Una investigación advierte que el Ártico podría quedar libre de hielo en solo diez años
El Ártico está sufriendo las consecuencias del cambio climático y podría quedarse sin hielo en el verano de 2035
El planeta Tierra está sufriendo un cambio climático y un efecto invernadero que mantiene en vilo a la humanidad. Los nuevos estudios realizados en todo tipo de ecosistemas dicen que el punto de inflexión llegará en algún momento dentro de las próximas dos décadas. De hecho, ahora se ha advertido que el Ártico se quedará sin hielo en 2035.
A principios del siglo XXI, la cuestión climática todavía no era muy tomada en serio, pero ahora mismo es el gran reto de la humanidad. Expertos de todo el mundo están haciendo pruebas para saber cuánto tiempo tenemos para revertir y paliar la situación. Incluso se ha extraído hielo de hace 800.000 años para estudiar el clima.
El Ártico estará libre de hielo en septiembre de 2035
El resultado de los análisis hechos muestra un panorama poco halagüeño para la humanidad. Si las cosas no cambian de aquí a la próxima década lugares como la Antártida estarán en peligro. Es más, este continente virgen empieza a sufrir los efectos, por eso ha aparecido un extraño hielo de color rojo.
Hace unas semanas, la revista Nature Reviews Earth & Environment revisó todos los datos de los que disponía sobre hielo y temperatura global. El resultado no pudo ser peor, de acuerdo con los análisis, el hielo del Ártico podría desaparecer en aproximadamente diez años, incluso menos. Antes de eso se creía que sucedería en 2040, pero el tiempo se ha reducido.
Si finalmente el hielo de esta área desaparece, será la primera vez que ocurra algo parecido en 80.000 años. Los investigadores han señalado que en zonas donde el hielo era permanente ahora ya no lo será. Por eso el Ártico podría tener veranos a partir de 2035 en los que estuviera libre de hielo. Lo que significa que se perderán un millón de kilómetros cuadrados de cubertura sólida.
Como decíamos al principio, el ser humano se encuentra en una encrucijada debido al cambio climático. A este grave problema ahora se añade otro, el de los microplásticos que ya han sido encontrados en sitios como el agua de lluvia. Sin duda países y empresas deben ponerse las pilas para abordar estos retos. Así que está por ver si los superamos o aceptamos las nefastas consecuencias.