Ni No Kuni: La ira de la Bruja Blanca logró hacerse con un hueco en el mundo de los RPGs debido a su colaboración con el estudio de animación japonés Studio Ghibli, pero también por su entrañable historia, su divertida mecánica de juego y sus paisajes tremendamente artístico. Con Ni No Kuni 2: Revenant Kingdom, Level 5 pretende reformular el funcionamiento del juego, pero sin perder nada de su esencia.

Ni No Kuni 2 reformula su forma de entender los RPG, ¿para mejor?

Para ello, los desarrolladores han dado la misma relevancia a la historia que en la primera entrega, aunque la han hecho más adulta y un tanto más "oscura". Además, han querido modificar la mecánica de juego, transformando el sabor a Pokémon del título inicial, para acercarlo más a un RPG de acción del estilo de Kingdom Hearts o de la saga Tales of.

El sistema de combate en Ni No Kuni 2: Revenant Kingdom será en tiempo real, y bastante intenso. Push Square

La magia vuelve con fuerzas renovadas

Los cambios que ha hecho Level 5 a Ni No Kuni 2: Revenant Kingdom son, probablemente, el punto más relevante de esta nueva entrega. A pesar de que ha mantenido el tipo de historia épica y dramática de la que ya disfrutaba la primera entrega, ha sabido volverla más adulta, más madura. Sin embargo, los desarrolladores han decidido dar un giro radical al sistema de combate, transformándolo en un juego de rol de acción con combates en tiempo real.

Lejos de ser un cambio que reste o que le quite magia al título, es una modificación que le viene como anillo al dedo, haciendo que esta segunda iteración de la marca sea muchísimo más dinámica, y los combates sean más entretenidos. Además, a esto se le suman las fases de construcción de tu nuevo reino, Evermore, (Evan Pettiwhisker Tildrum, el protagonista se ha quedado sin el suyo) en el que las batallas toman forma de pequeños episodios de estrategia en tiempo real.

(Subtítulos disponibles en español)

Al sentarte en el trono de tu "castillo" tendrás la posibilidad de ordenar a tus súbditos qué hacer. Desde participar en las batallas que mencionamos anteriormente, pasando por construir edificios y terrenos para tu reino, o investigar para mejorar ciertos aspectos de tus posesiones. Me ha parecido una opción muy interesante que añade un elemento de diversión más a un título bastante redondo y que funciona a la perfección.

Otra de las cosas que merece la pena mencionar es que parece que estamos jugando a un anime, o a una película de animación soberbia, y esta es una sensación que, de momento, sólo Ni No Kuni 2 ofrece. Los gráficos son impresionantes, las animaciones soberbias, y el mundo que se ha creado para este título está a la altura de cualquier RPG moderno que se precie, por no hablar de la resolución 4K con HDR a 60 fps en la PlayStation 4 Pro.

Me gusta que Level 5 haya mejorado todo lo que cabría mejorar en Ni No Kuni 2: Revenant Kingdom para hacerlo un juego de rol más adulto, más completo y más dinámico, ya que la primera entrega se sentía demasiado lenta y hasta rozando lo aburrido en algunos momentos (gran parte de la culpa la tenía la predictibilidad de sus combates). Aún así, y a pesar de que la mecánica de las batallas es increíble, algunas de ellas aún son bastante triviales, lo que es algo que podría cansar a los gamers más hardcore.

Pero aún con los defectos que existen en estas batallas y en el modo Kingdom Battle, Ni No Kuni 2: Revenant Kingdom será un RPG imprescindible para la nueva generación, ya que pocos estudios consiguen una calidad tan alta como lo hacen los chicos de Level 5. Estoy seguro que tanto los roleros de toda la vida, como los que no lo son tanto, encontrarán más de una razón para querer disfrutar de esta nueva e interesante entrega.

Un cuento de hadas más adulto

Así es, la historia de Ni No Kuni 2: Revenant Kingdom se siente como un cuento de hadas diseñado para un público más adulto, que desea conocer más entresijos de por qué un mundo tan aparentemente perfecto está sumido en una corrupción más que evidente. Y es que la destreza del estudio japonés para guiarnos a través de la vídeo-narrativa demuestra que aún es posible crear éxitos de una forma clásica, y que si la fórmula es buena y engancha, poco importa la menor innovación de un título. En serio, no te lo puedes perder.