La Inteligencia Artificial está a la orden del día y reconozcámoslo, se trata de una tecnología sencillamente fascinante. Es la responsable de avances inminentes como que los vuelos sin piloto sean una realidad, averiguar los ingredientes de un plato y cómo estos han sido cocinados, que seas capaz de entender a tu perro o incluso adelantarse a tus delitos simplemente leyendo tu pensamiento.

Con la Inteligencia Artificial, parece que todo es posible

Y esto es solo la punta del iceberg de lo que está por llegar, porque con la Inteligencia Artificial la innovación parece no tener techo. Pero no es oro todo que reluce. De hecho, una de las voces actuales más autorizadas (por méritos propios) en el panorama tecnológico actual ha mostrado en sus redes sociales un enorme recelo hacia la Inteligencia Artificial. Nos referimos a Elon Musk.

Musk no se ha andado con chiquitas y ha puesto un ejemplo al alcance de todos. Para el gurú sudafricano hay más riesgo en la Inteligencia Artificial que la amenaza nuclear de Corea del Norte, ahí es nada. Claramente consternado por los avances en este campo, Elon evidenció sus temores dando un toque de atención a sus seguidores… pero sobre todo, porque las palabras de Musk no deberían caer en saco roto, a cualquier posible legislador de esta materia.

Y es que Musk fue tajante en solo 140 caracteres:

Si no estás preocupado por la seguridad en Inteligencia Artificial, deberías estarlo. De lejos, mucho más peligroso que Corea del Norte.

Elon Musk acompañó su tweet con esta premonitoria imagen. Twitter Elon Musk

Teniendo en cuenta la coyuntura política internacional, podemos hacernos una idea. Para Musk, la mayor amenaza que acecha a nuestra sociedad es la industria de Inteligencia Artificial sin regular y todo lo que se está creando en torno a ella.

Continuó su breve pero intensa disertación en Twitter explicando que si todo lo que potencialmente puede suponer un riesgo para la sociedad está regulado, ¿por qué aún no lo está la Inteligencia Artificial?

A nadie le gusta tener normas pero todo (coches, aviones, comida, medicamentos, etc.) que es un peligro para el público está regulado. Por ello, la Inteligencia Artificial también debería estarlo.

La IA ya es una seria amenaza

Y es que, siendo sinceros, la Inteligencia Artificial está desarrollándose a unos niveles brutales y Musk está tomando parte en ello. Como detallan en Hobby Consolas, un bot de la firma OpenAI (de la cual Elon Musk es CEO) venció a un campeón del mundo del videojuego DOTA 2 el pasado 12 de agosto en la gran final del International 7, el torneo más grande de este videojuego, que es seguido por casi 5 millones de personas y suministra hasta 25 millones de dólares en premios.

Solo tres meses han sido necesarios para que un robot sea el mejor jugador de Dota del planeta

¿Cómo es posible que un jugador profesional humano muerda el polvo ante la máquina? Gracias a la Inteligencia artificial, que posibilitó que tras tres meses de juego contra sí mismo y un mínimo entrenamiento humano desarrollara una estrategia y previsión de movimientos capaz de derrotar al mejor.

Y es que este bot no solo es capaz de aprender mecánicas complejas, sino que también aprovechó las debilidades de su adversario y se iba adaptando sobre la marcha.

Así que sí, la IA ya es toda una amenaza, aunque sea en el terreno de los videojuegos. Independientemente de que esta brutal muestra de capacidades de esta tecnología haya sido evidenciada en el ocio, la velocidad y potencia de la Inteligencia Artificial queda fuera de toda duda.

Que no cunda el pánico

Si eres un paranoico, tras leer estos tweets puedes sentirte tentado a apagar tu móvil, huir de la civilización e irte a vivir a una cueva, pero mejor que no pierdas la calma. Y es que como constatan en iFlscience, el bueno de Musk ya andaba dando toques de atención en Twitter sobre la seguridad de la Inteligencia Artificial allá por 2014.

Musk es un hombre de tecnología e innovación y por ello se encuentra un paso por delante de la sociedad. No obstante, es su forma de vida y la manera en la que se ha hecho rico. Por ello conoce mejor que nadie el potencial y los riesgos de un campo lleno de posibilidades y fascinante.

Para que la IA sea un riesgo real es necesario que la sociedad confíe en ella

Pero aún falta. Y es que si como comentábamos en el artículo de los vuelos sin piloto, aunque la tecnología sea posible, no cuenta con el favor del público. Es necesario un tiempo de familiarización y normalización para que la IA se integre en la sociedad.

Y si Musk va un paso por delante de la sociedad, la legislación va todavía más lenta, con una burocracia que evoluciona a la velocidad de una tortuga y muy pocos expertos en la materia.

Por esto es tan importante que Musk y otras iniciativas que emplean IA sigan creciendo y haciendo alarde del potencial al gran público, mediante exhibiciones, publicidad, torneos, etc. Será cuando se popularice cuando comenzarán las primeras medidas. Queda mucho por hacer, pero aún no es tarde.