Los que viven en la ciudad saben que cuentan, en la mayoría de los casos, con transporte público que ofrece, al menos, servicio de autobús. Aquellas que cuentan con una población mayor disponen, además, de metro o tranvía.

Ahora bien, ¿son estas alternativas las únicas que pueden utilizar? Lo cierto es que no. En los últimos años, diversas empresas han ofrecido flotas de automóviles eléctricos para que nos podamos mover por la ciudad de forma independiente.

Suelen contar con tarifas reducidas y, por tanto, con mucho recorrido por delante. La demanda de este tipo de servicios no para de crecer y, con ello, la aparición de nuevas empresas. De hecho, hasta Renault se va a aliar con Ferrovial para disponer de su propio servicio, tal y como apunta El Economista.

El Smart vision EQ fortwo es un prototipo que se adecua a cómo será la movilidad del futuro. motor1.com

Uno de los coches que dichas compañías ha utilizado con mayor frecuencia es el pequeño de la familia Daimler. ¿Por qué? Con él, las compañías se aseguran que solamente hasta un máximo de 2 ocupantes utilizarán el servicio.

Smart tiene muy claro por qué apuesta por este tipo de movilidad

El conocido como car sharing cuenta con una popularidad in crescendo. En los próximos años, las empresas irán incrementando sus flotas con el objetivo de cubrir los aumentos de la demanda. Ahora bien, ¿cómo serán dichos desplazamientos?

Lo cierto es que para 2030 cualquier cavilación puede ter su parte de razón

Teniendo en cuenta que para entonces algunos medios como El País se aventuran a creer que serán robots los que nos transporten, no es de extrañar que un hipotético futuro Smart contará con todo tipo de novedades futuristas.

Nosotros, por qué no, y puestos a imaginar, también mostramos hace unos días cómo creemos que serán las ciudades del mañana, viéndolo, por supuesto, desde el punto de vista de la movilidad.

Pues bien, ¡qué mejor que disponer de la propia opinión de Daimler al respecto! Sí, el grupo acaba de mostrar cómo se prevé que será la conducción dentro de unos años. Así pues, dale al play y después comentamos la jugada.

Smart, según se puede observar en las imágenes, cree que la tecnología permitirá avisar a los automóviles disponibles para que pasen a recoger al cliente. Como no podría ser de otra manera, las aplicaciones móviles serían las que permitirían la conexión entre la persona y el servicio.

Además, a modo de detalle, podemos destacar algunos aspectos llamativos que se pueden observar. En primer lugar, la tecnología móvil sería parcialmente transparente, mientras que los automóviles recibirían al cliente con mensajes personalizados en la parte delantera.

Todo ello está muy bien, pero sin duda, lo más sorprendente sería comprobar lo que se puede hacer en un automóvil completamente autónomo. Dentro de los diferentes niveles de conducción autónoma que existen, el que se ofrece en las imágenes ocuparía, sin duda, el puesto más alto.

El Smart del futuro será completamente autónomo. Coches.net

Lo cierto es que el coche del futuro podrá contar con todo tipo de soluciones para poder llevar a cabo un adelanto de la carga del trabajo o disfrute del tiempo libre. Al fin y al cabo, no se precisará de la atención de los conductores. Podría decirse que será algo parecido a lo que puede hacer ahora si uno viaje en bus o en metro.

Según se puede leer en ForoCochesEléctricos, los futuros Smart de largo plazo recargarán sus baterías mediante inducción al acercarse a una posta.

Por otro lado, dispondrán de lo que se conoce como tecnología V2G, es decir, la misma electricidad acumulada en sus baterías serviría para recargar las mismas postas en las que otros vehículos repostarán.

De aquí a 2030 aún queda mucho para adelantar acontecimientos

Es muy difícil hacer una predicción teniendo en cuenta la etapa tan disruptiva que está viviéndose en todo lo referente al automóvil.

¿Quién sabe si dentro de unos años la locura de Dahir Insaat se cumple y nos vemos viajando en una plataforma futurista? Hacer proyecciones tan a largo plazo solamente nos puede llevar a un camino, la desazón.

Realizar proyecciones al largo plazo nos puede llevar a error y falsas creencias

Echemos un vistazo a lo ocurrido en la última década y veremos que por aquel entonces pensábamos que los coches podrían llegar a volar a estas alturas. Pese a que hay algún que otro prototipo surcando los cielos en periodo de pruebas, lo cierto es que no ha ocurrido.

Así pues, lo mejor que debemos hacer es centrarnos en aspectos plausibles, más palpables. ¿Podrá Tesla llegar a los 700 kilómetros de autonomía? ¿Lanzará Lightyear su coche eléctrico con paneles solares en un par de años? Este tipo de cuestiones son las que hay que preguntarse.