El coche eléctrico ha llegado de golpe al mercado. La expansión de ventas de alternativas como el Nissan LEAF de segunda generación, el cual ya cuenta con más de 10.000 pedidos del mismo, o el Renault ZOE, ha provocado que nos hayamos encontrado una situación que no ayuda a seguir manteniendo niveles de compra para el futuro.

Varios países de Europa, como es el caso de España, cuentan con una ineficiente red de carga de coches eléctricos. Esto, como es lógico, no contribuye a la estandarización de una tecnología que podría verse abocada a un crecimiento más lento que otras áreas geográficas como Estados Unidos o Noruega, donde el coche eléctrico es ya una idea estandarizada.

Las redes de carga serán la principal fuente de dotación de postas para coches eléctricos

Esto solamente puede ser resuelto de una forma; la inversión sistémica en tecnología eléctrica. El desarrollo de redes de las peculiarmente denominadas electrolineras es una necesidad que el segmento alternativo lleva pidiendo a gritos desde que los primeros automóviles eléctricos llevan a la venta.

En los últimos meses, ya son varias las compañías que han anunciado cambios en sus políticas para destinar importantes partidas de sus presupuestos para la instalación de estaciones de cargadores eléctricos. La red Supercharger es el movimiento más efectivo, pero alternativas como IONITY o la que desarrollará muy pronto E.ON son algunos otros ejemplos.

Ahora, una última opción, de la mano de varios fabricantes y compañías anexas a la automoción y al mercado energético, realizarán una apuesta nueva para dotar de cargadores a diversas zonas de Europa. ¿Será el ‘Viejo Continente’ un gran candidato para la estandarización de las mecánicas eléctricas? Ya estamos próximos a comprobarlo.

E-VIA FLEX-E, la red en la que Renault tiene una fuerte participación

La principal novedad de la futura red de carga tiene como principal aporte de fondos a Renault. La compañía francesa, a distinción de otras plataformas como IONITY, priorizará la inclusión de cargadores, principalmente, al mercado del sur de Europa. De esta manera, Francia, España o Italia serán los países que recibirán las primeras postas.

El Renault ZOE no ha parado de incrementar su cuota de mercado en los segmentos en los que compite. Syrsa

El movimiento estratégico de Renault está claramente diferenciado al contener una red de coches eléctricos superior a la de otros fabricantes. La línea Z.E (Zero Emissions) ya cuenta con varios modelos orientados a diferentes mercados, por lo que todo hace pensar que la red incluirá nuevos modelos gracias a la colaboración Renault-Mitsubishi-Nissan.

La firma del rombo, en unas declaraciones que se pueden leer en el portal Electrek, ha querido mostrar su compromiso por lo eléctrico en la disrupción actual que está produciéndose en el mercado. Tanto es así que han valorando con optimismo cómo se presenta esta nueva forma de competir en el segmento de carga.

El proyecto comenzará a finales de 2018 con la inauguración de 14 estaciones de carga de alta potencia en Italia, Francia y España. Esta apuesta incluirá ocho en Italia, cuatro en España y dos en Francia. La red extraurbana comprenderá estaciones de carga de alta potencia (HPC) con una capacidad de entre 150 kW y 350 kW ubicadas a lo largo de autopistas y autopistas

Como es lógico, Nissan, haciendo valer el acuerdo de cooperación, también dotará una parte de su presupuesto para la instalación de una parte de los cargadores de la futura red E-VIA FLEX-E.

Una red de carga orientada a ofrecer soluciones de media distancia

La gran mayoría de compañías relacionadas con la instalación de postas de recarga centra sus esfuerzos en el área urbana y metropolitana de las grandes ciudades. Al fin y al cabo, dadas las autonomías medias actuales de todo el parque alternativo, el hábitat natural del coche eléctrico podría ser la ciudad.

ENEL será la principal impulsora del programa, junto a Renault. Auto Day

No obstante, E-VIA FLEX-E ofrecerá soluciones para que los automóviles puedan recorrer distancias medias. Por ello, su principal seña de identidad será la velocidad de carga, situada entre los 150 kW y 350 kW. Esto permitirá al usuario del coche eléctrico contar con una mayor autonomía en un menor tiempo de espera, algo vital para facilitar el crecimiento de este mercado.

ENEL, la compañía energética europea, será la que tome las riendas del proyecto

El proyecto está dirigido por la compañía energética ENEL, pero una parte de su presupuesto estará garantizado con fondos europeos para facilitar la inclusión de las variantes alternativas en un mercado dominado por el diésel, la verdadera pesadilla por razón de emisiones en el marco urbano.

La fecha fijada para la inclusión de los primeros cargadores estaría fijada, según la fuente citada, para la segunda mitad de 2018. Podría estar operativa, por tanto, para el último trimestre del año, lo que coincidiría con la verdadera fase de expansión que se espera que tendrá el coche eléctrico en países como España.