Tesla es, desde la salida al mercado del Model S, el principal fabricante de coches eléctricos a nivel internacional. Es cierto que algunas compañías de menor reconocimiento pueden llegar a producir más unidades anualmente, pero el prestigio de esta firma no posee rival alguno. Aun así, ¿quién ha dicho que la primera posición en el ránking es para siempre?

En Palo Alto saben que el éxito es pasajero. Por ello, los datos registrados en términos semanales pueden llegar a ser tan importantes como las cifras que se ofrecen de forma trimestral. Y bien, ¿dónde está la principal diferencia de Tesla respecto a su competencia? Para responder a esta cuestión, es necesario recurrir al conjunto de baterías.

El Tesla Model 3 de acceso partirá, presumiblemente, desde los 35.000 dólares

Esta es, sin duda, la fuente de ventaja competitiva más destacada de la marca. Las economías de escala es en este apartado en el que se observa una clara distancia respecto a los competidores. ¿Será la producción del Model 3 de 35.000 dólares el mejor ejemplo de ello? Sin duda alguna, estamos ante el mayor desafío en movilidad sostenible de los últimos años.

Aun así, la marca está continuamente investigando cómo puede crear una estrategia todavía más competitiva. A estos efectos, recurrir a las opciones de estado sólido se ha posicionado como una alternativa con un gran potencial. Esto es justo lo que estamos viendo ante el interés de Tesla por la firma Maxwell Technologies.

Veamos qué es lo que ha llevado a la firma con sede de producción en Freemont a realizar este nuevo paso. ¿Estamos ante un producto que cambiará el patrón de la movilidad sostenible? ¿A qué precio? Lo que sí se sabe es que Tesla ha entendido que el futuro podría pasar por este tipo de baterías. Si no fuere así, ¿por qué ofrecerían pagar 4,75 dólares por acción si el valor actual es de 3,07 dólares?

Especular el 55% por la investigación sobre baterías de estado sólido

Hace un tiempo te mostramos por qué las baterías de estado sólido se han convertido en una de las alternativas más codiciadas en la movilidad sin emisiones contaminantes. ¿Por qué esta tecnología vuelve a estar en el candelero? El interés de Tesla por Maxwell Technologies no ha pasado desapercibido para el global de la industria de la automoción.

Las baterías de estado sólido podrían marcar el futuro del coche eléctrico. Autos Agnus

Esta compañía, la cual dispone de una larga trayectoria en cuanto a proveedor de opciones para el automóvil, cuenta con una división especialmente diseñada para la búsqueda de la innovación más esperada. Las baterías de estado sólido son, sin duda, el principal atractivo que ha encontrado Tesla para pujar por su titularidad. ¿Qué podemos esperar de ello?

Las primeras investigaciones muestran cómo se mejoraría la densidad de las baterías

Al parecer, según se puede leer en InsideEVs, los primeros estudios muestran cómo la la capacidad de mantener más de 300 Wh por kilogramo, una medida que conseguiría mejorar a los actuales 250 Wh por kilogramos. Lo más llamativo es que existiría un amplio margen de maniobra, ya que las estimaciones hablan de que se podría conseguir hasta los 500 Wh por kilogramo.

Las acciones de esta compañía, tras las informaciones que hablaban del supuesto interés de Tesla, se han disparado nada más y nada menos que un 50%, hasta los 4,58 dólares por acción. Según el NASDAQ, el órgano regulador del mercado financiero estadounidense, la compañía finalmente se integrará en Tesla a razón de los 4,75 dólares por acción mencionados al comienzo de la noticia.

Más inversión en materia eléctrica para reducir costes

En el pasado, esta empresa se centró principalmente en la oferta de productos especializados en materia híbrida. Por ello, entre sus clientes, no era de extrañar que hubiese marcas de la talla de Volvo, la cual operaba a través del grupo Geely. Ahora, no obstante, todo cambiará, ya que Tesla será la que se beneficiará del know-how de la startup.

El nuevo Tesla Model 3 está teniendo un crecimiento imparable en el mercado alternativo. Wikipedia

La futura segunda generación del Model 3, la cual saldrá dentro de unos años, ya podría incluir alguna solución patentada gracias a esta nueva división. No obstante, el propio Model Y o la segunda generación ya podrían incluir alguna mejora derivada del conocimiento ofrecido por Maxwell Technologies.

Este movimiento podría acercar todavía más las ansiadas baterías de estado sólido

Es pronto para entrar a valorar esta operación financiera. Al fin y al cabo, solo el tiempo le dará la razón a la empresa de Palo Alto. ¿Está Elon Musk y resto de la cúpula financiera acertando a través de este movimiento estratégico? La fuerte deuda que posee la marca en la actualidad provoca que el inversor tome en consideración cualquier inversión a realizar.

Las baterías de estado sólido, tras esta nueva solución, podrían estar más cerca que nunca de la movilidad. Aun así, su futuro continúa siendo incierto. Más aún cuando vemos cómo Tesla ya está registrando sus propias patentes al respecto. Los próximos meses, sin duda, podrían arrojar algo de luz sobre los motivos que han llevado a la automovilística a adquirir esta empresa.