La evolución que han tenido los videojuegos denominados "indie" (de "independientes") ha sido absolutamente espectacular en los últimos años. De títulos que ni de lejos podían competir con un Final Fantasy, hemos llegado a juegos de la categoría y calidad de Hellblade: Senua’s Sacrifice, que no tienen nada que envidiar a los triple A de los estudios más prestigiosos.

The Gardens Between es una experiencia totalmente única

Así, The Gardens Between, que saldrá en el tercer cuarto de 2018 para PC, PS4 y Switch, se perfila como uno de los "indie" más interesantes de este año gracias a la magistral fusión de las aventuras gráficas con los puzles. Sus parajes de ensueño, a camino entre la realidad y el mundo onírico, serán el escenario ideal para poner en práctica una de mecánica de juego realmente interesante, que nos permitirá controlar a los protagonistas haciendo sólo un buen uso del tiempo.

Los escenarios que recorrerás en The Gardens Between serán espectaculares, y un tanto extraños. Diario Perspectiva

El tiempo es oro

La manipulación del tiempo se convierte, pues, en la principal herramienta de The Gardens Between para controlar a los personajes mientras exploran un mundo lleno de preciosas islas-jardín. De esta forma, adelantando o retrasando la acción, podrás superar los obstáculos que te impidan avanzar, descubriendo finalmente los misteriosos secretos que esconden estas maravillosas islas. Además, en el proceso presenciaras una excelente historia sobre lo que implica amistad, la inocencia de la niñez, y el duro proceso de hacerse mayor.

El título tiene una personalidad y un sabor muy propios, aunque su mecánica pueda recordar ligeramente a Braid, un indie que se caracterizó por sus escenarios de acuarela y sus complicados puzles dependientes del tiempo. Su falta de texto hablado unido a la interesante exploración del entorno, también hace pensar en títulos como Limbo o Journey, en los que la experiencia de juego nos invita a la relajación y al completo disfrute de lo que acontece en pantalla.

The Gardens Between pretende empatizar con el jugador, hacerle partícipe de sus sueños

Voxel Agents, el estudio encargado de desarrollar esta maravilla hecha juego, indica que su propósito es el de invitar a la exploración consciente, minuciosa y libre de estrés a lo largo del juego mientras ofrecen puzles y desafíos complejos que te hagan pensar. La idea es crear una realidad que logre conectar contigo como jugador, a nivel personal, a través de mundos, vivencias y experiencias entendibles y genuinas que nos hagan sentir de verdad.

Conseguir un propósito de estas dimensiones no es sencillo, pero gracias a todos lo elementos que se han podido ver de este juego, parece que el estudio va bien encaminado a su objetivo. Y es que los humanos somos curiosos por naturaleza, y al presentársenos un mundo lleno de islas por explorar y lleno de misterios que descubrir, querremos jugar seguro. Además, la calidad gráfica y de los efectos visuales es innegable, por lo que el factor estético será una de las guindas que cubra el pastel.

La imaginación y la exploración serán fundamentales para superar los desafíos

Sin duda, el mundo de The Gardens Between pide ser explorado hasta la saciedad y, aunque algunos de los niveles que se han podido ver ya son relativamente sencillos, siempre exigen que se busque una solución creativa o imaginativa a un problema. Estoy seguro de que en niveles posteriores, el grado de dificultad irá en aumento, invitándonos a estrujarnos los sesos cada vez que queramos sortear un obstáculo. Lo más probable es que el título vaya "retorciendo" la mecánica de juego, y que cada vez tengamos que ser más precisos e inteligentes a la hora de manipular el tiempo.

Un paseo por tu imaginación

The Gardens Between me recuerda a las ensoñaciones propias de la edad infantil y que, como persona imaginativa que soy, aún me rondan en algunas mañanas soleadas de agosto. Es como escaparse a un mundo paralelo a través de un espejo, las reglas espacio-temporales se desdoblan y nos permiten hacer cosas con las que todos soñamos. Pero ese mundo no es lejano sino cercano, poblado de elementos de nuestro día a día cuya obviedad nos reconforta. Un jardín entre la realidad y el sueño, que sin reparo alguno, conseguirá colarse en los puestos altos de las listas de ventas.