Todos sabemos o, al menos, tenemos por interiorizado, que la motorización eléctrica es la que dominará el futuro de la movilidad. Es cierto que llegará antes a unos mercados que a otros por cuestiones obvias, pero todo se resumirá a la capacidad de almacenamiento de la energía para su utilización en nuestros desplazamientos.

Mientras que la tecnología eléctrica lleva instaurada desde hace unos años en el transporte por ferrocarril, en la aviación o en el transporte naval no parece que vaya ser una realidad en el medio plazo. Existen proyectos que pretenden llevar a cabo estos proyectos, pero aún son alternativas que deben madurar mucho.

Aún existe un margen de mejora de las motorizaciones eléctricas en el futuro

Ahora bien, en aquellos medios de transporte que ya están completamente electrificados, ¿quiere decir que ya no se pueden superar para seguir siendo más competitivos todavía? El ejemplo que te mostramos hoy nos dice que no, que aún hay mucho margen por mejorar.

Byron Bay Railroad Company es un proyecto que ha sido lanzado con el objetivo de mostrar al mundo el papel fundamental que tendrá en los próximos años el panelado solar. Esta práctica, la cual no dispone de aplicación en el mercado de la automoción, podría disponer en los próximos años de una nueva línea de investigación, lo cual contribuiría a mejorar la autonomía de los coches eléctricos.

Los paneles solares contribuirán a la mejora de lo eléctrico

Ya te lo hemos mostrado en otras ocasiones. En la última de ellas, te planteamos si sería posible adecuar un panel de células fotovoltaicas sobre el nuevo camión de Tesla, el Semi. El panelado ya se ha planteado en otras ocasiones, pero no ha podido lograrse un incremento de la autonomía que mereciese la pena.

El primer tren que circula gracias a la energía proporcionada por paneles solares ya ha realizado sus primeras pruebas. Gold Coast Bulletin

Aun así, existen proyectos que mantienen vigente la apuesta por esta innovación. Tanto es así que existe una competición en la que solamente pueden participar vehículos que dispongan de estos receptores como única fuente de movimiento, World Solar Challenge se llama.

Australia es uno de los países que más está apostando por los paneles solares

Esta competición, curiosamente, comparte ubicación con el ejemplo que nos lleva a hacernos la pregunta sobre la movilidad y los paneles solares. Australia es el país en el que se encuentra este tradicional tren adaptado a la vida del futuro. Su propietario, Jeremy Holmes, creyó desde el primer día en un proyecto que ya es una realidad.

Ahora bien, ¿qué es lo que ha tenido que realizar para convertir una vieja máquina de primera mitad de siglo XX en una opción que podría ser la base de la movilidad de los próximos 50 años? Ingenio, adaptabilidad para adecuar el techo de la locomotora y ganas es lo que se ha necesitado este australiano para llevar a cabo la conversión.

Byron Bay Railroad Company es el resultado de creer en una idea

Este innovador tren cuenta con una motorización capaz de realizar los desplazamientos que separan a un resort de la población de Byron Bay, en Nueva Gales del Sur, Australia. La introducción de una serie de paneles permitiría la realizar el recorrido de 3 kilómetros sin depender de una fuente de alimentación externa.

El tren protagonista durante su traslado por carretera. Gold Coast Bulletin

Tras la consecución del objetivo, el productor puede afirmar con orgullo que este mismo fin de semana, tal y como se puede leer en el portal especializado Electrek, echará a andar para cubrir la distancia durante varias veces al día de forma ininterrumpida.

El tren protagonista disponía en el pasado de 2 motores diésel tradicionales

Durante el proceso de producción, Jeremy Holmes se puso en contacto con diversas compañías dedicadas a este sector con el objetivo de producir la primera locomotora que circula sin la necesidad de ser conectada a ninguna fuente de alimentación. Atrás deja décadas de contaminación derivada de los 2 motores diésel que tenía como base del movimiento.

Ahora bien, esta historia tendría que tener algún ‘pero’. En realidad sí que dispone de su propio conector de enchufe para cargar sus baterías. Además de la posibilidad de cargar sus baterías durante los desplazamientos, este peculiar medio de transporte aprovecha la energía que una fuente externa, también proveniente de la tecnología solar, le dota.