La firma de Palo Alto es la que más ha creído en el concepto eléctrico. En su corta, peor intensa historia, todos los vehículos que ha producido contaban con su correspondiente motorización alternativa, lo que le ha convertido en el mayor exponente a suceder la movilidad tradicional.

Tesla ha supuesto acabar con mantras que se tenían en relación con las mecánicas eléctricas. Se dudaba de sus capacidades técnicas en altas y bajas temperaturas, del rendimiento o, por supuesto, de su fiabilidad en el medio plazo. Todo ello, tal y como se ha podido comprobar estos años, ha quedado retratado.

El coche eléctrico tendrá que aprovechar las economías de escala en la producción

Aun así, los fabricantes, incluido Tesla, son conscientes de que todavía les resulta demasiado caro producir una alternativa completamente eléctrica por la dificultad de aprovecharse de las economías de escala. La inclusión de nuevos proveedores en la automoción, así como la dificultad para convencer al consumidor, continúan siendo un quebradero de cabeza para su crecimiento.

Pese a ello, Tesla está convencida de que en el medio plazo podrán ser más competitivos que el resto de fabricantes si ofrecen alternativas válidas para un público objetivo mayor. Bajo esta premisa nació el Model 3, una berlina premium que está enfocado para desestabilizar las ventas de modelos como el BMW Serie 3, el Audi A4 o el Mercedes Clase C, entre otros.

Las reservas hace mucho tiempo que corroboraron el ansia del mercado por esta alternativa. Pese a ello, la producción se ha encontrado sucesivas trabas desde que la cadena de montaje en Freemont entró en acción. Ahora, un nuevo parón de 6 días podría suponer un nuevo revés para la firma o la inclusión de una nueva estrategia que elevará su fabricación.

Objetivo: 5.000 unidades producidas

Los números que están manejándose en Tesla respecto a la producción del Model 3 no pueden dejar a nadie indiferente. La compañía de Palo Alto, con Elon Musk a la cabeza, está convencida de que la compañía generará beneficios netos para el tercer trimestre del año. Esto solamente podría ser posible si se cumpliesen las estimaciones de producción del modelo protagonista.

El Tesla Model 3 ha experimentado sucesivos crecimientos exponenciales en producción. GQ Magazine

El Model 3 ha supuesto todo un choque de principios en la compañía. La producción a baja escala está dando lugar a un mayor desempeño en búsqueda de un objetivo; convertirse en un fabricante generalista de coches eléctricos. Este camino pasaba, indudablemente, por la inclusión en la cadena de montaje de esta alternativa.

Tesla debe ser capaz de producir 5.000 unidades del Model 3 para cumplir objetivos en junio

Este nuevo parón en la producción de este automóvil nos pone en alerta en relación a lo que podría ocurriendo en las entrañas de la fábrica de Freemont. No hay que olvidar que en apenas unas semanas, para cumplir objetivos, la firma debería ser capaz de despachar hasta 5.000 unidades cada semana.

Esto debería ocurrir, concretamente, para finales del mes de marzo, momento en el que se presentarán resultados del segundo trimestre en términos de producción, facturación o variaciones de empleo, datos que servirán para trazar la competitividad de la firma en el mercado para el medio plazo.

Por qué no debería haber más margen de error en Tesla

La compañía de Palo Alto se enfrenta, sin lugar a dudas, a un momento crítico. Su futura productividad estará en juego en las próximas semanas, momento en el que los inversores podrán trazar la senda de crecimiento de la compañía. Este nuevo corte de la producción podría ser clave para alcanzar las ya famosas 5.000 unidades semanales.

Tesla ampliará la producción del Model 3, incluyendo nuevas opciones de motor y autonomía. Car and Driver

¿Por qué este nuevo objetivo será crucial para explicar el posible éxito del mercado eléctrico? Tesla se enfrentará en los próximos meses a un crecimiento de la competencia. Modelos como el Jaguar I-Pace o el Volkswagen e-tron, entrarán a formar parte del mercado en el que solamente compite en la actualidad del Model X.

Esto, unido al lento ritmo de crecimiento de las alternativas eléctricas en la mayoría de los mercados, podría producir una reducción de los ingresos de la firma, lo que provocaría el hundimiento de una de las cotizadas en Estados Unidos.

En este proceso de producción acelerada tendrán un papel fundamental los proveedores. Acabar con los cuellos de botella en este sentido podría incrementar los niveles de fabricación del Model 3 hasta el punto de sobrepasar las 5.000 unidades. Es más, el propio Elon Musk dejó claro que podría llegar, incluso, a producir hasta 6.000 Model 3 cada semana en el plazo marcado.