Los coches eléctricos están en pleno auge. Todavía conforman una cuota de mercado residual en la gran mayoría de los países en los que se comercializan, pero la tendencia repetida a lo largo de los últimos meses nos muestra cómo esta tecnología será la base de la movilidad futura.

Aun así, aún hay una gran parte de los consumidores que no valoran la adquisición futura de una opción eléctrica. ¿Cuáles son los motivos? Por un lado, la ignorancia y desconfianza respecto a la automoción libre de emisiones sigue presente en la actualidad. No obstante, existe un grupo especialmente convencido de las bondades de los combustibles fósiles.

Los coches eléctricos pueden llegar a ser más eficientes que las mecánicas convencionales

¿Cómo podría cambiar de idea aquella persona que se muestra reticente a un cambio de la motorización a elegir? ¿Eres de los que huye de la hibridación o motores eléctricos? En su día te mostramos cómo estos bloques, junto a sus correspondientes juegos de baterías, eran más eficientes que los tradicionales de combustión interna.

¿Aun así no te decides por la disrupción que está a punto de producirse en el sector? Quizás un poco de publicidad sobredimensionada pueda venirte bien para que cambies de opinión. ¿A qué nos referimos? A lo más curioso que podrías ver hoy, ya que muy pocas veces se ha visto a un automóvil comercial arrastrar un avión.

De normal, existen unas máquinas con muchísimo par capaces de remolcar los aviones en pista de despegue y aterrizaje. Ahora bien, ¿habías visto uno que incorporase tecnología eléctrica? Sí, Tesla lo ha vuelto a hacer, ha conseguido que veamos una vez más, cómo esta nueva forma de ver la movilidad podría cambiar la forma en la que nos movamos en un futuro.

Un desafío de 117 toneladas para un Tesla Model X

La compañía de Palo Alto ha vuelto a demostrar, una vez más, cómo se las gastan sus motores eléctricos. En esta ocasión, una unidad que equipaba la opción de batería más destacada de toda la gama, la P 100D. Gracias a sus increíbles cifras de potencia y par motor máximo, ha sido capaz de arrastrar durante toda una pista a un increíble Boeing 787. Así nos lo muestra la aerolínea Qantas.

El resultado, tal y como puedes comprobar, es verdaderamente increíble. La compañía de Palo Alto ha demostrado, una vez más, cómo la tecnología eléctrica también puede llegar a ser tan eficiente como los motores tradicionales en este campo, un territorio que hasta ahora solamente había sido dominado por modelos de los de siempre.

Un Tesla Model X ya arrastró un total de 43 toneladas hace unos meses

No obstante, no es la primera vez que observamos cómo el modelo más grande que comercializa la firma que preside Elon Musk tira de fuerza. Hace unos meses, uno de los propietarios más famosos del crossover, Bjørn Nyland, tiraba de un camión que pesaba un total de 43 toneladas de peso. Por si parecía poco, en aquella ocasión, además, se realizó la prueba sobre un terreno completamente nevado.

¿Qué más necesita el coche eléctrico para demostrar su valía en la automoción actual? Tesla nos tiene acostumbrados a superar todo tipo de registros, pero parece que el próximo nunca es el últimos. ¿Tendrán la misma repercusión la competencia que está por llegar al sector en el corto y medio plazo? El listón, sin duda, está muy alto.

Un nuevo récord para afianzar la eficiencia de lo eléctrico

Las mecánicas eléctricas, tal y como afirmamos un poco más arriba, pueden llegar a ofrecer mejores rendimientos que las tecnologías basadas en los combustibles fósiles. No obstante, su mayor coste de producción, así como los lobbies de la energía basada en el petróleo parecen no dejar paso a la electricidad aplicada a la movilidad.

Un Tesla Model X remolcando un Boeing 787. Autonoción

¿Hasta cuándo? Algunos países como Noruega o Alemania, están comenzando a tejer una importante red de consumidores que ya cuentan en sus garajes con alguna de las limitadas opciones eléctricas que hay en el mercado. Aun así, para afianzar el aterrizaje de esta tecnología, debería producirse un crecimiento todavía más vertical.

El General Motors EV1 fue un coche eléctrico producido en los noventa

Volviendo de nuevo a las estrategias que está realizando Tesla para llamar la atención de los colectivos más inseguros, es importante destacar cómo han pasado desapercibidas para el público las propiedades de un motor eléctrico en la movilidad. ¿Recuerdas el General Motors EV1? Este ejemplo, sin duda, muestra cómo la movilidad sin emisiones hubo un tiempo que ya intentó penetrar en el mercado.

Ya sabíamos, Tesla nos lo ha recordado siempre, que el coche eléctrico podría llegar a ser tan divertido como las opciones tradicionales, pero no sabíamos que el futuro pintaría eléctrico tan pronto. Las restricciones al tráfico y la inestabilidad del precio del carburante marcarán la senda del cambio desde este momento.