Noruega se ha convertido en el país que más ha apostado por la llegada del coche eléctrico. Desde hace unos años, los incentivos fiscales y las ayudas a su compra no han parado de crecer en busca de un doble objetivo; reducir la dependencia del país frente al petróleo y evitar la huella del carbono. Esto, de hecho, ya se está consiguiendo desde hace unos meses.

La política que está llevando a cabo el país nórdico llama más todavía la atención tras ver cómo esta economía es una de las más potentes en términos de extracción de petróleo. ¿Cómo, entonces, tienen tanto interés en fomentar la transición ecológica? Ir a contracorriente, parece ser, que terminará siendo una de las mejores decisiones tomadas por las Administraciones del país.

Noruega incentiva la compra del coche eléctrico con importantes ayudas públicas

El Gobierno tomó esta decisión basándose en la potenciación de inversiones realizadas en torno al mercado eléctrico. Podría decirse que una parte de los beneficios que se obtienen con la exportación del crudo se destinan a la proliferación del coche eléctrico. De esta manera, una vez llegada la escasez en el largo plazo, se observe una estabilización de esta mecánica.

Esto ha provocado que desde hace un par de años, se haya convertido en un modelo estratégico a valorar para otras áreas geográficas. ¿Qué podemos esperar en los próximos años? La tendencia apunta a un mayor énfasis por los incentivos en materia de movilidad sostenible, pero lo cierto es que lo vivido en 2018 puede ser una buena forma de predecir qué puede ocurrir en 2019.

¿Estamos ante el fin de las mecánicas de combustión interna en Noruega? Atendiendo a lo vivido en el ámbito comercial, podría decirse que estamos ante un momento jamás antes visto. Veamos, por tanto, por qué el país del norte de Europa continuará siendo líder en matriculaciones limpias durante los próximos meses.

Cuotas de mercado eléctrico en torno al tercio del total

En algunos países como España, cuando se realiza la contabilidad de las matriculaciones, algunos organismos suelen englobar las alternativas híbridas enchufables y las puramente eléctricas en el mismo apartado. Este es uno de los mejores indicadores que sirven para demostrar el poco tirón que tienen todavía aquellas versiones que no cuentan con el correspondiente tubo de escape.

El Nissan LEAF se ha convertido en el coche eléctrico más vendido en Noruega en 2018. Quadis

Noruega es uno de esos países que ya separa este tipo de mecánicas. En 2018, atendiendo a las informaciones publicadas por Electrek, se ha podido observar cómo prácticamente 1 de cada 3 automóviles matriculados ha sido eléctrico puro, es decir, sin la tenencia del motor térmico. ¿Imaginas contar con estos registros en tu país? Quizás no los puedas ver, ni siquiera, en la próxima década.

El automóvil que dispone de motor eléctrico supone la mitad de matriculaciones en Noruega

Si a este registro se incluyen las matriculaciones de automóviles con opciones híbridas enchufables, los datos muestran todavía un mayor éxito de la movilidad sostenible. Sumando ambas versiones, la cuota del mercado ha llegado al 49,1%, logrando un nuevo récord en la automoción. Ahora bien, ¿estamos ante un mercado con una incidencia internacional de renombre?

Estos datos parten de un total de 147.929 unidades matriculadas. No es uno de los mercados que más contribuye en Europa ni en el mundo, pero es el principal bastión en movilidad sostenible. Algunas compañías como Tesla han visto aquí su principal área de penetración en el mercado del Viejo Continente, una apuesta que se incrementará a medida que vayan llegando las unidades del Model 3.

Un coche eléctrico que no cuenta con un patrón único

Al observar las increíbles cifras que está registrando el coche eléctrico en Noruega, uno podría pensar que se ha debido, principalmente, por la aparición de algún fabricante con precios muy bajos. No obstante, al analizar cómo se ha repartido este mercado, uno llega a la conclusión de que este mercado se mueve por una ambición distinta en relación a las mecánicas sostenibles.

El Tesla Model 3 se enfrenta al invierno que determinará su calidad como automóvil eléctrico generalista. Denki

Esto choca todavía más cuando se ha demostrado que el coche eléctrico sufre más de la cuenta con climatologías adversas. Pese a ello, el poderío de esta mecánica no para de incrementarse. ¿Qué podemos esperar? Atendiendo a los registros de 2018, podría decirse que el Nissan LEAF seguirá siendo el rey en cuanto a movilidad sostenible.

Tesla se ha llevado una buena parte del pastel, pero su verdadera prueba de fuego se producirá a partir del mes de febrero, momento que dará lugar a las primeras entregas del Model 3. ¿Estamos ante un momento único e irrepetible? El sedán de acceso a la marca podría romper todos los esquemas por el interés que está generando.

Es cierto que el nivel de renta es un buen indicador para entender el éxito de los modelos eléctricos en Noruega. No obstante, el reconocimiento debe repartirse en partes iguales entre fabricantes, Estado, compañías que abastecen de cargadores el país y los propios consumidores. ¿Será un modelo a seguir en la próxima década? Todo parece indicar que sí.