En la automoción, tal y como ocurre en la práctica totalidad de los sectores económicos, la productividad y el margen por unidad de producto es la diferenciación entre tener éxito en el mercado o terminar cavándose la propia tumba. Tesla, en este sentido, sabe que el Model 3 se ha convertido en el pilar fundamental de su competitividad en el medio plazo.

Por ello, a pesar de contar con un precio muy reducido frente a otras opciones eléctricas que podrían servir de competencia, mantiene un margen por unidad de producto sin rival que se aproxime. El fabricante de Palo Alto, según se puede leer en InsideEVs, podría ser rentable hasta en un 30%. ¿Cómo lo han conseguido?

La estrategia del Model 3 gira en torno a la comercialización del Model 3

Entre algunas de las posibles causas, las economías de escala se han situado como el eje vertebral de la firma en el segmento alternativo. Elon Musk es consciente de cómo se está consiguiendo una divergencia todavía mayor con el resto de alternativas sin emisiones contaminantes, algo que podría dejar de producirse en los próximos años.

Por este motivo, el Model 3 se ha convertido en la punta de lanza para aprovechar la ventaja competitiva de la marca. El camino no ha sido fácil, ya que algunos usuarios del modelo se han quejado en diversas ocasiones de la falta de una calidad percibida, algo que se ha visto especialmente palpable en un intento por incrementar de manera exponencial la producción.

Así pues, ¿cómo han logrado interpretar que cada unidad del Tesla Model 3 reporta a la firma un beneficio íntegro de hasta un 30%? De confirmarse, estaríamos ante una de las empresas automovilísticas con mayor margen en la industria.

Un margen para reducir el precio hasta un 30%

¿Qué supone tener una rentabilidad de hasta el 30%? En términos económicos, en una economía de competencia perfecta, la firma de Palo Alto podría reducir el precio del 30% sin riesgo a que sufriese pérdidas con cada una de las ventas del sedán de acceso. Esto posiciona a la marca en una situación muy aventajada respecto a los demás competidores del sector.

Tal y como se puede ver en las imágenes anteriores, una de las decenas de miles de unidades que ya han salido de Freemont ha sido completamente desmontada, hasta la última pieza. Si bien esto ya nos suena por la polémica vivida hace unos meses con un Model X y Daimler, lo cierto es que en esta ocasión se ha realizado esta maniobra para descubrir la rentabilidad.

Cada unidad vendida del Model 3 ofrecería una rentabilidad del 30% a la compañía

Esta compañía, Munro, ya ha realizado en otras ocasiones este tipo de operaciones con el objeto de descubrir la competitividad de las empresas respecto al resto de empresas que participan en la industria. Según los primeros datos, el análisis ha determinado que el precio está en torno a un 30% por encima del coste de producción de cada unidad.

En este sentido, la mejora de la calidad de las baterías ha sido una pieza clave para conseguir esta diferenciación. Es importante recordar cómo el Model 3 dispone de una tecnología que ofrece una densidad mayor a la que dispone cualquier otro coche eléctrico que está vigente en el mercado, una señal inequívoca de lo que pretende Tesla al fabricar este producto.

Veamos con un ejemplo detalles de este revelador estudio

Tal y como te hemos comentado anteriormente, el Model 3 ha sido objeto de crítica en el pasado por un número de propietarios. Al parecer, la sustitución de unos materiales nobles y premium fueron sustituidos por otros con un tacto más generalista. Esta polémica, no obstante, no parece haber tenido una especial incidencia a la hora de la elaboración de estos datos.

Este estudio se ha centrado en el coste de producción de cada componente del Model 3, incluyendo piezas como el retrovisor interior. InsideEVs

Este estudio, en cambio, sí que ha valorado una aproximación del coste que tiene cada uno de los componentes básicos que dispone el Model 3 y el resto de opciones eléctricas. A modo de ejemplo, según se puede ver en la imagen anterior, podemos observar los diferentes precios que suponen el espejo retrovisor interior.

El Tesla Model 3 posee un espejo retrovisor más barato que la competencia

Mientras que una unidad que se instala en el Chrevrolet Bolt cuesta unos 164 dólares, en un Model 3 el precio apenas supone unos 29 dólares. En término medio, el de un BMW i3, situado en un segmento premium dentro del nicho del mercado alternativo, cuesta unos 93 dólares.

De igual modo, dicha apreciación significativa también tiene especial relevancia en cuanto al peso que poseen las 3 unidades. De nuevo, el del Model 3 sale ganando al que poseen las otras 2 opciones en una característica de especial relevancia en el coche eléctrico.