La conducción autónoma será una de las opciones que ofrecerán los fabricantes en prácticamente todas sus versiones en el medio plazo. Al fin y al cabo, la mayor parte de la inversión se efectuará atendiendo al software, adaptándolo después al conjunto de cámaras y radares equipados en el vehículo.

Cuando hablamos de esta tecnología futurista, lo asociamos a soltar las manos del volante y de los pedales, olvidarse del cambio de marcha y, llevándolo un poco más al extremo, el poder echar una cabezadita de unos minutos.

La conducción autónoma será eficiente, sobre todo, porque mejorará la seguridad

Sin embargo, la innovación que plantean los fabricantes lleva consigo la introducción de muchas otras cualidades. Una mejor eficiencia en los consumos, un sistema inteligente que sea capaz de reducir las probabilidades de sufrir un accidente o poder disfrutar más de nuestro tiempo de ocio son algunos de los objetivos de la conducción asistida.

Aún es pronto para conseguir que, ni siquiera, el 1% de los automóviles del parque contenga soluciones equiparables al Autopilot de Tesla, la cual es, quizás, la tecnología que más asociamos a la conducción autónoma. Sin embargo, ya existen otros automóviles que ofrecen soluciones asombrosas.

Un buen ejemplo de ello es el nuevo Audi A8, presentado en el pasado Salón de Frankfurt. En dicho certamen no se pudieron comprobar en vivo las distintas soluciones que incorpora su sistema inteligente. Ahora, unas semanas después de su presentación, nos ha llamado la atención su sistema Audi AI active suspension.

Qué ocurre cuando la autonomía se forja sobre la seguridad

En un futuro muy futurista, no habrá accidentes de tráfico, ¡ni siquiera las personas conducirán su propio coche! Es más, ¡es posible que ni siquiera tengan uno en propiedad!

Todo estará automatizado. Como buen Nivel 5 de autonomía según SAE, tan solo habrá que ingresar la dirección de destino para que el automóvil nos obedezca. El habitáculo, por supuesto, tendrá una configuración que se adaptará de otro modo para ofrecernos una comodidad diferente a la actual.

La última generación del Audi A8 muestra la tecnología más avanzada del mercado en autonomía. YouTube Blog om Biler

Y bien, ¿cómo funciona el conocido como Audi AI active suspension? Esta tecnología sirve, principalmente, para proteger a los pasajeros de la berlina de gama alta.

Tal y como se puede leer en el portal especializado Autobild, el buque insignia de la firma de los 4 aros posee un desarrollo en cuanto a tecnología autónoma correspondiente al Nivel 3. Por ello, valiéndose de su conjunto de sensores y cámaras, es capaz de alertar de cualquier peligro que ocurra alrededor del coche.

Uno de ellos, por supuesto, es el riesgo de colisión con otro vehículo, según se puede leer en Auto News. Como hemos comentado antes, aún queda mucho para que solo veamos coches sin conductor al volante. ¿Cómo puede reaccionar un vehículo que ya no es capaz de reanudar la marcha para evitar el accidente?

Audi, a sabiendas de que aún existirán accidentes, ha decidido utilizar una innovación para reducir las probabilidades de que la berlina de representación vuelque en un accidente lateral. Este tipo de golpes puede provocar el vuelco del vehículo que sufre el impacto, por lo que han incidido en encontrar una solución de lo más peculiar.

Afortunadamente, no veremos muchos Audi A8 volcar en el futuro

Según se puede apreciar en las imágenes publicadas por el canal Blog om Biler en la plataforma YouTube, el sistema es capaz de, en milésimas de segundo, reaccionar para minimizar los efectos del choque sobre la carrocería y, principalmente, los pasajeros del vehículo.

En las imágenes no se puede observar cómo entraría en acción en una situación real, pero sí que sirve para comprobar cómo el vehículo puede absorber mejor el impacto modificando tan solo unos grados el lateral que va a verse afectado.

Haciendo gala del uso de sus sensores y cámaras, dispuestas para poder circular en conducción autónoma, se envía una señal desde la centralita para que el sistema de suspensiones se incline unos centímetros, acompañando, de esta forma, el momento del impacto.

Esto provoca que, dejando a un lado el peso del vehículo, las probabilidades de sufrir un accidente sean menores que cualquier otro Audi A8 de anterior generación.

La conducción autónoma es más que una simple solución de confort

Para aquellos que no les gusta conducir, hacerlo es una tarea aburrida y, por supuesto, completamente prescindible. En cambio, para aquellos que adoramos ponernos al volante, es nuestra mayor amenaza.

La conducción autónoma tiene defensores y, sobre todo, muchos detractores

Acabaremos pasando por el aro de la conducción eléctrica, pero los sistemas de conducción autónoma serán nuestro objeto de crítica. Sin embargo, soluciones como la presentada por Audi hace replantearnos si, quizás, puede llegar a ser la alternativa más lógica del mercado.

Y tú, ¿crees que este tipo de soluciones legitiman el desarrollo del coche completamente autónomo? Siguiendo el patrón de General Motors respecto a su conflicto con Tesla, siempre actuaremos en la conducción, pero lo cierto es que es importante replantearse si de cara a la seguridad es la mejor opción.