La tecnología digital, en los últimos años, se ha sentido atraída por mejorar las opciones del mercado en materia de movilidad. El mejor ejemplo de ello es ver cómo compañías como Alphabet, a través de Waymo, o Apple, entre muchas otras, están diseñando sus propios sistemas de conducción autónoma. Ahora bien, ¿son estos los únicos ejemplos disponibles?

Por supuesto que no. Hace mucho tiempo que se produjo una convergencia entre ambos sectores tecnológicos. El diseño de sistemas operativos como Android Auto o Apple Car sirven para explicar cómo estas compañías también se han colado en los apartados de infoentretenimiento del automóvil. Ahora bien, ¿podría ponerse algún que otro ejemplo?

Apple dejó en el dique seco la producción de su propio automóvil

Apple, solo hace unos meses, decidió dejar aparcado su proyecto de producción de un automóvil bajo el logo de la manzana. Esto dio la voz de alarma por las dudas que entrañó a la comunidad, pero pensándolo fríamente, es importante destacar la disparatada fuente de costes que hubiese provocado para la compañía.

No obstante, su firme competidor sí que parece haber apostado por su propio concepto de la movilidad. Más bien lo ha realizado Larry Page, cofundador del buscador más importante del mundo, Google. Tal y como se puede leer en Engadget, el proyecto Cora está sirviendo para poder dilucidar qué otras propuestas del transporte sostenible triunfarán en el mercado en el medio plazo.

¿Son los taxis voladores el concepto que necesita la movilidad del futuro? Esta misma pregunta se la ha hecho el propio Page, llevando a cabo una inversión millonaria para ofrecernos los primeros detalles del programa de inversión.

Cora, así podrían ser los taxis voladores del futuro

No es la primera vez que te mostramos conceptos futuristas relacionados con el segmento aéreo. Cada vez son más las propuestas que están desmarcándose de la clásica conducción por carretera. ¿Será la década de 2020 la que nos muestre las primeras unidades de producción con permisos para volar y válidos para el público privado?

Kitty Hawk es la compañía que produce el Cora, uno de los proyectos más punteros en relación con movilidad urbana a través del espacio aéreo. Tanto es así que compañías como Uber ya se han interesado por una idea que abriría un nuevo abanico de posibilidades en relación con el transporte.

Esto de la movilidad aérea a pequeña escala no es nuevo, ¡hasta Audi dejó la puerta entreabierta hace unos días por su aportación junto a Airbus! Sea como fuere, en los últimos meses se han intensificado nuevos esfuerzos tales como los promovidos por DeLorean, Terrafugia o Volocopter, ¿hasta dónde vamos a llegar?

La primera unidad del Cora posee un total de 12 rotores para generar el movimiento

Y bien, ¿por qué es diferente el proyecto de Kitty Hawk? Este curioso avión cuenta con la totalidad de 12 rotores, los cuales le permiten alzarse o aterrizar en posición vertical. Además, cuenta otro en la parte trasera especialmente diseñado para dirigir la dirección.

Su autonomía inicial está pensada para que puedan realizarse un total de 62 millas, es decir, en torno a unos 100 kilómetros, algo escaso todavía. No obstante, se espera que durante la fase de desarrollo se consiga mejor este apartado de manera exponencial, convirtiéndose así en una alternativa real al transporte terrestre.

En qué situación actual se encuentra Cora

El avión eléctrico de la compañía financiada por Larry Page está siendo probado en Nueva Zelanda desde hace días. El objetivo principal de estas maniobras está fijado dentro de un programa en el que se prevé que pueda estar dando servicio en solamente 3 años actuando como una red de taxis voladores.

Cora pretende cambiar la movilidad apoyándose en la explotación de la alternativa aérea. Tech The Lead

¿Podemos tomar en serio las afirmaciones convencidas de la compañía? Para ello debería mejorarse autonomía y superar todos los obstáculos a nivel reglamentario en las principales ciudades del mundo. Como podrás imaginar, esto implicaría la realización de esfuerzos que, además, no solamente dependerían de la propia empresa.

La velocidad máxima del aparato le permite cubrir largas distancias en poco tiempo

Según se puede leer en el portal The New York Times, las primeras pruebas atestiguan de que sería capaz de alcanzar los 150 km/h en este punto, pero no sería un dato relevante teniendo en cuenta las distancias que cubriría llegado el caso de pasar a operar. No obstante, de continuar en esta línea, podría pasar a cubrir recorridos más amplios que los fijados como objetivo.

Por último, cabe destacar, además, la inclusión de la tecnología autónoma, lo cual permitirá actuar sin conductor a bordo, reduciendo los costes operativos de las empresas que se hagan con las unidades que se produzcan para el mercado. Sin lugar a dudas, habrá que seguir este programa para ver si dentro de unos años consigue revolucionar el transporte en la ciudad.