A comienzos de siglo, a sabiendas de lo acontecido en las décadas pasadas con modelos como el EV1 de General Motors o prototipos de la talla del Volvo ECC Concept, ¿cómo íbamos a imaginar que tendríamos automóviles capaces de recorrer varios cientos de kilómetros con cada ciclo de carga?

Seamos realistas, era lo mínimo que podíamos esperar a tenor de los datos de polución que están registrándose en las grandes ciudades de medio mundo. Las partículas tóxicas ya están mermando la salud de la población urbanita y, por ello, el coche eléctrico debía anticipar su llegada tarde o temprano.

El coche eléctrico ha conseguido superar toda una carrera de obstáculos

Actualmente seguimos en niveles insuficientes para luchar contra las motorizaciones tradicionales, pero aún disponen de la mayor parte de la cuota de mercado. Si a ello sumamos la crisis económica que comenzó en 2008 y que aconteció durante toda esta segunda década del siglo XXI, lo lógico es pensar que es ahora cuando debe potenciarse una renovación hacia lo más eficiente.

Es por ello que han surgido compañías capaces de plantar cara, en un par de años, a fabricantes tradicionales y otros que no lo son tanto. Fisker no la incluimos en la lista de posibles startups que batirán a Tesla en el futuro, pero es importante destacar que ha sido ahora cuando ha vuelto, de nuevo, a intentar hacerse su hueco en el mercado.

¿Cómo es posible que una empresa como Fisker haya conseguido de nuevo financiación para producir un coche puramente eléctrico? Hay que recordar que ya produjo, hace unos años, el Karma, una berlina híbrida enchufable que disponía de todo lo necesario para ser un completo éxito. En aquel momento algo fallo, pero dicho error se quiere solventar con una patente que marcará un antes y un después en la industria.

Las baterías de estado sólido vuelve a cobrar protagonismo

En otras ocasiones ya te hemos hablado sobre las baterías de estado sólido, una revolucionaria tecnología que permite contar con unos registros superiores a las que nos ofrece actualmente el ion litio tradicional.

Fisker es una compañía que vuelve a estar operativa para crear un eléctrico competidor con Tesla. Fisker

Según se puede leer en la edición de motor de El Economista, el futuro Fisker sería el último que se uniría al club que apuesta por esta plataforma.

Es importante destacar que aún se encuentra en investigación y desarrollo, pero la empresa de origen californiano ha conseguir dar un paso más allá que sus competidores. A modo de apropiarse de los resultados del descubrimiento, la firma ha decidido patentar su mejora con el objetivo de garantizarse su futuro en el sector.

El EMotion sería el primer modelo que sacaría Fisker tras su vuelta al mercado

Tal y como se puede leer en el citado medio, la firma anunciará en los próximos meses la futura producción del EMotion, un automóvil que nos recuerda indudablemente al Karma, el modelo que tuvo en producción y que resultó en unas 2.450 unidades salidas de fábrica.

Este nuevo concepto dispondrá de un renovado diseño y contará, finalmente, con unas baterías proporcionadas por el fabricante de baterías LG. Según los primeros rumores, el prototipo podría contar con algo más de 600 kilómetros de autonomía, pero no llegaría al mercado hasta dentro de 2 años.

Sin embargo, lo más llamativo está relacionado con el tiempo de carga. Podría presentar una variante que solamente necesitaría de menos de 10 minutos para recargar al completo sus baterías, unos número que situarían a la berlina como una de las variantes más competitivas para destronar del primer puesto al Tesla Model S.

En Fisker también se han atrevido con el grafeno

En Urban Tecno ya te mostramos cómo se presenta el futuro de la mano del grafeno. Pese a que se había especulado que podría llegar una batería compuesta de grafeno al sucesor del Karma, lo cierto es que, por el momento, no se ha conseguido dar con una solución al respecto.

Fisker ataca de nuevo registrando una patente que podría cambiar la movilidad eléctrica para siempre. Robb Report

De hecho, se espera que esta nueva tecnología pueda estar lista para su correcto desempeño en el año 2023, momento en el cual podría haberse producido la disrupción completa en la movilidad. Por tanto, habrá que esperar aún un tiempo para ver si en este plazo de tiempo, hasta la presentación oficial del vehículo, consiguen adaptar el que todavía es un proyecto en desarrollo.

El mercado alternativo está posicionándose para su cuota en el mercado

El mercado eléctrico requiere que más fabricantes inviertan en baterías para una consecución de un objetivo prioritario, la producción del vehículo no contaminante. El futuro pinta en azul eléctrico y, con suerte, estos son los últimos rescoldos de una etapa oscura, debido, principalmente, a las altas tasas de coches con motorizaciones diésel, las más contaminantes del parque automovilístico.

Aún queda mucho por hacer, pero siempre es positivo ver cómo una marca de la talla de Fisker consigue registrar patentes que auguran ciclos de autonomía cercanos a los 1.000 kilómetros de autonomía. ¿Cuándo llegarán al mercado? Es posible que más pronto que tarde si de verdad se muestra un espíritu inversor sostenible en el tiempo.