La llegada del esperadísimo Shenmue III está más cerca de lo que nos imaginamos, ya que se supone que saldrá en la segunda mitad de 2018 para PC, PS4, y más adelante para Xbox One según indican los chicos de Game Rant. Entonces, SEGA y el creador de la saga han confirmado que Shenmue I y Shenmue II llegarán remasterizados este mismo 2018.

Una trilogía que podremos disfrutar en la nueva generación al completo

Esta es una gran noticia, pues las remasterizaciones de los dos primeros títulos permitirán a fans y a nuevos jugadores disfrutar de todos los títulos de la saga, pudiendo jugar a Shenmue III entendiendo su intrincada historia. Y es que en un juego de este calibre argumental, es necesario conocer los antecedentes para poder disfrutar al máximo de todo lo que el último videojuego de Yu Suzuki. Si quieres encargar Shenmue III aún puedes hacerlo a través de esta página.

Remasterizaciones que sabrán a gloria

Este es uno de esos casos en los que no puedo criticar ni a SEGA ni a la industria del videojuego por traer de vuelta juegos en forma de remasterizaciones. ¿Por qué? Pues porque el regreso a la nueva generación de Shenmue I y Shenmue II está más que justificado, ya que es necesario jugarlos para entender al completo lo que va a suceder en la tercera entrega de la saga. De otra forma, dudo que fuera posible que los jugadores que nunca probaron ningún Shenmue lograran conectar con su cuidada ambientación y argumento.

Este remaster te brindará la posibilidad de decidir entre el doblaje en inglés o el japonés, permitiendo que aquellos que prefieran escuchar la historia en su versión original, puedan hacerlo sin problema. También incluirá un nuevo sistema de control adaptado a los nuevos tiempos, aunque podrás decantarte por el original, como ocurre con Shadow of the Colossus.

Podrás revivir las aventuras de Ryo Hazuki en las remasterizaciones de los dos primeros Shenmue. HobbyConsolas

Por lo demás, parece que será una remasterización bastante fiel a las versiones originales de Dreamcast. No se conocen demasiados detalles aún de lo que contendrán estos títulos renovados, por lo que es posible que en un futuro se anuncien más novedades al respecto. Lo que sí se sabe es que será el estudio d3t el que se encargue de hacer estos "ports" y, aunque no son demasiado conocidos, ofrecieron su apoyo para que títulos como The Witcher III: Wild Hunt vieran la luz a tiempo.

Está claro que, sea quien sea el que se encargue de estas remasterizaciones, tendrá un arduo trabajo por delante para trasladar la sublime experiencia adelantada a su tiempo que ofrecían los dos primeros Shenmue. De no hacerlo, estas dos primeras entregas corren el riesgo de no tener demasiada demanda, lo que podría perjudicar irremediablemente a las ventas de Shenmue III.

Supuestamente, la tercera entrega de Shenmue también habría de estrenarse en 2018, por lo que sería ideal que se ofreciera un pack con los tres juegos a un buen precio. Aunque podría no suceder, ya que la última entrega se ha financiado, en parte, a través de Kickstarter y fuera del "circo" de las editoras más potentes de la industria, por lo que una edición con los tres títulos podría ser tan sólo un sueño.

¿Lograrán las remasterizaciones mantener la genialidad de los originales?

Yo, que me declaro un fan incondicional de los dos primeros títulos, espero con ansia estas nuevas versiones de los dos primeros juegos, para revivir las aventuras del valiente y taciturno Ryo Hazuki. Esperemos que Shenmue III sea un título a la altura de sus predecesores o los supere porque sería una decepción en toda regla que no consiguiera sobresalir de entre los "predecibles" títulos que más venden hoy en día.

El regreso de una leyenda

Estas remasterizaciones son la celebración del regreso de una leyenda de los videojuegos. La saga Shenmue logró fascinar a público y crítica que no podía dejar de alucinar con los adelantos técnicos y de jugabilidad que ofrecían sus dos títulos. Y no era para menos, ya que esta saga nació en una época en la que la experimentación ya había dado paso a la repetición de fórmulas de cierto éxito, comenzando a condenar a la originalidad a la alacena bajo la escalera.