Si te preguntan por Tesla, es muy probable que reconozcas la denominación por el nombre de la compañía que produce los coches eléctricos más destacados del panorama de la movilidad alternativa. Si te hiciesen la misma cuestión una década anterior, es muy posible que hicieses referencia al histórico Nikola Tesla.

En la actualidad, estas cinco letras ordenadas en este sentido representan el futuro de nuestros desplazamientos. No solamente por el desempeño de las motorizaciones eléctricas, sino también por el ingente esfuerzo que Elon Musk y su equipo están realizando en torno al desarrollo de la conducción autónoma. El Autopilot podría trazar el futuro de esta innovación en el medio plazo.

Tesla ha prometido alcanzar una cifra de producción del Model 3 muy optimista

Ahora bien, si echamos un vistazo a la situación actual en la que se encuentra la compañía, llegaremos a la conclusión de que Tesla está enfrascada en una batalla contra sus propias metas. Metas e inversores. ¿Dónde reside el problema? Prometer, de cara a nuevas rondas de financiación, salidas de 5.000 unidades a la semana del Model 3.

Este objetivo está suponiendo que la compañía ha tenido que modificar la línea de producción de la firma para centrarse en acometer el cumplimiento de numerosos pedidos. Las principales consecuencias de ello ya se están produciendo. Si hace unos días te mostrábamos cómo Tesla había tenido que recurrir al uso de otros materiales, con polémica incluida, hoy nos llega otro dato preocupante.

Todo parece indicar, según se puede leer en Electrek, que los Tesla Model S y Model X se retrasarán en la llegada a los clientes que han decidido optar por cualquiera de los 2 hermanos superiores.

Los retrasos en los Model S y Model X ya son una realidad

Hace unos meses, ante el aparentemente insostenible número de pedidos del Model 3, Tesla invitó a los potenciales clientes a la adquisición de cualquiera de sus otros 2 modelos de la firma con el objetivo de no acumular más y más pedidos del sedán de acceso. Ofrecían como caramelo algún que otro descuento, pero todo tiene truco.

El Tesla Model X es la alternativa de la compañía para el segmento familiar. Mirocars

Se prometió que optar por cualquiera de estos modelos garantizaría tener a su disposición la unidad pedida en tan solo unos días en muchos casos, pero todo ello parece que no será posible. Sí, el Model 3 podría haber afectado a la cadena de montaje de la demás oferta de la empresa.

Llegados a este punto, ¿podemos concluir que Tesla ha querido destapar demasiado pronto una alternativa situada en un escalón accesible para la población de clase media? Es cierto que su precio todavía está lejos de ser competitivo con la gran mayoría del parque actual, pero podría valorarse la compra del rival del BMW Serie 3, Audi A5 o Mercedes Clase C, entre otros.

Tesla podría haber afrontado los pedidos del Model 3 de otro modo

Observando el actual ritmo al que se mueve la movilidad, quizás podría haberse pospuesto la producción de este automóvil revolucionario para, por ejemplo, el año que viene. Se podría haber gestionado de otro modo para disponer de una producción más sostenible, sin saltos desproporcionados.

Ahora, por querer abarcar todo el segmento eléctrico, se han encontrado de frente contra los cuellos de botella. Demanda no les falta, pero tardan más en dar cobertura a unos clientes que están deseando contribuir con la disrupción ecofriendly.

Retrasos que suponen más meses de espera en ambos casos

Cuando hablamos de retrasos, no nos estamos refiriendo a un par de semanas. Tal y como se puede leer en el portal citado, a las esperas anunciadas habría que añadir otra válida por un par de meses más, lo que provoca frustración e incertidumbre entre clientes e inversores en acciones de la compañía.

El Tesla Model 3 ha supuesto un desafío de producción a la firma de Palo Alto. Cars With Cords

La estrategia seguida por la compañía no tiene parangón en la industria. Quizás, habría que remontarse a épocas en los que los Ford T comenzaban el idilio de los parques automovilísticos a gran escala o cuando se produjo el lanzamiento del mítico 600, entre otros reconocidos ejemplos.

Algunos clientes ya han mostrado su descontento por el retraso de los Model S y Model X

El Tesla Model X o Model S, en este sentido, guardan una similitud con las anteriores citas, pero también hay una diferencia abismal que tiene como protagonista al precio. ¿Es tolerable pagar cifras más cercanas a los 100.000 dólares que a los 50.000 dólares por un modelo que no se podrá disfrutar de aquí a 4 o 5 meses vista?

No sería el primer caso, pero lo cierto es que esto ya está teniendo sus implicaciones en los mercados financieros. Desde hace un mes, cuando fijó el 31 de enero su punto más alto en lo que llevamos del año, el valor está inverso en una tendencia bajista, fruto de los rumores negativos en torno al cumplimiento de los objetivos del primer trimestre.