Tal y como hemos argumentado en pasadas ocasiones, la automoción está a punto de vivir un dilema que podría dividir a los fabricantes. El coche eléctrico es todavía ineficiente, al menos en lo que respecta a autonomía en el mercado medio. Las opciones de Tesla, por ejemplo, cuentan con más de 400 kilómetros por cada ciclo de carga, pero su precio es disparatado.

En este sentido, la industria del automóvil está viviendo una dicotomía a la hora de invertir en la movilidad del futuro. ¿Apostar por carga rápida u ofrecer conjuntos de baterías con mayor densidad para garantizar ciclos más extensos? En función de lo que se ha vivido en estos últimos años en referencia a la electrificación, podríamos decir que ambas opciones son incompatibles.

El Nissan LEAF, con carga rápida, ha visto reducida su autonomía media

En el corto plazo será muy difícil lidiar con estas 2 variables de mejora, ya que una podría ir consecuentemente en contra de la otra, tal y como se ha podido comprobar con [los datos de depreciación ofrecidos en el Nissan LEAF.

Quizás, el problema, es querer comparar la motorización eléctrica y la de combustión interna. ¿Tendremos que cambiar nuestros hábitos si lo que queremos es disfrutar de una movilidad sostenible en el medio plazo? Por el momento, esta solución es la que habría planteado Audi con el e-tron, su primer modelo eléctrico creado específicamente para este mercado.

El SUV de nueva factura de la compañía de los 4 aros será un referente del mercado alternativo, especialmente diseñado para posicionarse como una variante a medio camino entre el Jaguar I-Pace y el Tesla Model X, el más veterano del segmento crossover. ¿Por qué podemos pensar que Audi habría renunciado a ciclos extensos de carga? He aquí la prueba definitiva.

Audi ha apostado por la carga rápida como medio de mejora

La carga rápida será uno de los aspectos fundamentales del e-tron. El todoterreno eléctrico de la filial del grupo Volkswagen estará especialmente pensado para ofrecer un desempeño prácticamente idéntico que el que ofrece el Q7 bajo el paraguas de la movilidad alternativa.

El Audi e-tron se convertirá en el automóvil más destacado en relación al tiempo de carga. Capital

No obstante, conforme vamos conociendo nuevos detalles del vehículo, sabemos con más precisión cómo competirá la división ecofriendly de Audi en un futuro. Si el otro día te dimos a conocer que el e-tron solamente contaría con unos 400 kilómetros de autonomía, hoy te mostramos la justificación de estos datos que se antojan a simple vista pobres.

El Audi e-tron podrá cargar sus baterías a una potencia máxima de 150 kW

Al parecer, según se puede leer en Motor Authority, el automóvil de nueva factura podrá cargar con una potencia de 150 kW, lo que superaría la cifra del Model X en un 25%, el cual debe contentarse con una cifra de unos 120 kW gracias a la red Supercharger.

De igual modo, esto se traduce en una mejora exponencial del tiempo de carga. Tanto es así que podrá disponerse de hasta el 80% de la autonomía completa en solamente media hora. Es decir, se podrá contar con hasta 320 kilómetros estando enchufado a una posta durante 30 minutos, algo que será posible gracias a la red IONITY que ya ha comenzado a instalarse.

Una solución que crea discrepancia entre los fabricantes

Tal y como ocurría al comienzo del artículo, es necesario volver de nuevo a poner el tema en cima de la mesa, ¿tiene lógica la posición que ha tomado Audi en su carrera hacia el mercado eléctrico? La firma de los cuatro aros solo podrá hacer sostenible esta opción si se instala una red eficiente de cargadores con carga rápida.

El Audi e-tron ha priorizado la carga rápida a la disposición de mayor autonomía. Performance Drive

Los fabricantes, en este sentido, se juegan todo el prestigio de la movilidad alternativa. Es ahora cuando deben realizarse las inversiones en materia eléctrica, ya que puede que en un futuro sea demasiado tarde. Ahora bien, ¿supondrá esta conversión un cambio de nuestras rutinas?

El coche eléctrico evolucionará a través de la carga rápida en el corto plazo

Todo hace pensar que al menos durante el próximo lustro no se avanzará exponencialmente en este sentido. Se deberá continuar disponiendo de una tecnología con autonomías mínimas que requieran una carga de, al menos, un par de veces por semana. Así pues, deberá ser la instalación de puntos de recarga lo que incentive la transformación.

No obstante, esto no quiere decir que en el medio plazo se apueste por la inclusión de variantes con autonomía de mayor rango. De hecho, nuevas baterías como las de electrolito sólido, serán las que sustituyan a las actuales de ion litio, ofreciendo más autonomía, mayor resistencia y menor depreciación con el paso del tiempo.