China hace mucho que dejó de ser el gigante dormido. Desde hace un tiempo, el país más poblado de la Tierra está abriendo su economía a nuevos mercados ofreciendo soluciones de primer nivel. En un pasado, su economía arraigada y tradicional no era competitiva, pero la industria se ha espabilado en los últimos años.

Tan solo hay que ver cómo ha mejorado la calidad de los automóviles en el país para darse cuenta de lo mucho que han recortado a otras economías en la movilidad. Ahora bien, ¿cuál ha sido uno de los aspectos positivos de haber despertado tan tarde? Su parque automovilístico. Tradicionalmente, el sector de la automoción ha sido importador en China.

La contaminación es el principal problema que azota al país en los últimos años

De hecho, apenas disponían de los recursos necesarios para basar su propia diferenciación y fuente de ventaja competitiva. En las décadas pasadas, los automóviles que recorrían carreteras y ciudades del país asiático desprendían una fuerte contaminación. Esto, unido al fuerte crecimiento que ha experimentado la población, ha provocado que la polución se haya vuelto perpetuo.

La solución pasa, entre otras medidas a tomar, por la concienciación del medio ambiente. La movilidad alternativa es una prioridad, por lo que la Administración está haciendo ingentes esfuerzos por hacer crecer su demanda. Esto a su vez, provoca que haya un incremento de empresas interesadas en obtener soluciones para popularizar el coche eléctrico.

Por algo es el BAIC EC200 el coche más vendido del mundo, ¿verdad? Pues bien, el país ha encontrado un filón para ofrecer soluciones eléctricas a otras empresas internacionales que no cuentan con el know-how necesario o la financiación para la realización de programas eléctricos. ¿Solución? Firma una joint venture.

Asociarte o morir, así se las verán los fabricantes en el futuro

Cuando hace un tiempo vimos la extraña asociación Renault-Nissan-Mitsubishi todos nos llevamos las manos a la cabeza, pero en la práctica, esta contribución ya está generando sus frutos en forma de sinergias. ¿Por qué no iban a aprovecharse de esta estrategia otros fabricantes?

El Aston Martin RapidE fue un proyecto eléctrico lanzado por la firma basado sobre la berlina premium. Pedal

El concepto joint venture es algo que se ha puesto de moda desde hace, en cierto modo, poco tiempo. Las políticas de autarquía que ha llevado China respecto al comercio desde el siglo pasado no han dado su brazo a torcer. Es por ello que si una empresa externa quiere competir, lo primero que debe hacer es firmar un acuerdo de colaboración con una del país.

Aston Martin está buscando socio en China para la producción de baterías eléctricas

Los fabricantes lo saben y, Aston Martin, es una de las últimas compañías de la automoción que está probando el sabor de la asociación. Actualmente, según se puede leer en Bloomberg, está en conversaciones con diversos suministradores de trenes de potencia eléctricos, por lo que en el medio plazo podríamos contar con varias alternativas completamente eléctricas en la firma británica.

No es algo nuevo para la compañía. En 2015 sacaron al mercado una versión eléctrica del Rapide, denominada, curiosamente, RapidE. Tal y como te mostramos hace unas semanas, la versión ecológica de la berlina de lujo llegará al mercado en 2019 bajo una serie limitada, posicionándose como una variante que hará frente a otros modelos como el Tesla Model S, el Mission E de Porsche o el Jaguar XJ.

Otro fabricante que renuncia a sus raíces para adaptarse

¿Quedarse enquilosado al pasado o renunciar a los valores que te definen como marca? Es posible que el consumidor valore seguir manteniendo el espíritu que ha hecho prosperar a la firma, pero también es necesario una adecuación a las nuevas necesidades del mercado.

El Aston Martin Valkyrie es lo más parecido a un coches de Fórmula 1 el mercado generalista. IB TImes

Algunos fabricantes todavía se muestran escépticos cuando se les pregunta sobre la conducción autónoma o la disposición de mecánicas alternativas. Aston Martin, tal y como has podido comprobar al leer un poco más arriba, no es de las compañías que se ha mantenido anclada a su estrategia tradicional.

Según palabras del propio CEO de la compañía, Andy Palmer, a finales de la década de 2020, se especula que hasta un 25% de los automóviles que comercie Aston Martin, dispondrá una mecánica eléctrica. ¿Es posible parar la innovación? Lo cierto es que no.

La imposición de restricciones está llevando a un cambio de mecánicas de manera forzada

Seguro que los ingenieros también adoran los motores V8 y V12 que siempre han comandado bajo el capó de los deportivos, pero las nuevas necesidades de la sociedad, así como la interposición de sanciones y restricciones por parte del erario público, ha provocado la estampida en relación a la búsqueda de variantes más allá de las motorizaciones tradicionales.

Así pues, aficionado/a de Aston Martin, no eches la culpa de la disrupción a compañías como Aston Martin o Porsche, solo quieren seguir trayéndose espíritu de competición bajo otro modelo de mercado. ¡Seguro que te seguirán encantando!