En un juego como Sea of Thieves, en el que el mar es uno de los principales protagonistas, es esencial saber navegar con soltura tanto en la calma como en la tempestad. Esto te asegurará una mayor probabilidad de sobrevivir a los primeros asaltos e infortunios que se te presenten una vez que surques el ancho azul. Así, lo mejor es siempre estar bien preparado.

Si no eres capaz de hacerte con el control de tu barco, lo vas a tener difícil

Entonces, creo que lo mejor es que aprendas las nociones básicas y más necesarias para poder manejar tu embarcación sin que ello te suponga un gran esfuerzo, facilitando tu aventura pirata. Recuerda que tanto si estás suscrito a Xbox Game Pass o si estás pensado en adquirir una Xbox One X recientemente, podrías disfrutar gratis de Sea of Thieves, sin tener que pagar el montante total del juego.

1. ¡Leven anclas!

Es un trabajo que no requiere casi ni esfuerzo. Podrás hacerlo tú mismo sin problemas, o cualquier otro miembro de tu tripulación que esté disponible. Se basa en girar una gran rueda por un tiempo no demasiado alto, hasta que el ancla quede finalmente en la posición que le corresponde.

2. ¡Desplieguen velas!

Si dispones de una tripulación, lo mejor es que repartas las tareas a la hora de navegar. Esto hará que cada uno pueda concentrarse mejor en qué debe de hacer, evitando que el barco se vaya a la deriva o se entorpezca su avance. En este paso habrás de desplegar las velas que se encuentran al frente, en medio y casi en popa de la embarcación, para conseguir la máxima velocidad. Ni que decir tiene que cuanto más seáis haciendo este trabajo, antes terminaréis, así que poneros en sincronía y ¡manos a la obra!

3. ¡Ajusten velas!

Posiblemente este sea el trabajo más duro y complicado de cuantos aquí se describen, por lo que será necesario que el jugador encargado de ajustar las velas permanezca bien atento y sea muy responsable. Su tarea no será otra que cambiar la posición de las velas a favor del viento (representado por líneas blancas), para que llene su parte central y así navegar a la máxima velocidad. Es muy posible que necesites modificar la dirección del barco ligeramente para que esto ocurra.

4. ¡Despierte timonel!

Ser timonel está casi chupado, porque lo único realmente necesario es dedicarse a mover el timón con pasión, dirigiendo la dirección que toma el navío. Lo malo es que no tendrás ninguna vista privilegiada, pues las velas bloquearán tu campo de visión, a no ser que ices la vela del medio, lo que os restará velocidad. Recuerda que será necesario seguir las instrucciones que los miembros de tu tripulación te den, para ejecutar buenos virajes y evitar cualquier peligro. Ah, y usa la brújula que tendrás a tu disposición, no vaya a ser que te desorientes demasiado.

5. ¡Adelante navegante!

El navegante será el guía del timonel, ya que tendrá que interpretar los diferentes mapas de los parajes a los que podréis rumbo. Mucho cuidado con tener confianza ciega en los mapas, porque en ellos no aparecen ni las rocas ni los islotes perdidos, así que apóyate en las palabras del observador. Si, por cualquier circunstancia, tuvieras un choque con la posterior fuga de agua, podrás pedir al navegador que arregle el casco del barco o saque el agua a cubos, aprovechando que estará bajo cubierta.

6. ¡Atención observador!

Su tarea es la más importante de todas, ya que de él depende que tu barco se mantenga intacto y a flote. El observador ha de mantenerse bien despierto, corriendo de estribor a babor, verificando que no haya peligro alguno. Será vital que busque los islotes y rocas que no aparecen en el mapa general, a fin de que el barco no termine naufragando. Además, sólo si tuviere tiempo libre, el observador debería de ayudar con otras tareas como izar las velas, bajar el ancla y cosas por el estilo.

7. ¡Paren máquinas!

Podrás parar el barco de varias formas según la prisa y lo cuidadoso que seas. Con echar el ancla, será más que suficiente, aunque vayas a toda velocidad, pues los daños que sufrirá tu navío no serán demasiado relevantes. Si quieres hacerlo como debieras, lo mejor es izar las velas y luego echar el ancla. Y si crees que tendrás que irte a toda prisa, sólo habrás de levantar las velas una vez estés cerca de la orilla. Tu barco se moverá un poco del punto de llegada, pero tampoco demasiado.

No, no quieres acabar bajo el mar

A pesar de que Bajo el Mar es una de las canciones más icónicas de Disney, es justo en lugar en el que no desearías terminar nunca en Sea of Thieves. Así pues, te recomendamos que memorices e internalices estos siete pasos como si te fuera la vida en ello (al menos la virtual), para que pronto puedas ser todo un experto y temido lobo de mar.