Que la Nintendo Switch es la consola con la mejor estreno de la historia nadie lo puede negar. Como tampoco se puede negar que sus juegos se encuentran entre los mejor valorados de los últimos años, llegando a superar a grandes clásicos como Super Mario 64.

The Legend of Zelda: Breath of the Wild o Super Mario Odyssey son claros ejemplos de que reinventarse puede ser algo realmente beneficioso para una saga clásica, siempre que se sepa innovar desde el respeto y la esencia de lo que la catapultó al éxito.

Juegazos como el nuevo Zelda han ayudado a que la Switch se venda como rosquillas. CNET

Nintendo, que la Switch no pierda su personalidad

Pero en esta locura que está desatando la Switch, Nintendo podría perder la frescura que le caracteriza en los lanzamientos que realiza para sus consolas y, a juzgar por los próximos juegos que se avecinan a la Switch, parece que quiere convertirla en una consola más de nueva generación.

Los remakes no pueden poner en jaque la personalidad única de la Switch

Esto se debe a que la compañía nipona tiene pensado comenzar a reeditar juegos que ya habían salido para la Wii U de forma compulsiva. Cuidado, esto no quiere decir que estemos en contra de que ciertos remakes vean la luz, pero no nos gustaría que la consola más original y con más personalidad del mercado, termine por imitar las técnicas de marketing de la competencia.

Títulos como Hyrule Warriors: Definitive Edition (con un extra de Breath of the Wild), Donkey Kong Country: Tropical Freeze o Pokkén Tournament DX ya han llegado y llegarán a la nueva híbrida de Nintendo, asegurando que aquellos que decidieron no comprar la Wii U, puedan disfrutar de juegos de una gran calidad que de otra forma se perderían en el olvido.

Sin embargo, y aunque ciertos remakes de calidad no harían que la Switch perdiera su frescura, el abuso de los mismos en una plataforma que hasta ahora se había caracterizado por hacer las cosas y pensar de forma muy diferente a la competencia, podría comprometer la calidad y originalidad de sus futuros videojuegos.

Esto podrá parecerte un razonamiento viejuno y cansino, pero no lo es. Piensa en la estrategia de mercado que Sony y Microsoft han elaborado para sus nuevas PS4 Pro y Xbox One X.

Queremos juegos nuevos, novedosos y originales para la Switch, no cosas que ya hemos visto y jugado antes

En lugar de apostar por renovar sus mejores sagas, o arriesgarse creando nuevos juegos que impacten a consumidores y críticos, están saturando el mercado con reediciones de juegos de la generación pasada que no tienen tanta calidad como para volver a nuestras manos. Como apuntan desde Desconsolados, este sería el caso de Arcania: The Complete Tale, que lejos de aportar algo nuevo, o una mejora substancial, se queda en lo mismo que había sido, un título bastante mediocre.

Así pues, tanto remake y juego "a medio cocinar" puede hacer que una consola o compañía se vuelva completamente predecible. Para que nos entendamos, un caso similar sería el de Apple, marca de tecnología reconocidísima, que lejos de ser ya una pionera en el diseño y reinvención que le caracterizaba antaño, se dedicó a sacar clones de sus propios iPhone hasta la llegada del revolucionario iPhone X.

En resumen, renovarse, arriesgar y crear cosas absolutamente novedosas se nos antojan esenciales en un mercado saturado de juegos idénticos, o que tiende a copiar lo que funciona en lugar de crear algo que realmente funciona. Como consumidores, esto nos puede crear un cierto resentimiento hacia aquellas compañías que pretenden que paguemos cientos de DLCs, y mil reediciones de marras, en lugar de conquistarnos con algo que no hayamos visto, que nos deje con la boca abierta. ¿A qué tienen miedo?

¿Es tan difícil ser original o al menos intentarlo?

Como es sabido por todos, las compañías prefieren (en la mayoría de las ocasiones), no arriesgar demasiado para evitar pérdidas monetarias que le puedan suponer una crisis financiera. Pero con la Wii U como ejemplo, el continuismo disfrazado de innovación, puede ser completamente tóxico económicamente, por lo que preferir tirar por lo seguro no es siempre una garantía de éxito, ni siquiera una garantía de posibilidades de subsistencia.

Esperemos que Nintendo no caiga en el abuso de hacer decenas de ports sin sentido, como hace su competencia más directa. Deseamos que siga deslumbrándonos con la originalidad y frescura, y el buen hacer, que ha demostrado con Breath of the Wild y Super Mario Odyssey. Triste sería el levantarse una mañana, y darse cuenta de que ya no juegas en tu adorada Nintendo Switch porque se ha abandonado a la moda del remake. Y eso, por desgracia, lo hace mejor la competencia.