó un paper de 57 páginas explicando su idea de Hyperloop. Según su diseño, cada vagón sellado podría mover 28 personas por los tubos y viajar de Nueva York a Dublín costaría menos de media hora.

Esbozo de Elon Musk. Business Insider

Hyperloop Transportation Technologies, una de las startups encargadas de construir el proyecto de Musk, se encuentra creando un tramo de casi 10 kilómetros en Quay Valley, California. Las obras comenzaron en 2016. La velocidad que esperan lograr al final es de, agárrate que vienen curvas, más de 1.200 km/h.

Concepto de Hyperloop de Hyperloop Transportation Technologies. Business Insider

En julio de 2017, la startup Hyperloop One probó con éxito su test DevLoop a escala real en Nevada, logrando alcanzar velocidades de casi 120 kilómetros/hora, todavía muy lejos de los más de 400 km/hora que esperan lograr.

Proyecto piloto de Hyperloop One. Business Insider

Pero Musk no es el único que se encuentra en fase de pruebas para materializar el Hyperlook. Una mirada a Oriente nos muestra este ejemplo de un grupo de científicos chinos que quieren construir un tren neumático bajo el mar.

En 2017, investigadores de la Academia China de Ciencias propusieron un proyecto de ferrocarril submarino que superarían velocidades de 2.000 km/hora, mucho más rápido que el Hyperloop de Elon Musk.

Tren subterráneo chino. China Money Network

Puede que algunos de estos proyectos se hagan realidad un día, revolucionando el transporte tal y como lo conocemos hasta la fecha. Desde luego, estamos más cerca que nunca.

Render de Hyperloop Transportation Technologies. Business Insider