Te estarás preguntando si has hecho bien en reservar con antelación la nueva y futura bestia consolera de Microsoft: la Xbox One X. Bien, pues sin acritud, sin más preámbulos y sin que veamos tu dedo acusador señalándonos como fanboys de Sony, nos atrevemos a decirte: no, no has hecho bien.

¿Por qué? Pues porque aunque la potencia extra que va a traer la Xbox One X en su salida, y que permitirá puro juego 4K, llega demasiado pronto a tu comedor, salón, habitación o donde quiera que aposentes tus reales traseros para jugar tus partidas solo o con tus amigas y amigos.

Y es que en la mayoría de los hogares aún falta la tecnología necesaria para sacarle todo el rendimiento a esta nueva consola, como veremos en este artículo.

4K sí pero, ¿a qué precio?

Existen un par de razones bastante potentes para intuir que la Xbox One X no es la consola que estás esperando, o más bien, la Xbox One X sabe que tú no eres su consumidor objetivo, pero quiere engatusarte igual.

La primera es que tanto Sony como Microsoft han entrado en una batalla por ver quién es el que se lleva el gato al agua con la conquista de la ardua montaña de los 4K, llenándote la cabeza con las mismas frases una y otra vez: la consola del futuro, la consola más potente, juego a 4K real.

La Xbox One X tiene un precio de salida muy elevado

Y mientras que la premisa de Sony con su PS4 Pro no es cierta, la de Microsoft tampoco lo es del todo. La Xbox One X podrá ofrecerte un juego 4K de verdad, gráficamente mucho superior a lo que cualquier consola del mercado actual puede dar. Pero, ¿podrás aprovecharlo?

La Xbox One X contará con 12 GB de VRAM GDDR5 y con una GPU de 6 teraflops. Media Trends

El mercado del 4K está llegando muy lentamente y aún no existe suficiente contenido nativo a esa resolución que permita aprovechar la potencia que ofrece la nueva consola de los de Redmond. Además, ¿tienes un televisor 4K lo suficientemente grande como para apreciar esta nueva resolución?

De no ser así, la Xbox One X te ofrecerá poco más (en lo que a resolución se refiere) de lo que ya te ofrece una PS4 Pro, puesto que va a ser muy complicado que notes diferencia alguna en los renderizados a no ser que quieras quedarte ciego jugando a pie de pantalla.

La segunda de las razones es el precio. La nueva Xbox va a costarte, a su salida, unos 499 dólares/euros sin contar con la adquisición de ningún título por tu parte. Es un precio que rebasa el límite de los 400 euros, y por lo tanto, hacen que la One X no sea todo lo competitiva que pudiera ser en este punto.

Los juegos a 4K no lucen como debieran para lo que cuesta

De acuerdo que este precio se debe a que la nueva máquina ofrece un diseño extremadamente compacto para la tremenda potencia que ofrece. Es de esperar que un buen diseño, que ofrece más en menos centímetros que la PS4 original o la ya estilizada Xbox One S, requiera un mayor desembolso por tu parte.

La estilizada cuadratura de la Xbox One S te ofrece juego HDR y la posibilidad de reproducir Blu-Ray y Netflix en 4K. Xbox

Pero lo que no es seguro es si todos los consumidores estarán dispuestos a gastarse un extra (las reservas iniciales de la One X ya se han agotado) en una consola que, por el momento, no podrán aprovechar del todo. Sobre todo teniendo en cuenta que su rival principal, la PS4 Pro pueda rebajar aún más su precio de cara a las fechas navideñas.

Xbox One X no deslumbra, o eso parece

Según los chicos de The Verge que han podido comprobar de primera mano cómo rinde gráficamente la nueva consola en la GamesCom 2017, resaltan que las texturas en la mayoría de los futuros juegos se veían "extrañamente suavizadas".

