La conducción autónoma, en apenas unos años, se ha posicionado como la próxima revolución en el mundo de la automoción. Es una innovación que llegará hasta los segmentos más bajos del mercado, aunque sea bajo la modalidad opcional. No obstante, en las últimas semanas una serie de problemas de seguridad han provocado una pérdida de confianza en esta tecnología.

Todo comenzó con el atropello mortal de una mujer de 49 años en Estados Unidos por un coche autónomo de Uber. Tras las investigaciones se habría filtrado que el Volvo XC90 protagonista no habría llevado conectado el equipo de seguridad pasiva que equipa el vehículo de serie, algo que podría haber salvado su vida.

El accidente de Mountain View precipitó un desplome de las acciones de Tesla

No obstante, el foco de la polémica llegó apenas unos días después. El 23 de marzo, un Tesla Model X se había envuelto en un extraño accidente en el que la unidad había quedado carbonizada en su parte delantera y cuyo conductor murió poco después en el hospital. La comunicación oficial de Tesla afirmó que en el momento del impacto sí llevaba el asistente conectado.

Esto nos ha hecho preguntarnos durante todo este tiempo si el Autopilot, que es como así se conoce a la tecnología que implementa Tesla, es seguro para su estandarización. ¿Deberían haberse llevado a cabo más pruebas antes de lanzar la actualización con el software vía OTA? Tras muchas cábalas e investigaciones, hemos dado con un vídeo que podría sacarnos de dudas.

Está grabado por un particular que posee un Model S en Europa. Esta unidad, equipada con la última versión del Autopilot, ha puesto a prueba las funcionalidades del sistema para hacer llegar al público cómo es en realidad el asistente de conducción autónoma que más información aporta a una compañía.

Elon Musk podría no apuntar muy alto con el Autopilot

Hace tan solo unas semanas, Elon Musk sacaba pecho de la tecnología de conducción autónoma que llevan años diseñando. Este mercado alternativo a la línea de producción tiene por objetivo dotar a la movilidad de una mayor seguridad el día de mañana, algo que podría confirmarse a finales de 2019. Afirma que el Autopilot será completamente autónomo para entonces.

Estas imágenes, publicadas el pasado 24 de marzo (un día después del fatídico suceso) por el canal Robby Robson, están grabadas en Höhenstrasse, una de las carreteras más peligrosas del Viejo Continente. El vídeo habla por si solo al ver el estado del asfalto, la nula delimitación de los sentidos y la pésimas red de señalización.

El Autopilot circuló a una velocidad constante en esta carretera de Viena, Austria

Pese a ello, el asistente a la conducción de Tesla funciona a la perfección, yendo continuamente a unos 50 km/h. No ha trascendido si ese es el límite de la vía por la que se circula o, si por el contrario, el propio Autopilot decide ir a dicha velocidad ante las condiciones de circulación de esta carretera.

De igual modo, llama la atención cómo en el minuto 4:30 es capaz de detectar al vehículo que estaba cruzando el carril para incorporarse a una vía secundaria. El vehículo, a sabiendas de un posible obstáculo en la calzada, decide reducir la velocidad para evitar un potencial impacto.

Un sistema que trazará el futuro autónomo en la conducción

Las imágenes anteriores corresponden a una carretera reconocida situada en las proximidades de Viena, Austria. Estas muestran cómo la tecnología formulada por la firma de coches eléctricas es la demostración perfecta para asegurar que esta alternativa tiene un futuro en el mercado. Quizás en el medio plazo, pero parece muy probable su futuro desarrollo.

El Autopilot podría ofrecer una conducción completamente autónoma a finales de 2019. Electrek

Si a ello le sumamos el otro ejemplo que te mostramos hace unos días, esto nos hace replantearnos si la tecnología autónoma es tan malévola como nos están queriendo transmitir. Lo cierto es que analizando los últimos accidentes mortales, se puede destacar cómo no toda la culpa parecía estar de parte de esta tecnología experimental.

En los últimos accidentes tuvo también implicación un factor humano

En el primer caso, la mujer fallecida cruzó la calzada por una espacio prohibido y no habilitado para ello, mientras que en el caso del Tesla Model X, el sistema activó señales acústicas y visuales unos segundos antes de producirse el siniestro. ¿Se está siendo injusto con esta tecnología?

Sea como fuere, todavía queda un largo trecho en el que los próximos meses serán vitales para conocer si una tecnología alternativa a la conducción manual tiene sentido en la movilidad de la próxima década. Hasta entonces, habrá que seguir siendo conscientes de que el fallo humano sigue siendo la principal causa de muerte en los accidentes de tráfico.