Elon Musk no sale muy bien parado de la última polémica que protagoniza en las redes. Ya sabes que estar en el medio del escándalo no es nada nuevo para el líder de Tesla, que ya recibió críticas importantes por `vender un lanzallamas con condiciones de uso absurdas.

Musk ha "cogido sin permiso" el diseño de dibujo algo… peculiares

Parece que Musk está muy dispuesto a luchar contras las noticias falsas, pero no contra la apropiación indebida de dibujos. De ahí procede la última polémica en la que está envuelto, con el artista Tom Edwards como gran invitado. El surrealismo no para ahí, ya que lo que ha robado el emprendedor son dibujos de unicornios que se tiran pedos.

¿En serio Musk es capaz de revolucionar el transporte público de Chicago pero no de respetar los derechos de imagen? Pues esa es la conclusión que sacamos de la increíble historia que se ha desarrollado por Twitter estos días. Atento, porque no tiene desperdicio.

Elon Musk y los unicornios que se tiran pedos

Por el título de este artículo ya puedes imaginar que el último caso protagonizado por Elon Musk es algo insólito. Y así es, porque el creador de Tesla está acompañado en este escándalo por unicornios que se tiran pedos.

BBC narra la historia que comenzó hace más de un año en la red social favorita de Musk, Twitter. El 7 de febrero de 2017, el empresario publicaba una imagen en la que se podía ver una taza con un dibujo muy peculiar, acompañado de un texto que hacía referencia a la energía que los coches eléctricos recibían de los pedos del unicornio.

El problema era que el dibujo no era de Musk, ni mucho menos, sino que había sido diseñado por un artista que se dedica a dibujar tazas en Colorado (Estados Unidos). La obra en cuestión la puedes ver en la siguiente imagen:

Elon Musk ha sido acusado de robar el dibujo de un unicornio que se tira pedos. Wallyware

Al principio de la relación, el artista estaba encantado con el hecho de que alguien tan importante como Musk amase uno de sus diseños y lo mostrase así en la red. El problema llegó cuando Edwards descubrió que la atracción del empresario por el unicornio que se tira pedos no se limitaba solo a Twitter.

Musk, te has pasado de la raya

Un amigo de Tom Edwards cayó sucumbido a los pies de Tesla y se compró un coche de la marca, sin saber lo que iba a encontrarse. Al empezar a utilizar el automóvil, el amigo descubrió que la empresa había utilizado el mismo dibujo para algunas interfaces y para imágenes promocionales.

Ya te puedes imaginar la sorpresa del artista, que se enteró de esta manera de que Tesla había hecho caso omiso a los derechos de uso de su obra maestra. Esta historia se quedó sin continuidad hasta hace unos días, cuando la hija de Edwards recurrió a Twitter para pedir lo que sentía que Musk debía:

Su empresa utilizó su propiedad creativa durante un año sin crédito ni compensación alguna. ¿No cree que los artistas merecen que les paguen por su trabajo? Quizás puedas responder a la carta que te envió tu abogado y ustedes pueden resolver algo.

De esta forma, la hija del artista reclamaba el dinero que Tesla había ganado al beneficiarse del diseño de su padre. Su mensaje ha llegado directamente a Elon Musk que, cómo no, ha enviado su respuesta correspondiente a través de Twitter.

En vez de admitir su posible error, el líder de Tesla ha optado por una postura algo soberbia, como podrás comprobar en su respuesta:

En realidad era el dibujo de un unicornio de otra persona en la aplicación de dibujo de Tesla y no obtuvimos ningún beneficio financiero. Le he pedido a mi equipo que use un ejemplo diferente en el futuro. Él puede demandarnos por dinero si quiere, pero es un poco vergonzoso. En todo caso, esta atención aumentó las ventas de su taza.

Como ves, Musk no se ha quedado callado ante las reclamaciones de la familia Edwards, y se ha defendido alegando que el dibujo utilizado por Tesla era creación de otro artista. Ante tal respuesta, Tom Edwards ha explicado a The Guardian que él no quería gran cantidad de dinero, solo el respeto a la ley de derechos de autor.

Pese a la tensión de la disputa, el artista estadounidense ha declarado que no quiere tener una mala relación con Elon Musk, un emprendedor al que considera interesante. Sin embargo, sí admite que quiere ser pagado "adecuadamente", por lo que puede que su reclamación siga adelante. ¿Tendrá que pagar finalmente Tesla por el dibujo de un unicornio que se tira pedos?