No es que los juegos no luzcan bien, que sí lo hacen, pero desde The Verge advierten que "Super Lucky’s Tale y sus gráficos de dibujos animados se ven nítidos, aunque no sea el juego más adecuado para presumir de lo que ofrece una máquina que cuesta 499 dólares" y añaden:

Los títulos multiplataforma de otras compañías como Middle-earth: Sombras de Guerra y Assassin’s Creed Origins lucen bien, pero tienes que acercarte mucho al televisor (o, en la práctica, tener uno muy grande) para que las diferencias en los detalles sean realmente significativas.

Y es que parece que Microsoft tiene puesta su ansia y sus garras en ofrecer juego a resolución 4K, cueste lo que cueste. Lo que no es mala idea, aunque sí un tanto arriesgada, constatando que la mayoría de los títulos (al igual que ocurre en PS4 Pro) con el sello "Mejorado para Xbox One X" se centran en ofrecer una mayor resolución en lugar de darnos un mayor rendimiento a una resolución menor.

Tanto Sony como Microsoft se han centrado más en que sus consolas 4K ofrezcan mejoras en la resolución, aunque cualquier juego introducido en la Xbox One X sí se verá mejor de serie (sin necesidad de que los desarrolladores creen ningún parche como en la PS4 Pro).

La One X llega relativamente tarde al juego del 4K

Aunque la resolución es un punto importante que puede ayudar a vender juegos con unos gráficos que sean aún más espectaculares (si tenemos el televisor o monitor para poder apreciarlos), también lo es el desempeño de un título y su velocidad de renderizado.

Estaría bien que Microsoft y los estudios que vayan a desarrollar para la One X incluyeran más posibilidades, como el juego a 1080p a 60fps con texturas ultra. Después de todo, la potencia no sólo puede ofrecer cantidad, también puede y debe de ofrecer una mayor calidad.

A todo esto tenemos que añadir que la Xbox One X llega un tanto tarde al juego del 4K y, a pesar de que es la primera consola que es capaz de ofrecer una experiencia en 4K real, no es la única que nos da un rendimiento gráfico superior.

Tanto la PS4 Pro como la Xbox One S, a pesar de ser menos potentes que la One X, tienen varias ventajas sobre el monstruo de Microsoft. Las dos tienen un precio significativamente menor y posibilitan jugar en HDR. Y mientras que la PS4 Pro puede renderizar a "4K", la Xbox One S es capaz de reproducir Blu-Ray y Netflix en 4K.

Xbox One X tendrá éxito si la resolución no es su mayor preocupación

Por lo tanto, que ya existan dos consolas capaces de hacer cosas similares a la Xbox One X en el mercado y gocen de buena salud, implica que Microsoft puede tenerlo más difícil de lo que cree. Después de todo, ¿estás dispuesto a gastarte 500 euros/dólares en una consola que no vas a poder aprovechar del todo?

Con 4K, pero sin ser por el 4K

En estos últimos tiempos parece que Microsoft ha despertado de su eterno letargo vacacional para impresionarnos con productos que parecen llegar antes de tiempo. Esto es especialmente cierto con la Xbox One X.

Ya no es sólo una cuestión de que los de Redmond nos traigan un producto que alcanza una cifra un tanto desorbitada a la hora de la compra, es que la mayoría de los hogares aún no cuentan con la tecnología necesaria para aprovechar esta nueva bestia al máximo.

Sería una pena que los esfuerzos de los de Redmond terminaran en un estrepitoso fracaso para la flamante Xbox One X, puesto que lo que han conseguido bien merece un triunfo.

Eso sí, esperemos que Microsoft no se centre exclusivamente en vender su consola como máquina para el juego en 4K porque, siendo observadores, no creemos que le fuese a traer nada bueno. Pero si son capaces de hacer que más exclusivos lleguen a su consola y de ofrecer mayor rendimiento sobre "pura resolución" la Xbox One X puede ser el bombazo que todos estamos esperando.